De la idea al libro impreso en cuatro etapas ~ Primera parte

Etapa uno del proceso productivo

Es un título corto para expresar algo que llevo un tiempo dando vueltas en mi cabeza y que no lograba conceptualizar, hasta hace pocos días.

Se supone que un escritor conoce su proceso creativo y en teoría puede repetirlo una y otra vez, no porque le nace o porque la musa se lo sopló al oído, sino porque lo entiende. Y me refiero a todo tipo de escritor o escritora, ya sea un planificador obsesivo (ingeniero) o un improvisador contumaz (jardinero).

Pero en la realidad no creo que haya muchos escritores publicados que sepan cómo lo hicieron para producir una novela escrita, aparte de editarla y tal vez publicarla por su cuenta. El autor jardinero usa su intuición, escribe de corrido, hace lo que le nace, lo que le entusiasma, y produce un borrador que luego va a editar por tiempo indefinido hasta que siente que está listo. El autor ingeniero en cambio, planifica las etapas de la historia, de los personajes, de el o los escenarios, escribe páginas y páginas con detalles y solo cuando se siente seguro comienza a escribir hasta que termina el borrador que luego va a editar en un plazo acotado.

En ambos casos el autor, con o sin planificación, escribe, probablemente revisa, sigue escribiendo, termina el borrador y lo edita hasta que queda listo para publicar. Sus procesos son claros, definidos incluso en la nebulosa de las actividades sin fecha de inicio ni término.

de la idea al libro impreso en cuatro etapas
Proceso idealizado del escritor productivo: de la idea al libro impreso en cuatro etapas

¿Pero qué pasa con aquellos autores que nos esforzamos por planificar y que acabamos improvisando, o con aquellos que se esmeran en improvisar pero no avanzan si no planifican un tanto? Desde hace bastante tiempo sé que no puedo planificar el 100% de lo que escribo. Soy un híbrido entre ingeniero y jardinero, planifico el argumento, los detalles generales de personajes y escenarios, la base de los conflictos y motivaciones de los personajes; y cuando tengo esa base “blanda” bien definida, solo recién comienzo a escribir, explorando la historia y creando mientras la escribo.

Pero esto trae consigo un efecto negativo, que va en contra de la idea de un escritor que quiere terminar lo que comienza: al cabo de unas cuantas miles de palabras avanzado en la historia, descubro cosas que no tenía planificadas, que no solo son interesantes sino que también me obligan a repensar a alguno o varios de los personajes, o los escenarios, o incluso la estructura argumental. Y eso es una pesadilla.

La base “blanda” de la historia se transforma en arena movediza. Me detiene, me envía de regreso al principio de la historia, a reescribir párrafos, a editar mientras reviso, a redescubrir algo, a desechar otra cosa, a reiniciar el proceso una y cien veces. Y eso es frustrante, porque no avanzo, me quedo atrapado en ese bucle por tiempo indefinido, hasta que la motivación y el entusiasmo de escribir esa historia se diluye y se pierde debajo de otra historia completamente distinta, nueva y excitante.

Me propongo en este artículo analizar el problema, desde mi experiencia personal, con la esperanza de encontrar una solución que aún no conozco.

La idea

Primera etapa: la idea

Todo comienza con la idea que da rienda a la historia y sus personajes. Hay miles de ideas rondando en mi cabeza cada día y no hay suficiente papel para transcribirlas todas. Yo no sigo el consejo del señor King, yo siempre tengo una libreta a mano. ¡Y la uso!

Pero la idea, entendida como un elemento solitario, no tiene ningún valor en sí misma. Junto un puñado ideas no relacionadas, intento relacionarlas y seguramente tendré una historia. Pero aún así, son solo ideas, escenas, lugares, características de personajes. Son estéticas, no tienen profundidad ni una misión trascendente. Sharknado es una mezcla de ideas, divertida, absurda, una máquina de hacer dinero, pero no tiene ningún trasfondo y tampoco aspira a tenerlo.

Eso es esta primera parte del proceso, un montón de ideas sin peso, asociadas al protagonista de la historia, maceradas en introspección para que tengan sentido y relevancia; pero solo ideas, sin sustancia. Y cuando escribo los pilares de la historia, esa base “blanda” que luego será mi pesadilla, ésta trae consigo esa ausencia de sentido y es una de las razones por las que se inicia el loop, en la búsqueda del porqué de la historia.

El gráfico solo representa vagamente la capa superficial de lo que es esta primera etapa previa a escribir una novela.
El gráfico solo representa vagamente la capa superficial de lo que es esta primera etapa previa a escribir una novela.

En mi taller de novela, enseño que las historias son un Caballo de Troya: por fuera tienen una coraza de entretención, conflictos, aventura, romance, violencia, sexualidad y humanidad; pero en el interior contienen un tema que es en sí mismo aquello de lo que trata la historia, es la razón de ser de todo lo demás, es aquello de lo que quiero hablar y por lo que estas ideas locas aparecen en mi mente. Es mi subconsciente dejando pistas.

El Tema es la base sólida sobre la cual el resto de las piezas encuentra sustento. El Tema conecta las ideas con el protagonista y sus conflictos con el resto de los personajes. Y se supone que con una fundación robusta el resto de las piezas debería encajar como en un rompecabezas. Pero nuevamente la experiencia me dice que no, que el Tema no es suficiente. Lo uso de manera consciente en cada parte del relato, pero no importa porque en la siguiente etapa comienza nuevamente la pesadilla.

Etapa uno del proceso productivo
Es el mismo gráfico, pero hermoseado por razones puramente obsesivas.

Este artículo continuará en una Segunda Parte.

Breve recuento de lo que escribí en 2016

Técnica pomodoro

Porque hay que dar la cara. Este año 2016 fui realista con mis posibilidades de escribir y publicar, porque tengo dos hijas y la segunda no me dejó dormir ni una sola noche de corrido. Ya sabía de antemano que no iba a tener muchas oportunidades para avanzar y terminar cosas, así que no me hice ilusiones con proyectos grandes que requieren continuidad.

A mitad de año pedí que me hicieran una portada para un libro que está al 90%, falta pulir un cuento que resulta ser el que se ilustra en la portada, así que el libro tiene que esperar.

En noviembre comencé a escribir algunas exploraciones de una novela que llevo muchos años planificando, y si bien no logré la meta del NaNoWriMo, sí escribí y bastante. Esas exploraciones son lo que se conoce como partidas en falso, se podrían definir como borradores desechables. Y lo mejor de todo, es que no tuve que desechar mucho, solo quité una escena que me llevaba por una dirección equivocada y a partir de ahí la historia tiene sentido. La mayoría de las exploraciones se convirtieron en borradores reales.

Todavía falta mucho para que esté listo el primer borrador (terminado) antes de editar. Pero que haya podido avanzar tanto es una excelente señal. Construí la historia para que cada capítulo funcione como novela corta, y así me puedo enfocar en tramos más cortos, mientras el sueño de mi hija menor no se regulariza.

El resto de las cosas que tenía planeadas para 2016, serán del 2017. Cuando me enfoco, puedo escribir alrededor de 1.500 palabras en un pomodoro*, aunque últimamente estoy luchando para alcanzar las 900 palabras. De cualquier manera, un pomodoro al día es una excelente meta para el 2017.

De los proyectos que están en proceso en Wattpad, quiero retomar Blonda Stál y Reboot. En 2016 inicié Mis Espantos Cotidianos y quiero continuar en 2017. No soy un wattpadero consistente en mis entregas, pero no por eso voy a darme por vencido.

Hice dos talleres literarios. Casi me olvidaba, uno en abril y el otro en agosto. No estoy seguro si haré otro en 2017; tal vez cuando publique más libros, me asocie con algún taller establecido.

Y así están las cosas. Una novela en camino, un cuento que necesita edición urgente y varios proyectos de Wattpad. Eso es lo que SÍ escribí. Lo que no escribí, bueno, no nomás.

* El pomodoro es una medida de tiempo que corresponde a 25 minutos. Proviene de la técnica pomodoro de escribir en tramos durante 25 minutos. Se llama “pomodoro” porque el cronómetro utilizado es un tomate, es un reloj de cocina.

Mi crisis personal con la literatura fantástica

Actualización de diciembre 2016, más abajo.

Este fin de semana leí unos artículos de Emilio Araya acerca de la crisis de la literatura fantástica chilena (lamentablemente ya no están disponibles online). El primero va al hueso del asunto y parece que unos lectores/autores con problemas de comprensión de lectura no se dieron cuenta que habla solo de la “literatura fantástica” en particular, excluyendo la ciencia ficción y otras variantes que no caben en este párrafo. Y como no lo dijo específicamente, tuvo que publicar otro post con un extenso pie de página.

Es un ejercicio interesante el hacer un llamado de atención a tod@s quienes les calce el zapato y leer también cómo se defienden y atacan y lloran porque sienten que les hacen bulling cibernético, cuando en realidad nadie está hablando de ellos. Si Emilio tiene guardados esos comment en un documento secreto, pago un café con torta por leer.

Me quedo con la conclusión de esos dos artículos, que dice “creo que la verdadera crisis podría definirse como nuestra incapacidad para sentarnos a articular propuestas personales”, en torno a la literatura de fantasía y nuestra identidad. Y me quedo con esa frase porque es la que me llevó a hacer una pregunta importante que no había formulado, o sea, digamos… NUNCA, y es ésta: ¿Tengo una propuesta personal?

Tengo historias que contar, muchas, demasiadas, ordenadas desde las que me quitan el sueño completamente a las que menos. Tengo estructuras bien definidas de cómo las quiero contar, incluso me doy el trabajo (y con gusto) de explicarlo en un blog. Tengo sueños onanistas en los que me veo presentando libros que todavía no escribo (y supongo que eso es normal, ne?). Pero no sé, no estoy seguro, no puedo asegurar ni describir cuál es mi “propuesta personal”, incluida en esas novelas que quiero escribir, y que podría estar incluida también en las novelas y cuentos que ya escribí.

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Mi propuesta personal

Actualización de diciembre 2016. Me pongo a pensar en mi propuesta personal, analizando lo que llevo escrito, lo que estoy escribiendo y lo que quiero escribir, y veo algunos temas recurrentes:

  • Personajes jóvenes que buscan un lugar de pertenencia en su entorno cercano.
  • La ilusión de pertenencia a un contexto mayor.
  • Seres parásitos de los que no se puede escapar y en cierta forma se aprende a vivir con ellos.
  • Heridas emocionales durante la adolescencia, que demoran muchos años en sanar.
  • Un mundo extendido, complejo y extraño, demasiado enorme para que una persona pueda experimentar una fracción de su grandeza (y sus horrores).
  • Un mundo interior rico, fascinante y aterrador, en constante evolución, invisible para el resto.
  • Miedo paralizante a la pérdida de un ser querido.
  • Miedo a la intrascendencia estructural, a una vida sin un objetivo, a solo existir porque sí.
  • Aceptación a ser mestizo y descubrir que no influye en nada (que solo es preocupación de otros mestizos acomplejados con su ascendencia no-europea).

El ejercicio de analizar en retrospectiva mi producción literaria para encontrar y adjudicar un propósito a mis temas recurrentes, resultó de lo más satisfactorio.

Sé que hay más temas, pero estos me parece que son los principales. Y el patrón que veo en ellos es extraño, porque sé que a nivel personal no vivo pensando en estos temas, porque ya están resueltos.

Pero la evidencia dice otra cosa, dice que mi elección subjetiva de los temas que escribo demuestra que son temas que me obsesionan, que no puedo escapar de ellos. No porque no estén resueltos, sino porque hay mucho más por saber y entender y cada vez que escribo una historia, estoy explorando estos temas.

Mi propuesta personal en la literatura de fantasía, terror y ciencia ficción es súper personal, es interna, es reflexiva. Exploro mis cicatrices, mis tatuajes, mis tapaduras. Exploro el mundo de un introvertido contumaz y propongo un modo de curar las heridas que deja el proceso de vivir en una sociedad que nos exige ser extrovertidos.

En mi propuesta personal trato de interiorizar y aceptar el miedo y el sufrimiento emocional como parte del hecho de estar vivo, y que las heridas sanan y dejan marcas y eso es normal. Esos son mis temas. Ésa es mi propuesta.

Lanzamiento de libro

Cumpleaños 38 de Dan Guajars

He asistido a bastantes lanzamientos literarios. Organicé algunos lanzamientos de libro. Tuve mi propio lanzamiento en la FILSA hace algunos años. Y lancé mi novela Psique con Sergio Amira y Francisco Ortega en 2010. Han sido años muy interesantes.

En todos los lanzamientos hubo elementos comunes, desde los más simples hasta los más producidos. Todas estas experiencias me han demostrado algunas cosas, cuando eres autor independiente, auto publicado o de editorial pequeña. Y las voy a compartir con ustedes.

Mi primer libro, conchetumare

Lanzamiento del primer libro

Es ese momento que aparecía en mis pensamientos como un popup spam, imposible de evitar, mientras escribía y editaba el libro: una sala abarrotada, yo leyendo directamente del libro alguna pieza contundente y mi público aplaudiendo al final. Pero la realidad es un poco distinta y cada antología en la que he participado se ha sentido como un primer libro.

  • El lanzamiento se realizó en un local conocido: un café, un bar, un club, una biblioteca.
  • El 90% del público eran amigos y familia.
  • La mitad o menos de las ventas totales del libro ocurrieron en el lanzamiento.
  • Las personas que podían asistir al lanzamiento, encontraron una excusa para no asistir (cuando el libro era muy caro).

Si lo extrapolamos a un próximo lanzamiento, significa que la mitad o menos del público compraría el libro el día del lanzamiento, siempre y cuando lo venda barato para que asistan los tacaños del grupo.

Pero no es una mala idea, porque el objetivo es que nos lean, ¿cierto? Pero el día coincide con algún evento relevante como un partido de fútbol europeo o hace mucho frío. No hay estacionamientos cerca. Todos están cansados o todos están de vacaciones. Hay una marcha en contra del lucro en las universidades. No parece que haya una buena fecha para hacer lanzamientos…

¿Y por qué hay que hacer un evento para lanzar un libro? En parte para agasajar al autor o autora por su logro, porque publicar un libro no es una tarea simple, ni económica; y en parte también porque es necesario vender copias del libro para costear todo lo que gastamos directamente de nuestro bolsillo para que el libro viera la luz.

Carrera de escritor

Lanzando el segundo libro, el tercero, el cuarto…

De todos los lanzamientos a los que asistí en los últimos 10 años, los que se hacen en ferias del libro me parecieron los más exitosos, al menos para los autores nuevos. Ferias independientes, como la Primavera del Libro o la Furia del Libro. Y si tienes contactos que te puedan ubicar en algún lanzamiento colectivo en la Filsa, bien también. Hay otras ferias más pequeñas o muestras de un solo día que podrías usar como plataforma. La misión es hacer visible tu libro, visibilizar tu nombre, tu cara y tus temas. Y si vendes algunos ejemplares, mejor todavía.

El único problema con las ferias es que los autores desconocidos quedan relegados a presentaciones en horario de oficina en días hábiles, y así tu público completo queda excluido de asistir. Los únicos que te escuchan son otros autores, editores y uno que otro jubilado, y eso no está mal. Porque el objetivo de las ferias es en gran parte hacer networking.

Tanto las ferias de libro como los lanzamientos ocurren generalmente en los últimos tres meses del año: Octubre, Noviembre y Diciembre. Mientras que Agosto es el mes en que los editores se vuelven locos imprimiendo, organizando y programando sus actividades comerciales. En Chile Agosto es un mes de ansiedad, porque Septiembre es un mes de fiesta y las energías de festejo están encausadas. En Agosto y Septiembre todavía hace frío, a veces llueve, y la gente anda medio loca, estresada.

En Octubre es la Primavera del Libro, en Noviembre es la Filsa, y en Diciembre es la Furia del Libro. Si vas a hacer un lanzamiento, consigue un espacio en conjunto con alguna de las editoriales que estarán en estas ferias y únete a sus filas.

todos los géneros literarios

Propuesta de lanzamiento con carrete

Llevo varios años pensando en esta modalidad:

  • Consigo un local donde pueda presentar mi libro y hacer una fiesta después.
  • Programo el evento para un día viernes o sábado, primer fin de semana de Septiembre, aprovechando mi cumpleaños.
  • Cobro entrada, y que ésta dé derecho a una copia del libro y un bebestible a elección.
  • Invito a todo el mundo, amigos, conocidos, alumnos, colegas.
  • Lanzo el libro, algo breve, porque lo importante es la fiesta.
  • Hago una firmatón y pongo mis otros libros a la venta.

Dime que no es una maravillosa idea.

7-1

Manuales para escribir mejor

Si quieres estudiar una carrera para ser escritor, lee primero mi artículo ¿Qué carrera estudiar para ser Escritor? En cambio si lo que quieres es saber qué estudian los escritores para escribir mejor, el artículo a continuación es un buen comienzo.

Creo que el autoaprendizaje es esencial cuando eres independiente y quieres ser un mejor escritor, que quiere triunfar en mundo editorial. El sueño de convertir alguno de tus libros en best-seller no es tan difícil de lograr, si te esmeras en leer mucho, escribir bastante, y estudiar a los autores que enseñan su técnica.

Acerca de lo que cuesta ser escritor, esta es mi visión del tema: pagar por un taller literario está bien, te quedas con tus apuntes y con el trabajo realizado, pero luego no tienes nada más aparte de tus ganas; cuando estudias una carrera para ser escritor, como escritura creativa, estás estudiando para trabajar en el mundo de las artes multimedia, la creatividad y la escritura serán tu trabajo y eso me parece espectacular, pero no siempre será para trabajar en obras personales, sino que acabarás en proyectos colectivos y franquicias.

Pero supongamos que no es tu caso, ya no puedes o no quieres estudiar una carrera y tampoco puedes ajustar tu horario y/o presupuesto a participar en un taller literario. Entonces queda el auto-aprendizaje, que es la manera en que todos los escritores del pasado han aprendido a escribir sus libros.

Hay dos maneras de auto-aprender la escritura y ambas son inclusivas, se pueden hacer las dos al mismo tiempo. La primera consiste en leer ficción, muchos libros y de todos los temas y géneros, hasta la saciedad; la segunda es leer manuales de escritura que te enseñen las técnicas del buen escritor.

He leído muchos de estos manuales para escribir mejor y algunos los vuelvo a leer de vez en cuando. Los tengo como material de consulta y siempre han sido una gran ayuda, especialmente en el proceso de armar una historia que tenga sentido, concebir personajes con cuerpo y alma e imaginar mundos plausibles.

Incluyo también algunos que solo se encuentran en inglés, porque mi proceso como escritor mejoró radicalmente cuando los leí y puse en ejercicio sus técnicas. Para todos los libros copio el link de Amazon y el de Book Depository, si es que están disponibles.

Mientras escribo, de Stephen King

Es mi manual de escritura creativa preferido. No escribo como el señor King y tampoco sigo su instrucción de no usar libretas para anotar mis ideas, pero sus enseñanzas me condujeron hacia el camino del buen contador de historias. Usualmente recomiendo saltarse la primera mitad del libro, en la que el autor habla de su infancia y juventud e inicios como escritor, pero son piezas indispensables para entender completamente las técnicas que explica en la segunda mitad, así que léanlo completo.

En Book Depository.

La trama: Todo lo que necesitas saber para crear tramas eficaces, de Sinjania

Una trama consistente es la base de una buena historia, ya sea una novela o un relato. Y una buena trama consta de varias piezas, unas más grandes, otras más pequeñas, que deben encajar entre sí con la precisión de un engranaje. Planteamiento, conflicto, puntos de giro, clímax, desenlace…

En Book Depository.

Cómo escribir Fantasía y Ciencia Ficción, de Orson Scott Card

Es una lectura obligatoria, no solo para los y las autores de fantasía y ciencia ficción. Entrega muchas herramientas creativas y útiles para los que imaginamos mundos imposibles e improbables. Y aunque tengo problemas con la agenda política del señor Scott Card, no puedo negar que es un genio como escritor y este manual lo demuestra.

En Book Depository.

Cómo escribir diálogos: Descubre la voz de tus personajes, de Iria López Teijeiro

Para escribir diálogos de tus historias correctamente, aprender a manejar las intervenciones del narrador durante los diálogos, a encontrar la voz de los personajes, crear esquemas para construir mejores diálogos, representar un diálogo entre muchos personajes, o cómo manejar el tiempo en el diálogo, entre muchas más técnicas necesarias.

En Book Depository.

Million Dollar Outlines, de David Farland

En inglés. Farland explica cómo usar investigación estratégica y técnicas de márketing para reconocer los elementos que hacen de una historia un éxito de ventas. Farland se jacta de haber enseñado esta técnica a la autora de la saga Crepúsculo y al autor de la serie Maze Runner; y además su libro es muy bueno, explica muy bien cosas que yo sabía por intuición y me abrió los ojos a otras que ni había imaginado. Desde fuera parece una lectura difícil, pero es súper simple y recomendable.

En Book Depository

2k to 10k, de Rachel Aaron

En inglés. Éste fue un descubrimiento. Había leído su artículo original, y a partir del éxito de ese artículo la autora explayó su método y agregó otras técnicas útiles. La principal gracia de este libro, es que enseña cómo producir más, rápido y mejor, eso que amas escribir. Así tal cual. Y luego de leerlo un par de veces y poner a prueba su método, entiendo perfectamente a qué se refiere. Ahora produzco más en el escaso tiempo que dispongo para escribir, y el producto es mejor de lo que solía ser, así que lo recomiendo.

También pueden leer esta excelente traducción de Ana Katzen del artículo original, pero sin el resto de técnicas que se incluyen en el libro.

5,000 Words Per Hour: Write Faster, Write Smarter, de Chris Fox

En inglés. Este libro es relativamente nuevo y lo compré porque leí y escuché algunas entrevistas y podcast con el autor. Está relacionado con el libro anterior y ataca de manera distinta un mismo problema: cómo producir más palabras por hora. Lo que he leído hasta ahora tiene mucho sentido. Es totalmente práctico, enfocado específicamente en la métrica de “palabras por hora”.

NOTA: solo durante el primer fin de semana en que comencé a trabajar con este libro, pasé de 2.000 a 3.000 palabras por hora. Lo juro. Estoy tan entusiasmado que practico todos los días.

Escribe mejor y más rápido: cómo triplicar tu velocidad de escritura y escribir más todos los días

En español. Es un descubrimiento reciente y estoy en proceso de conseguirlo (probablemente sigue los mismos preceptos que Chris Fox, pero dado que Chris no ha traducido su libro, ésta es la mejor opción para quienes no leen en inglés).

Mientras tanto, les comparto la sinopsis y link a Amazon.

En 2012, la autora de ficción Monica Leonelle tomó la decisión trascendental de aprender a escribir más rápido. Tras meses probando varias cosas, cientos de experimentos y docenas de manuscritos, modificó y perfeccionó su sistema hasta que pudo escribir 10 000 palabras al día, ¡a una velocidad de más de 3500 palabras por hora!

En este tomo comparte sus conocimientos, secretos, trucos e información para que puedas mejorar tu velocidad de escritura, aumentar con creces las palabras que escribes en un mes y publicar más libros.

Auto publicar un libro no es caro, tampoco es…

Actualización de diciembre 2016: corregí los precios a la fecha actual y puse una imagen en vez de la tabla con números, que se veía tan mal en móviles.

Actualización de marzo 2015: ¿Cuánto cuesta publicar un libro? Si quieres saber cuánto deberías pagar de tu bolsillo para que te publique una editorial, la respuesta es CERO. No le pagues a una editorial para que te publique, nunca, ni por John Lennon. El resultado es malo y siempre sales perdiendo.

Si quieres pagar para que tu libro sea publicado, lo mejor que puedes hacer es contratar “servicios editoriales”, que incluyen edición profesional, corrección de estilo, diagramación y maquetación para imprenta; luego imprime tu libro bajo modalidad print-on-demand o en una imprenta local (ve a la librería y busca libros chilenos, en las primeras páginas dice dónde se imprimió el libro, anota los datos y cotiza) y véndelo o regálalo y haz una gran fiesta. Acá te digo cómo vender un libro.

Auto publicar un libro

Auto publicar un libroSeguí mi propio consejo y auto edité mi libro En la Sangre siguiendo un proceso simple.

Ante la pregunta “¿Cuánto costó?”, puedo dar un atisbo de lo que realmente cuesta auto publicar un libro, cuando se sigue la senda independiente.

Derecho de Propiedad Intelectual

Lo primero a saber, es que tu obra tiene que estar inscrita en el Derecho de Propiedad Intelectual de tu país. Eso no es gratis, en Chile la inscripción de una obra literaria cuesta el 10% de una UTM, alrededor de $4.618 pesos por obra. Eso sin incluir los pasajes de locomoción o la bencina que gastes en llegar a sus oficinas, o enviarlas por correo.

Esta inscripción es importante, pero no obligatoria. Si alguien te acusa de plagio, porque tu obra tiene una temática o escena o algo que alguien más considera copiado de su obra, la mejor manera de resolver este problema es mediante un arbitraje en el mismo Departamento de Derecho Intelectual; y si tu obra no está inscrita (en una fecha específica), este arbitraje se puede volver en tu contra. Las evidencias de originalidad que puedas tener publicadas en Internet, la mayoría son editables así que son poco fiables.

ISBN

Lo segundo es tomar una decisión: ¿ISBN propio (pagado) o ISBN gratuito del distribuidor? El ISBN no es obligatorio para publicar un libro, tampoco protege tu propiedad intelectual y no es sinónimo de calidad. El ISBN identifica una edición de tu trabajo, por ejemplo la edición electrónica o la edición impresa o la edición traducida a otro idioma; esos son tres ISBN distintos para la misma obra. Si tu libro impreso de 6×9 pulgadas tiene un ISBN, la versión de bolsillo en tamaño A5 debería tener un ISBN distinto.

Smashwords y Createspace ofrecen un ISBN gratuito por publicar con ellos, y KDP no lo exige. Eso no implica ningún problema para ti. En mi caso, pagué por mi propio ISBN para un tipo de edición específica de En la Sangre (libro impreso). Y sinceramente no hace ninguna diferencia, así que para la próxima usaré el ISBN gratuito y listo. Si quieres pagar por tu ISBN, eso cuesta $8.000 por tipo de edición. Como yo hice una versión impresa y una digital, pagué $16.000. No recomiendo comprar el ISBN local, a no ser que sea requisito para algún fondo concursable con fondos públicos.

Formateo de libro e ilustración de portada

Lo tercero es formatear los documentos para su publicación digital y print-on-demand. Yo cobro 2 UF por un formateo estándar de eBook y PoD. No sé si alguien cobra más o menos por el mismo servicio, si conocen ese dato me gustaría saberlo.

La ilustración de portada es muy importante, y lo mejor es que lo haga un/a ilustrador/a profesional que tenga experiencia ilustrando portadas. El costo va desde USD $75, y es importante que entiendas que los buenos ilustradores cobran caro, desde USD $150.

En mi novela corta Sordomudo hice mi propia ilustración de portada. No tenía intención de gastar plata con ella, pero tal vez debería hacer una nueva portada para el libro antes de lanzar mi próxima novela. Porque sí, puedes cambiar la ilustración de portada sin cambiar nada del libro.

Hágalo usted mismo

Lo más probable, como fue mi caso, es que prefieras hacerlo todo tú. La valorización del tiempo que demores en aprender y aplicar las directrices de Smashwords y Createspace para poder subir sus libros sin errores, debería estar incluida en tu planilla de gastos. Porque el tiempo dedicado a un trabajo, cualquiera que éste sea, debe tener un valor en HH (horas-humano). Por esta misma razón recomiendo valorizar el tiempo que te tomó escribir, corregir, editar y terminar la novela o colección de cuentos.

No voy a contar cuánto me costó escribir mi libro En la Sangre o Sordomudo, porque por muy pequeño que parezca el libro, se trata del esfuerzo de una vida.

Imprimir un libro

Imprimir libros desde Createspace para vender y/o regalar, tiene un costo relativo al tipo de edición, cantidad de hojas y destino del envío. El precio de costo por unidad de En la Sangre fue de aprox. USD $7, incluyendo gastos de envío e impuestos de ingreso.

Como ven, la cosa no es GRATIS, pero si lo calculan con detenimiento tampoco es tan caro.

Cuánto cuesta imprimir un libro

Las copias impresas que tengo de mi libro son principalmente para promoción, regalo para amigos y familia, y para vender en ferias y donde sea que me lo permitan. Pongámonos en la situación hipotética que vendo esos 33 ejemplares a $7.000, obtengo $231.000; descontando el costo planteado en la planilla, gano $10.628.-

Si en cambio imprimes 100 libros, tu gasto es de $358.000. Tienes que vender 60 libros a $6.000 ó 72 a $5.000 cada uno para recuperar esa inversión, y el resto es “ganancia”. Personalmente creo que a este nivel de producción, y con pocos títulos para ofrecer como es mi caso, tener números azules es una hazaña improbable.

Y recuerden que en esa planilla no está incluido las HH de producción del material, ni las que gastas haciendo Marketing por redes sociales ni el tiempo que pases sentado esperando a que alguien te compre el libro en una feria literaria.

Dos meses con bigote, NaNoWriMo y Suave Lomito

A fines de octubre e inicios de noviembre tuve dos eventos en los que expuse un caso de éxito de Universal Analytics con Enhanced Ecommerce. El primer evento fue en Lima/Perú y el segundo en Vitacura/Chile. En ambos eventos me alimenté como un perro gordito de suave lomito. Hubo cenas, desayunos, almuerzos, vino, chilcanos, nada diet. Nada.

Nomás venía pasando y zas, selfie.

Una foto publicada por Dan Guajars (@guajars) el

Teniendo en cuenta estos eventos, dejé crecer mi pelo facial a partir de septiembre. Coincidió con que en Agosto sufrí un grave caso de vértigo, y ya tenía algo de barba y bigote. Con el pasar de las semanas fui dando forma al mostacho, hasta que la última semana de octubre, antes de partir a Lima, di su form final al bigote y barba quijotesca, con puntas rizadas y peinado hípster sin poner ninguna cera ni producto fancy.

Trastabillando en La Campana.

Una foto publicada por Dan Guajars (@guajars) el

Odié el bigote, todos los días, cada hora, cada minuto, mientras lo tuve. Fueron dos meses de suplicio, en parte para probar a mí mismo, y en parte para testear mi entorno. El bigote me daba un aire intelectualoide, creaba una actitud irreal, en cierta forma la gente prefería quitarse de mi camino; yo me hacía notar sin hacer nada distinto de lo que vengo haciendo desde hace décadas. Así que sí, el bigote lo cambia todo, y no, no volvería a tener bigote, no tan producido, no por tanto tiempo.

Recuerdo mi bigote de 1995, era fino, suave, juvenil. Ahora fue más parecido a una brocha, al bigotón de Nietzsche. Se veía bien, pero mis hijas resentían cuando las saludaba o me despedía. Y tampoco estoy dispuesto a transar mi afecto familiar por un adorno que requiere tiempo y sacrificio. Nope.

Así que terminado el evento del día 3 de noviembre, me afeité. Fue una masacre. Ahora vuelvo a tener el rostro común de siempre, algo rechoncho y arrugado.

Apenas llegué a mi hogar, masacré el bigote hípster. Fue un proceso accidentado. De paso bajé kilo de puro pelo mostacheli.

Una foto publicada por Dan Guajars (@guajars) el

Esa fecha coincidió con el inicio de NaNoWriMo. Este año a diferencia de los anteriores, tengo un proyecto en camino. Así que inicié la escritura el día 1, y he continuado día a día con montos mínimos, sin alcanzar la cuota diaria que me permita alcanzar la meta. Pero sigo, y no hay un minuto libre en que no piense en lo que tengo que escribir,cómo lo voy a enfocar, de qué manera va a influir en el resto de la historia.

Se siente bien escribir con claridad, con un objetivo, con un deadline concreto. De verdad, se siente muy bien. Obvio que lo que sale de esta escritura tiene una calidad inapropiada para mis propios estándares, pero eso no me preocupa ahora. En parte es una exploración de la historia y sus personajes, en parte es también un desafío personal. Y cuando termine, lo que sea que acabe terminando, incluso si no estoy contento con el resultado, es mejor que cualquiera de mis otros proyectos con muy altas expectativas y muy pocas o ninguna palabra escrita en los doces meses anteriores.

Día 1 del #NaNoWriMo 2016, hice poco más de 2k palabras. A mantener el volumen, que la calidad se logrará editando, en diciembre.

Una foto publicada por Dan Guajars (@guajars) el

Para escribir estoy usando una web-app llamada Writebox, que se sincroniza con Dropbox. Es un simple bloc de notas con contador de palabras. Y paralelamente uso una app de Android llamada Writeometer, que me ayuda a hacer seguimiento de mi proceso, con gráficos incluso, y que además tiene un temporizador para hacer pomodoros.

¿Y tú, estás escribiendo?

Bloqueo de escritor, por qué ocurre y cómo sobrepasar ese obstáculo

Los gringos le llaman Writer’s Block, Bloqueo de Escritor, y se dice que estás bloqueado cuando eres escritor y no eres capaz de escribir (duh!). Se especula que ocurre porque tu cerebro está cansado, obstruido por otras ideas, y muchas otras teorías que están relacionadas con una mirada mecánica del trabajo del escritor.

Pues sepan que tal cosa SÍ existe, pero las razones están lejos de ser mecánicas o patológicas.

Me pasé dos años en un bloqueo espantoso, y sé de lo que hablo. Ahora sé también por qué estaba bloqueado. A continuación les contaré mi experiencia, y cómo superé el problema.

[ACTUALIZACIÓN Octubre 2016: Escribí este artículo en noviembre de 2013; han pasado tres años y no he publicado nada relevante desde entonces, aparte de algún cuento en una antología o capítulos sueltos de proyectos que no avanzan en Wattpad. Esta vez no es bloqueo, sino simple falta de tiempo; es la vida boicoteando mi pulsión creativa. Sigo creando, haciendo talleres, escribiendo aunque sea un párrafo al día, para no enloquecer. No estoy en pausa, ni estoy bloqueado. Espero que la vida me permita concretar alguno de mis proyectos antes que pase algo terrible y no pueda escribir nada más.]

La inspiración surge en cualquier lugar y en cualquier contexto. Lo sé, lo vivo todos los días. Pero eso no me lleva a escribir a cada rato y en todo lugar —aunque me gustaría hacerlo—. Mi cerebro tiene una manera fascinante de lidiar con las ideas y creo que nunca llegaré a entenderlo del todo. Me gusta imaginar que es una gran juguera, las ideas entran por diferentes medios, se quedan, se mezclan, se resignifican, adquieren cuerpo en la medida que otras ideas las nutren y así de pronto aparece una criatura que lucha por ser liberada en forma de cuento o novela. Es apenas una proto-historia, que podría ser algo mayor o fundirse con  otra. Una maravilla.

Pero no importa cuántas ideas tenga, cuántas ideas interesantes o con mucho potencial. Si el proceso de escribir esa historia pierde su gracia, cuando escribir deja de ser entretenido, cuando ya no me divierte, mi cerebro se bloquea. Así de simple. No importa cuánto tiempo pase frente al monitor tratando de extraer más palabras al teclado, esa historia no seguirá escribiéndose sola porque mi cerebro no está motivado y NO QUIERE ESCRIBIR. Punto. Se acabó.

Este fenómeno también explica por qué tengo tantas historias sin terminar, que comenzaron a chorro y llegado cierto punto ya no pude continuar y en vez de forzar al duende que me la dictaba, comencé una nueva igual como avión y vamos repitiendo el mismo error, por años.

En 2011 se me ocurrió Blonda. Era una idea ambiciosa que trataba de abarcar mucho y es por esa misma ambición que me pasé todo el año 2012 jurando que escribiría tres novelas y al final no terminé ninguna. Me apasiona la historia, pero algo en el proceso de escribirla no me apasiona tanto, al punto que no era capaz de escribirla. Así que recién en noviembre de este año volví al origen de Blonda, al papel, a la hoja con una ficha muy extensa de 42 capítulos ultra densos. Y en la tarea de releer y re ordenar esas ideas profundas, entendí otro tipo de bloqueo: el que surge cuando está todo planeado y no queda espacio para ser creativo.

La historia puede ser tan ambiciosa como la ideé al principio. Pero al momento de escribir ese primer borrador debe ser más simple, básica, enfocada en el argumento principal solamente. Los mismos personajes, las mismas escenas, pero la mitad o menos del esfuerzo mental para plasmar las imágenes en palabras, porque ya no existe la misma presión por lograr algo tremendo en el primer intento.

Soy escritor. No estoy atado a las leyes del tiempo y el espacio. Puedo escribir la historia de principio a fin con los elementos necesarios para que tenga sentido, y luego puedo viajar en el tiempo y plantar los argumentos secundarios, forjarles un contexto, un desarrollo y resolución dentro del mismo cuerpo literario. No solo soy escritor, también soy editor de mi propio trabajo. Tengo mi propia Tardis, no hay Dalek que me detenga.

Bloqueo de ideas

Si estás en un bloqueo y no puedes escribir, propongo que hagas lo siguiente:

  1. Deja de forzarte a escribir. Relaja la mandíbula y descansa.
  2. Vuelve al origen de todo, al mapa de la historia, y analízalo hasta que encuentres esa pieza(s) que no calza(n).
  3. Corrige el mapa.
  4. Revisa la historia como está escrita hasta ahora, NO EDITES y tampoco escribas lo que falta; solo quita lo que ya no va y mueve lo que haya que mover. Deja una marca para no olvidar dónde tienes que agregar algo y sigue adelante.
  5. Vuelve a escribir desde el punto donde quedaste. AVANZA y termina esa novela.
  6. Con el borrador terminado, ve a llenar los vacíos. Luego tendrás tiempo para editar.

Y si quieres comenzar a escribir y tienes miedo al bloqueo, porque ya lo has vivido o porque prefieres prevenir, sigue este consejo:

  1. Construye el mapa de la historia con cuatro líneas argumentales básicas: Mundo (setting), Idea, Protagonista (Character) y Evento.
  2. Céntrate en dos: Protagonista (porque sin protagonista no tienes nada) y otra más que sea relevante para el desarrollo de la historia.
  3. ESCRIBE ESE BORRADOR.
  4. Al terminar, viaja en el tiempo al principio de la historia y siembra los elementos que falten de las otras dos líneas argumentales.

Espero que les sea de utilidad. ¡Gracias por leer y no paren de escribir!

The-Silence

Pocos admiten que necesitan ayuda para escribir una novela

Ayuda para escribir

Hace algunas semanas pregunté a mis conocidos y conocidas autores si es que necesitan ayuda para escribir una novela. “Quieres escribir tu novela de ficción y necesitas un empujón para concretar todas las ideas de manera coherente”…

El 47% de los encuestados contestó que “escribiré sin ayuda” y el 11% dijo que “esperaré a mi musa”. Este 58% de autores expresa abiertamente que prefiere hacer todo por su cuenta. Y eso está bien.

El 42% restante se divide en dos: los que escriben por su cuenta y después solicitan la ayuda de un editor(a) son 18%; y los que no temen a solicitar la ayuda de un entrenador o Writer Coach para concretar las ideas y el desarrollo de la historia son 24%.

writer coach, escritor ayudante

En 2016 hice dos talleres literarios, el segundo ligeramente distinto del primero, pero ambos con un mismo objetivo: guiar a los autores para que desarrollen sus obras antes de ponerse a escribir, y así ahorrar mucho tiempo de edición e indecisión creativa o bloqueo del escritor.

Los talleres literarios son (o deberían ser) eso, un entrenamiento. Y el profesor(a) del taller es a mi parecer el Writer Coach del que hablaba en la encuesta. Esto se puede interpretar de dos maneras: la primera, que los autores deben asistir a talleres literarios; y la segunda, que los autores necesitan un Writer Coach cuando escriben alguna novela que se resiste a ser escrita.

Convengamos que es un enfoque poco usual. ¿Qué autor o autora se da cuenta que necesita ayuda y la solicita? Bueno, el 24% dice que lo haría. No imagino a un autor asistiendo a un taller cada vez que quiere escribir una nueva novela, pero si lo imagino participando en workshops para mejorar su técnica al menos una vez al año.

Soy el Writer Coach que estabas buscando

Bueno, eso. Llevo bastantes años haciéndolo, pero recién ahora lo formalicé como una labor real. La encuesta fue solo la confirmación de mi hipótesis. E incluso si solo el 1% de los autores que dice necesitar un Writer Coach realmente lo solicita, es más que suficiente para mí.

Si te interesa conversar de este tema, envíame un mensaje.

El Escritor-Cocinero versus el Escritor-Chef

Brandon Sanderson explicó en una ponencia reciente que hay dos tipos de escritores: los cocineros y los chefs. Resumiendo su explicación, «el cocinero es el que sigue una receta para obtener cada vez el mismo resultado, mientras que el chef es el que conoce los ingredientes y los usa de manera experta para crear nuevos platillos».

El cocinero es el que sigue el checklist del Camino del Héroe o el consejo de cualquier otro autor que dice cómo tienes que escribir tu historia y en qué punto tiene que ocurrir qué cosa. En cambio el chef entiende el proceso del personaje (character) y el conflicto, entiende la influencia del contexto y del ambiente (setting) y trabaja para que la trama sea consistente y atractiva (plot).

Checklist del camino del héroe
La muerte del mentor

El chef reconoce los elementos que hacen interesante un conjunto de novelas similares (por género o temática), y es capaz de mezclar los mismos ingredientes, cambiar algunos y/o agregar ingredientes nuevos para obtener resultados fascinantes. Por otro lado el cocinero necesita que alguien le diga cuáles son los ingredientes para escribir una novela de determinadas características.

El cocinero escribe según la tendencia de mercado; el chef escribe lo que más le entusiasma sin importar el género literario… Creo que ya quedó clara la diferencia.

El año 2010, justo después del terremoto en Chile, compré un excelente libro acerca del proceso de escritura del guión cinematográfico: Salva al Gato de Blake Snyder. Tiene buenos ejemplos, me abrió los ojos a la estructura del guión cinematográfico y aprendí un montón de cosas que me acompañan hasta hoy. Pero también encontré una receta específica para crear un guión de cine exitoso. Usé esa receta para construir la maqueta de mi novela Blonda Stál. Demoré un tiempo en lograr una estructura coherente, y cuando estuvo lista me di cuenta que no era lo que quería escribir. No era el tipo de novela que me gusta leer.

Antes y después he intentado seguir recetas y mientras más específicos son los ingredientes, menos atractivo es el proceso de construir esa historia. Hay estructuras que son muy útiles, como la fórmula M.I.C.E. o la fórmula de los 7 pasos, pero a diferencia de la estructura de 42 escenas de Blake Snyder, estas fórmulas no son recetas. Son más bien guías genéricas, que suelo usar para conocer mejor la historia antes de comenzar a escribirla.

No está de más decir que no existen recetas para el éxito. Pero sí hay un camino que puedes seguir. Si quieres saber más, lee mi artículo Cómo ser escritor/a.