Cuánto demora un autor/a en escribir una novela

Antes de la lluvia 13-07-2016

En mayo de 2016 hice una breve encuesta entre mis conocidos escritores en redes sociales. La pregunta era simple, “cuánto demoras en escribir un libro”, pero la pregunta era capciosa. Mi hipótesis es que nadie demora menos de 2 meses en escribir una novela (entendida como un texto de al menos 50 mil palabras).

cuánto demoras en escribir una novela

La convocatoria a votar no fue muy grande, solo 16 votos. Pero el resultado fue revelador: solo un escritor, de los 16 que votaron, declaró demorar 2 meses en escribir y editar una novela; los 15 restantes demoran 6 meses o más.

No me parece extraño. Ni siquiera lo pongo en duda. Sé perfectamente cuánto he escrito y cuánto soy capaz de escribir. Las dos novelas que escribí en el verano de 1998 y 1999 respectivamente, fueron escritas (descubriendo la historia mientras la escribía) en un mes y editadas durante el mes siguiente. Esas novelas resultaron ser un gran fracaso personal, porque nunca logré que salieran del proceso de edición; quedaron en estatus de manuscrito, guardadas para siempre. Y al mismo tiempo fueron un triunfo de trabajo dedicado, entusiasmo y determinación.

En los comentarios de la encuesta, varios autores explican que demoran al menos un año en terminar una novela, y a veces más.

En la actualidad es necesario publicar una novela cada año. En diez años son diez novelas, obvio. Y si escribes una serie o saga, con mayor razón tienes que ponerte esa meta. A no ser que te llames George R. R. Martin o Patrick Rothfuss.

Escribir todos los días

Si eres como yo y escribes todos los días, aunque sean 100 palabras diarias, tienes una ventaja sobre todos los demás que solo escriben los fines de semana. En mi caso, con un trabajo fijo de lunes a viernes y obligaciones familiares, mi escritura creativa está en el mínimo, pero va mejorando.

La siguiente tabla se llama tabla de la ilusión. La hago todos los años y me imagino como sería el mundo ideal en el que tengo todo el tiempo del mundo para escribir. Úsala como referencia.

tabla-de-palabras-escritas-por-dia-mes-y-anual

Si escribes en promedio 100 palabras al día, necesitas un año y medio solo para terminar el borrador de una novela de 50 mil palabras; dos años y algunos meses para tener el borrador de una novela de 80 mil palabras; y si escribes ladrillos épicos, necesitas al menos 3 años para obtener un borrador de novela de 110 mil palabras. Si eres como tatita Tolkien y quieres pasarte la vida construyendo una mitología compleja con lenguajes y etc, ten por seguro que necesitas mucho más que 100 palabras diarias para escribir esa novela en lo que te queda de vida.

En cambio si escribes un promedio de 3.000 palabras diarias… ¿21 borradores de 50 mil palabras en un año? Parece excesivo, diría que absurdo, igual que las 90 mil palabras escritas en un mes. El cálculo es correcto y la parte lógica de mi cerebro dice que está bien, que es posible. Pero la parte realista en mi cabeza sabe que no importa cuántos excel haga, si no me siento a escribir, no habrá ningún libro concreto para publicar.

La tabla solo da cuenta de las palabras escritas en un día (multiplicadas por X), no incluye la edición ni la investigación ni la producción ni nada de lo que un autor realmente haría si se dedica tiempo completo a escribir ficción.

En teoría

Si un autor/a se enfoca en escribir los 365 días del año, escribe 2 mil palabras en la mañana y dedica la tarde a editar y hacer otras labores de escritor ocupado, podría —en teoría— producir 14 manuscritos de 50 mil palabras cada uno en un año, editados y listos para publicar.

Suena surrealista, pero si de verdad alguien escribe dos mil palabras diarias y tiene tiempo para editar y publicar, es más que seguro que produzca al menos una novela de 50k al mes.

Ya, pongamos que lo hace mes por medio, porque se cansa o sale a hacer investigación. Y agreguemos un mes de escritura sin escribir, porque sí. Igual son cinco novelas al año.

No conozco a nadie así.

Un modelo posible

plan-de-un-escritor

Ponte en la siguiente situación: no escribes todos los días, pero si calculas todo lo que llevas escrito en un mes, redondea las 30.000 palabras. Eso da un promedio de mil palabras diarias. Y es una meta alcanzable.

Un mes para planificar la obra que quieres escribir. Así no te pierdes en el camino. Así sabes perfectamente dónde va tu historia.

Para escribir un borrador de 50 mil palabras, necesitas un poco menos de dos meses. Si te comparas con lo que demora la mayoría de los autores de mi encuesta, pues produces bastante rápido. Entonces dos meses para sacar a la luz el primer borrador.

Dos meses más para editar tu obra, pulirla, corregir los problemas, etc. Un mes más para trabajar de la mano con un editor profesional que te ayude a resolver los problemas estructurales. Y un mes más para crear la edición digital y print-on-demand.

Al final del séptimo mes tienes una novela publicada. Y si comienzas a planificar la próxima novela al mismo tiempo que editas, podrías tener casi tres al año. Es más de lo que publica el 94% de los autores en mi encuesta. Y solo escribiendo mil palabras diarias durante seis meses.

Con cada nueva iteración del modelo te vuelves mejor. Escribes más palabras al día y te equivocas menos. Podría funcionar.

¿O es muy utópico lo que estoy diciendo?

IMPORTANTE: escribir un montón no es sinónimo de calidad. De hecho, un borrador producido en tan poco tiempo seguramente está lleno de errores. Por eso es importante la edición, no solo la edición propia, sino también la que pueda proveer un editor profesional externo.

Si quieres saber cómo hice para mejorar mi promedio de palabras diarias escritas, puede leer mi artículo Apuntes de literatura creativa: escribir más y en el mismo tiempo.

Escribir una novela durante Julio

Julio es el Mes Nacional de la Escritura (MeNaEs), cuando escribimos una novela en un mes, para nosotros que vivimos en el sur y Julio es sinónimo de Invierno, frío, menos luz de día y en teoría más tiempo para escribir.

La idea surgió en Noviembre de 2013, cuando preferí pasar tiempo con mi familia y salir al aire libre y disfrutar del sol, en vez de encerrarme a participar del NaNoWriMo o National Novel Writing Month del hemisferio norte.

Julio MeNaEs es menos ambicioso que NaNoWriMo, solo se espera de nosotros que produzcamos 30.000 palabras. Quienes tienen más tiempo y pueden ejercitar mejor su máquina de escribir interna, seguramente sobrepasarán esa cantidad.

La temática es libre. El estilo es libre. Escribe lo que quieras escribir, pero escribe todos los días; ése es el secreto para el éxito. Mil palabras diarias, durante treinta y un días. Seguro que lo logramos.

Para hacer más fácil esta tarea, hay algunas estrategias y técnicas que evitarán que perdamos el rumbo o nos atoremos en alguna parte del camino. El objetivo es sacar del cerebro mil palabras escritas cada día para una misma novela. Con estas ideas que les presentaré, seguro que se logra y más todavía.

Primero, tienes que saber qué vas a escribir

Estoy convencido que conocer: 1) los hitos relevantes de la historia, 2) los personajes que participan y 3) sus conflictos; ANTES de comenzar a escribir, es la mejor manera de producir un primer borrador. Puedes hacer una tabla o escribir estos elementos como un punteo en una hoja de Word o una hoja en blanco. Y cada día cuando comiences a escribir, basta con releer este texto resumido en vez de perder tiempo valioso releyendo los capítulos que ya escribiste.

Hay otras estrategias que pueden ser muy útiles, como los Siete Pasos de una Historia de Dan Wells, la Fórmula M.I.C.E. de Orson Scott Card, la Bomba de Tiempo, El Arco Argumental de los Personajes, la Regla de Tres y muchos más. Por favor NO USES el Maldito Camino del Héroe para estructurar tu novela, ya es tiempo salgamos de esa trampa argumental.

Segundo, tienes que estar dispuest@ a escribir

¡TODOS LOS DÍAS!

Hay días, hay momentos, hay situaciones particulares en las que podemos escribir, pero no lo hacemos; o escribimos menos de lo que nuestro propio estándar nos obliga. ¿Qué pasa con nosotros escritores, que teniendo una ventana abierta para escribir, preferimos no usarla ni le sacamos partido?

En general las razones son solo excusas. Las entiendo, paso por este dilema todos los días, y las excusas solo empeoran el diagnóstico.

Para solucionar este problema, recomiendo que lean completo el artículo “cómo pasé de escribir 2.000 palabras al día a 10.000 palabras al día“. Suena escandaloso y vende-humo, pero créanme que tiene mucho sentido y ya he probado su metodología, con éxito. Se basa el el Conocimiento que tengas de lo que vas a escribir, en Cuándo te dedicas a escribir y cómo lo monitoreas, y al Entusiasmo que pones cada vez que te sientas a escribir.

Para monitorear el Cuándo, hice un simple Spreadsheet en Google Drive con seis columnas: fecha, hora de inicio, hora de término, tiempo transcurrido (fórmula que calcula los minutos dedicados a escribir) , cantidad de palabras escritas, y ratio de palabras por hora (fórmula que divide las palabras escritas en los minutos dedicados, y multiplica por 60).

Parece complicado, pero una vez armado solo tengo que copiar las fórmulas y llenar hora de inicio, hora de término y palabras escritas. Me dice cuántas palabras llevo escritas, el promedio de palabras que escribo por hora, y si estoy llegando a la meta de MeNaEs o no.

Otra opción es simplemente poner tres columnas: fecha, tiempo dedicado a escribir y total de palabras escritas en el día.

Tercero, no revises ni edites lo escrito

Estás escribiendo un borrador, no estás escribiendo la novela tal como saldrá a publicada. Los borradores tienen errores de ortografía, de gramática, de sintaxis, les falta descripción, les sobra información, los diálogos son imperfectos. ¡Es un borrador!

No revises lo que escribiste ayer, en vez de eso lee tu planificación estructurada, lee lo que vas a escribir cada día, construye las imágenes y situaciones en tu cabeza, usa tu memoria y ejercita tu imaginación.

Pero si necesitas releer lo que escribiste ayer, NO LO EDITES, no corrijas ningún error, déjalo en paz aunque te piquen los dedos. No hay tiempo para corregir ni editar, solo hay tiempo para escribir y avanzar.

Podrás corregir y editar cuando termines, después del 31 de julio. No lo intentes antes, contén ese entusiasmo y enfócalo en escribir más.

¿Vas a participar?

Dale Me Gusta a la fanpage en Facebook y publica y comparte tus avances, comenta lo que hacen los demás, avanza y celebra cada pequeño triunfo.

Novelas juveniles recomendadas

Escribir para el mercado

Si eres escritor o escritora, también te interesará leer estos artículos: Ideas para escribir una novela juvenil y Cómo escribir una novela de literatura Juvenil (young adult). Y ya que estamos en el mundo de los que escriben, es obligatorio que leas el tipo de literatura que quieres escribir.

Y debo insistir majaderamente: 1) es obligatorio que leas mucho, y 2) debes leer el tipo de literatura que quieres escribir. Esto mismo puede entenderse de otra manera: si lees mucho y eres escritora o escritor, es muy probable que quieras escribir algo similar a eso que te gusta tanto leer.

Puedes asimilar lo anterior como una regla: escribe lo que te gusta leer. Pronto publicaré otro post relacionado con esto.

Ahora, enfocados en la literatura juvenil, hay títulos que recomiendo leer porque están bien escritos, porque son éxito de ventas, y porque el solo hecho de leerlos se transforma en una experiencia de aprendizaje. Algunos de estos títulos ya fueron canibalizados por las tendencias de moda, y no hay nada que podamos hacer al respecto. Tampoco hay que volverse locos porque la gente habla de lo buena o mala que fue la película; a nosotros nos interesa el libro.

Bajo la Misma Estrella

Es una mezcla perfecta de drama (porque la protagonista tiene cáncer, no hay spoiler ahí), humor, romance y algo de aventura. Incluso intuyendo cómo termina la historia, es un libro estupendo, de la mano de un autor experto en literatura juvenil y de quien se pueden aprender algunas cosas, por ejemplo, que de todas sus novelas ésta es la primera que tenía como protagonista a una mujer, con un contexto de drama y romance muy poderoso, rallando en el melodrama, muy propio de la adolescencia.

Los Juegos del Hambre

Esta distopía es un buen ejemplo de aventura repleto de desafíos terribles. La protagonista no tiene muchas opciones, dado que en el primer libro solo puede quedar un participante con vida, y a pesar de ello logra prevalecer. La prosa de la autora es concreta y directa, siempre enfocada en la experiencia de la protagonista y cómo lo que cree y piensa influye en sus actos.

El Juego de Ender

A primera vista esta novela de ciencia ficción no parece ser una novela juvenil. Está enfocada en un público adulto, con temas duros y decisiones complejas. Pero es, a mi modo de ver, una novela juvenil: su protagonista es un joven y la historia está filtrada desde su perspectiva. Es una historia llena de estrategia y sicología profunda, construida en torno a un personaje muy joven y con una carga emocional tremenda sobre sus hombros.

Harry Potter y la Orden del Fénix

De las siete novelas en la serie de Harry Potter, creo que ésta es la más juvenil por una sola razón: Harry está enamorado, pero debe lidiar con asuntos más importantes y tomar decisiones contundentes; es decir, comienza a reconocer su papel como el adulto que será, mientras sigue siendo un adolescente. Los libros anteriores tienen un poco de cada tema tratado en éste y también se pueden catalogar como young-adult, pero no en el 100% de su argumento; Los libros 6 y 7 también son juveniles, pero sin la potencia del argumento que hace que el libro 5 sea el mejor ejemplo de novela juvenil en la serie competa.

Obviamente hay más novelas juveniles que te pueden ayudar a escribir mejor en el género. Éstas son las que dejaron huella en mí y que releo con regularidad. ¿Hay alguna otra que cumple con el mismo criterio? Por favor comentalo más abajo.

Discurso de Ursula K. Le Guin en los National Book Awards de 2014

Discurso Ursula K. Le Guin

Ursula es una de mis autoras favoritas. Su libro La Mano Izquierda de la Oscuridad me mostró que es posible escribir ciencia ficción dura con ciencias blandas como la sociología aún así ser verdadera ciencia ficción. Si no lo han leído, al final del post dejo una lista con sus libros más reputados.

El 19 de noviembre de 2014 la Fundación Nacional del Libro estadounidense entregó sus premios anuales durante una ceremonia celebrada en Nueva York. En esta oportunidad la Medalla por una Distinguida Contribución a las Letras Estadounidenses fue para Ursula K. Le Guin por su trayectoria literaria.

Ursula K. Le Guin es una de las más importantes escritoras de fantasía y ciencia ficción del siglo XX y XXI. Nacida el 21 de octubre de 1929, sus novelas se caracterizan por incluir temáticas y humanas con una profundidad inédita. Los conceptos que vertió en sus obras de fantasía, como la saga de Terramar, moldearon el género, siendo imitados por varios autores. Además, ha ganado los premios Hugo y Nébula en varias oportunidades.

Este es su discurso

Gracias, Neil, y también a la organización que entrega esta hermosa recompensa; gracias de corazón. Mi familia, mi agente y mis editores ya saben que el hecho de que esté aquí es tan mérito suyo como mío, y que esta hermosa recompensa les pertenece tanto como a mí. Y me complace mucho aceptarla en su nombre y compartirla con todos los escritores que tanto tiempo llevan excluidos de la literatura: mis colegas autores de fantasía y ciencia ficción, los escritores de la imaginación que llevan cincuenta años viendo cómo estas hermosas recompensas eran para los llamados realistas.

Creo que llegan tiempos difíciles en los que buscaremos las voces de escritores que sepan ver alternativas a nuestro modo de vida actual, y que sepan ver, más allá de nuestra sociedad temerosa y sus obsesivas tecnologías, hacia otras formas de ser, e incluso imaginen bases sólidas para la esperanza. Necesitaremos escritores que sepan recordar la libertad. Poetas, visionarios, los realistas de una realidad más amplia.

Ahora mismo, creo que necesitamos escritores que entiendan la diferencia entre producir un bien de mercado y practicar un arte. Desarrollar material escrito que encaje en estrategias comerciales para maximizar los beneficios corporativos e ingresos publicitarios no es del todo lo mismo que publicar libros con responsabilidad o ser un autor.

Sin embargo, veo cómo los departamentos comerciales ganan control sobre los editoriales; veo a mis propios editores sumidos en un pánico estúpido de ignorancia y avaricia, cobrando a las bibliotecas públicas por un e-book seis o siete veces lo que cobran a los clientes. Acabamos de ver a un usurero intentar castigar a una editorial por desobediencia, y a escritores amenazados por la fatwa corporativa, y veo a muchos de nosotros, los productores que escribimos los libros, que creamos los libros, aceptarlo. Permitir que los mercaderes usureros nos vendan como desodorantes y nos digan qué publicar y qué escribir.

Los libros, como sabéis, no son solo mercancías. El ansia de beneficio a menudo entra en conflicto con la creación artística. Vivimos en el capitalismo. Su poder parece inexorable. También lo parecía el derecho divino de los reyes. Todo poder humano puede resistirse y cambiarse por seres humanos. La resistencia y el cambio muchas veces empiezan con el arte, y muy a menudo con nuestro arte, el arte de las palabras.

He tenido una carrera buena y larga. En buena compañía. Y ahora, al final de ella, de verdad no quiero ver la literatura estadounidense traicionada y malvendida. Los que vivimos de escribir y publicar queremos, y deberíamos exigir, una parte justa de los beneficios. Pero el nombre de nuestra hermosa recompensa no es «beneficio». Su nombre es «libertad».

El secreto de la creatividad, charlas TED para contadores de historias

Actualización marzo de 2016: una nueva charla inspiradora de Chip Kidd.

Las charlas TED son inspiradoras. Algunas son excelentes, otras son muuuuy aburridas. Lo bueno es que hay para todos los gustos, y están disponibles “gratis” para que las podamos ver subtituladas en nuestro idioma.

Aquí les dejo aquellas charlas que han dejado huella en mí y que han cambiado la manera en que veo el mundo (como escritor).

Andrew Stanton: las claves de una gran historia

El cineasta Andrew Stanton (“Toy Story”, “WALL-E”) comparte lo que sabe sobre la narración; empezando por el final hasta llegar al principio. (Contiene lenguaje explícito).

Colin Stokes: La virilidad según las películas

Cuando el hijo de Colin Stokes, de tres años de edad, llegó a ver algo de Star Wars, quedó obsesionado al instante. Pero ¿qué mensajes ha asimilado de este clásico de ciencia ficción? Stokes pide más películas que envíen mensajes positivos a los niños: que la cooperación es heroica, y que respetar a las mujeres es tan viril como derrotar al villano. (Filmado en TEDxBeaconStreet).

Elizabeth Gilbert sobre darle alas a la creatividad

Elizabeth Gilbert reflexiona sobre las cosas imposibles que esperamos de artistas y genios — y comparte la radical idea de que, en vez de que una persona “sea” un genio, todos “tenemos” un genio. Una charla divertida, personal y sorprendentemente conmovedora.

Chipp Kidd: diseñar libros no es chistoso. Bueno, sí lo es

Chip Kidd: The art of first impressions — in design and life

Chipp Kidd no juzga los libros por su portada, sino que crea portadas que representan el espíritu del libro; y lo hace con un perverso sentido del humor. En una de las charlas más divertidas de TED2012, Chipp Kidd nos muestra el arte y la reflexión que hay detrás de sus diseños editoriales. (En la sesión del Design Studio en TED2012, moderado por los invitados Chee Pearlman y David Rockwell).

Chimamanda Adichie: El peligro de la historia única

Nuestras vidas, nuestras culturas, están hechas de muchas historias interrelacionadas. La novelista Chimamanda Adichie cuenta cómo encontró su voz cultural auténtica y advierte que si solo escuchamos una historia sobre una persona o un país, corremos el riesgo de caer en una incomprensión grave.

Escribir para el mercado no es lo mismo que escribir para la tendencia

Alguna vez intenté escribir un libro “para el mercado”, cuando creía que sabía lo que era “el mercado”, y sí, avancé bastante, pero no llegué a ninguna parte al final.

Cuando se busca el éxito rápido, lo más fácil es intentar subirse al carro de los exitosos, aunque sea en el último carro del mismo tren cuando ya no queda más de dónde agarrarse. ¿Salió Harry Potter, la historia de un niño mago con un pasado trágico que va a una escuela de magia y lucha contra magos tenebrosos con ayuda de sus amigos? Podría escribir algo así, aprovechar que todos están esperando el próximo libro de la serie y meterme en el medio con un libro similar… ¿Les suena familiar?

Escribir para la tendencia

Escribir para la tendencia

Eso que acabo de describir se llama “escribir para la tendencia”, aprovechar el viento que deja el paso de una obra exitosa y colgarse de ella con reminiscencias y parentescos. Y hay dos tipos de obras en esta categoría: las que ya están escritas y que tal vez necesitan algunos retoques para sumarse a la tendencia, tal vez una reescritura superficial, o un cambio de portada cuando es una obra ya publicada; y están las obras que se escriben sobre la marcha, a menudo a la rápida, porque el tren no espera.

Y eso que alguna vez intenté escribir “para el mercado” en realidad era “para la tendencia”. No es lo que más me acomoda, mientras escribía el texto me salía forzado, poco natural, y mi entusiasmo por el proyecto se diluyó en cosa de semanas.

Escribir para el mercado

Escribir para el mercado

Por eso la idea de “escribir para el mercado” me eludía, porque estaba entendiendo mal. Lo bueno es que ahora sí lo entiendo.

El mercado editorial es amplio. El mercado de la ficción tiene géneros literarios y cada uno tiene sub-géneros y toma elementos de los géneros vecinos para crear sus propios mercados. Pues cada género y sub-género literario es un nicho de mercado, responde a un puñado de lectores con gustos específicos de lectura. Los lectores de un género específico pueden leer todos sus sub-géneros, pero seguramente tendrán predilección por uno más que otro.

Y yo escribo para tres nichos de mercado, el de la ciencia ficción “blanda”, el de la fantasía urbana y el del terror. Coincide que soy lector asiduo y constante de esos tres géneros literarios, y esa es la clave para que un autor pueda escribir para determinado nicho de mercado: conocer el género literario como lector.

No basta con leer algunos best-sellers; hay que saber reconocer los elementos que constituyen el género, los denominadores comunes, las tendencias narrativas y temáticas en general. Y aún siendo un experto en todo eso no es suficiente, porque tienes que escribir una historia que te entusiasme, que te llame a seguir escribiéndola, trabajando dentro del marco del género literario / nicho de mercado, e innovando donde tu ímpetu creativo te lleve a innovar.

Los autores y autoras que triunfan dentro de algún nicho del mercado literario no solo escriben para el mercado específico, sino que también escriben con entusiasmo la historia que necesitan contar. Ése es el común denominador de las mejores obras nuevas que he leído últimamente, son autores de nicho que se dieron un gusto y escribieron lo que querían escribir, no lo que la tendencia de ventas les mostraba como exitoso.

La invitación es a que estudies el nicho de mercado literario que más te gusta leer, mira tu colección de libros y seguro que encontrarás el denominador común entre todos ellos; y que teniendo bien en claro cuáles son esos elementos que se repiten en los personajes, ambiente, tema y desarrollo, busques la historia que bulle en tus entrañas y la conviertas en texto, pensando siempre en ese nicho de mercado literario que conoces tan bien.

Mi vieja amiga Blonda 📡

Ayer, luego de una epifanía flash que me dejó boqueando, comprendí que ya es tiempo de poner en práctica mi propio consejo. Y sin chistar subí el principio de la novela Blonda Stál, que lleva AÑOS juntando telarañas, la pobre. Acá pueden leer lo que va de ella y lo que iré publicando a medida que la escriba.

¿Cuándo nació Blonda como idea?

Me cito desde mi blog antiguo, del 27 de diciembre de 2011:

Photoshopeo del personaje en estado "adolescente". Representación del personaje al final de la novela.
Photoshopeo del personaje en estado “adolescente”. Representación del personaje al final de la novela.

Era abril de 2011, estaba en Londres visitando librerías en un estado de éxtasis onanista contumaz, cuando me asaltó una idea. No fue la idea misma de la novela, sino la impresión de que había algo entre esos libros que la gente lee en Inglaterra, algo característico de la literatura anglosajona, que no había visto en las librerías de Chile. Es una mezcla entre lo que la gente quiere leer, lo que los autores quieren escribir y el esfuerzo de las librerías por vender (la editorial es solo un intermediario). Fue una epifanía.
Me di el trabajo de analizar libremente ese fenómeno, revisando los títulos en las estanterías destacadas (analizando también las técnicas del retail literario), mirando qué libros llevaba la gente en sus canastas, y más tarde jugando con Amazon y otros portales que hacen asociaciones entre títulos en función de las preferencias de muchos visitantes y compradores. En resumen, hice una investigación de mercado.
Sí, lo hice. Busqué y encontré varios temas que se repetían entre las novelas de súper ventas. Hice una lista laaarga y tediosa, llena de anotaciones e inquietudes. Sentía que estaba jugando con fósforos mojados, que todo ese ejercicio ambicioso no serviría para nada. Pero luego cerré los ojos y me dediqué a hacer ecuaciones semánticas, a armar grupos de ideas según su afinidad. Me volví loquito.
Y así nació el personaje, el mundo y la historia. Blonda Stál.

No me avergüenza decir que estaba buscando el vellocino de oro. Quería crear mi propia maquinita de hacer dinero, sabiendo que hacer tal cosa es un error garrafal. Pero de todas maneras, lo intenté. Y el resultado fue una criatura que tenía escrito con fuego en la frente la palabra “ambición”. Ambición literaria, porque la ambición monetaria rápidamente regresó a su jaula. Se sintió bien liberar al duende codicioso por un rato, y me permitió asumir algunos enfoques pragmáticos que de otra manera no habría alcanzado.

En resumen, lo que comenzó como una apuesta comercial se convirtió en un proyecto artístico y ha seguido esa misma senda desde entonces. Ya llegará el momento de pensar en “ganancias”, siempre y cuando termine de escribir el mamotreto.

¿Y por qué no está terminado este proyecto?

Razones hay muchas, algunas son ciertas y otras las uso para justificarme ante el espejo. En resumen, me desenfoqué, intenté abarcar más de lo que es humanamente posible, no calculé bien, hice promesas (que a nadie le importó que no cumpliera) y fallé.

También hice algunas cosas bien, o sea muy bien. Escribí el esqueleto de la historia de principio a fin, con estructura dramática y enfocada en los personajes. Me esmeré y funcionó. Todavía funciona, cada vez que regreso a leer ese esqueleto de diez páginas. Lo malo es que dejé muy poco espacio para la creatividad inmediata, bloqueé la posibilidad de cambiar o mejorar cosas a medida que las escribía. Por eso lo de ambicioso. Y mucho tiempo después comprendí que mi proceso creativo necesita esos espacios.

Y llegó un punto en que no pude seguir escribiendo. Mi pobre Blonda no podía salir de su estancamiento. Hasta que en noviembre de 2013 di con la respuesta a mi “bloqueo”:

…Me apasiona la historia, pero algo en el proceso de escribirla no me apasiona tanto, al punto que no era capaz de escribirla. Así que recién en noviembre de este año volví al origen de Blonda, al papel, a la hoja con una ficha muy extensa de 42 capítulos ultra densos. Y en la tarea de releer y re ordenar esas ideas profundas, entendí el problema y su solución.
La historia puede ser tan ambiciosa como la ideé al principio. Pero al momento de escribir ese primer borrador debe ser más simple, básica, enfocada en el argumento principal solamente. Los mismos personajes, las mismas escenas, pero la mitad o menos del esfuerzo mental para plasmar las imágenes en palabras, porque ya no existe la misma presión por lograr algo tremendo en el primer intento.

Y esta semana, ayer específicamente, di con la respuesta a un problema específico de la historia, que no sabía como justificar. En realidad sí sé como hacerlo, pero la cantidad de ruido que me generaba ese aspecto específico de la historia era en sí mismo un tapón creativo. Así que, como decía, ayer descubrí la solución, más simple, un simple cambio en el enfoque conceptual de la protagonista. Y oh-my-god ahora la historia tiene más sentido, se acabó el ruido. Puedo seguir escribiendo.

No me preocupa que el texto aparezca en Wattpad. De hecho espero, alguna vez, obtener algo de feedback acerca de la historia. Releyendo los capítulos publicados hasta ahora, encontré muchos problemas que me gustaría corregir pero que no voy a tocar hasta que la obra esté terminada; hasta encontré una falta de ortografía vergonzosa, esa sí la corregí.

Así que con humildad solicito que lean mi novela en progreso, comenten en los capítulos si lo consideran necesario, y que me presionen para publicar más.

¡Blonda Stál vive!

Boletín de novedades N°6, resumen 2015

Cumpleaños 38 de Dan Guajars

Éste es un resumen personal acerca de mi trabajo como escritor y temas relacionados, durante 2015. Más mi declaración de deseos para 2016.

Si 2014 fue un año de aprender, experimentar y analizar, 2015 fue un año de poner en práctica, desafiar mis creencias y crear nuevos hábitos.

Hice mi mayor esfuerzo para publicar el tomo uno de la serie Reboot, pero no logré la meta :'(

De hecho no publiqué ningún libro en 2015. Ni siquiera un cuento. Y no es que se haya secado la fuente de mi inspiración, al contrario, está llena al tope.

Durante 2015 preferí mantener bajo llave los cuentos y novelas. En cambio me dediqué a estudiar y practicar técnicas de productividad, y por Odín que tripliqué mi estadística de palabras escritas por hora.

Tampoco leí lo que me propuse, solo 11 libros de los 52 que me había puesto como objetivo. Y unos cuantos manuales de productividad.

La bebé venía en camino. Mi proyección anual tuvo que ser corregida y aplazada un año entero. También me cambié de casa. Recién esta semana terminamos de ordenar el lugar donde dedicaré el resto del año a escribir todas las madrugadas, si es que la bebé me lo permite.

2015 fue un año de cambios importantes y alegrías acumulativas. Así que no hay quejas.

Lo único que no hice y que al terminar el año preferí congelar sin fecha de resurrección, es Monstruito Ediciones. Asesiné la convocatoria de cuentos de ciencia ficción Dolunai 2. Y metí el proyecto completo en la cápsula de estasis.

Entonces, mis proyecciones para 2016 son:

 

Este año son pocos objetivos, porque con cada año que pasa me pongo menos ambicioso. Así también me aseguro de no caer desde tan alto por tratar de escalar muchos peldaños a la vez.

Escribir terror en el siglo XXI

Le Pulpo

Escribir terror parece tan fácil como decir que las situaciones son ominosas y aterradoras, o que viene un monstruo, pero es mucho más difícil que eso.

Todos tenemos una idea de lo que es el terror, como género narrativo. Lo hemos visto, lo hemos leído, lo sentimos en nuestras vidas. Pero cuando se trata de escribir terror, la noción básica de qué es y cómo se escribe está muy lejos de cumplir con la base misma del género: que aterre al lector (y que deje una cicatriz, pequeña, que no se borre tan pronto se cierra el libro).

En “El Traje del Muerto” de Joe Hill (Heart-Shaped Box) hay una escena en la que el protagonista mira por la ventana de la casa y ve el fantasma de una niña que desapareció sin dejar rastro, de la mano del sujeto que la raptó. Su fantasma indefenso te mira esperando que la rescates. Tú como lector vives el horror angustioso que experimenta el protagonista, la impotencia de no poder auxiliar a un ser amado; y si tienes hijos, tus propios horrores se despliegan y de inmediato.

Esa escena se quedó conmigo, no es algo que se pueda olvidar. Se conectó con mis miedos y los hizo tangibles. Como ésa hay muchas más, no solo en los libros, sino también en las películas y en los medios de comunicación.

Fábrica de miedoSi quieres escribir terror fácil, enciende el noticiario y verás algunas tragedias que ocurrieron a pocas personas. Estadísticamente hablando es normal que ocurran cosas horribles en una sociedad compleja y aspiracional como la nuestra. Y si haces el ejercicio todos los días, se repetirán las mismas noticias con distintas personas, la misma música estresante de fondo, la misma estadística mínima convertida en tendencia alarmante, y paulatinamente la sensación de indefensión se apoderará de tu inconsciente. Te podría pasar a ti.

Eso es Terror: recrear una situación ficticia de miedo e inquietud en la imaginación del que asiste a la narración, apelando a su subconsciente.

El monstruo es una metáfora

Documental My Amityville HorrorEn algunas películas de terror hay un monstruo, un espacio restringido (una casa o similar) del que es difícil o imposible escapar, y un pecado cometido por el protagonista de la historia, que es el portal de acceso del monstruo a la casa-o-similar. Este tipo de historia de terror se conoce obviamente como “el monstruo en la casa” (1) y es un modelo aplicable a miles de películas como Alien, El Exorcista, Tiburón, La Cosa, Atracción Fatal, Jurassic Park, Habitación del Pánico y más.

El monstruo es el catalizador que permite contar una historia más profunda, no es el protagonista, es la excusa que nos abre la ventana para conocer los miedos del protagonista. La casa puede ser un recinto, una nave espacial, un barco, una isla; y no puedes irte, solo esconderte y correr porque el monstruo viene por ti.

En el documental “My Amityville Horror” vemos al protagonista de la historia real que inspiró las películas, y su relación con una casa nueva. Es él quien está “embrujado”, sujeto a la influencia de adultos que quieren creer en lo sobrenatural, y bajo la violencia de un padrastro abusivo. No hay un monstruo en la casa, no hay fantasmas, es su situación la que se manifiesta en la narración como un monstruo y es gracias a ese monstruo que conocemos la historia.

The-BabadookEn la película “El Babadook” tenemos un monstruo que es la representación del miedo y la culpa y el odio que habitan dentro de la protagonista y también de su hijo. Hay un monstruo en la casa, pero no es un monstruo real, es una metáfora del monstruo interior que quiere salir y desahogar sus pulsiones criminales.

En las películas de Viernes 13, Jason representa a la sociedad conservadora estadounidense y su deseo de censura y castigo moral. En las películas de Pesadilla en la calle Elm, Freddy representa a nuestro inconsciente lujurioso y criminal.

Todas las historias de terror tienen un monstruo, pero no siempre es una criatura. En la película Los Otros, el monstruo es la negación. En Sexto Sentido el monstruo es lo que no podemos ver y que está ahí sentado junto a ti. En El Resplandor, el monstruo es la locura que se manifiesta.

El gore y la violencia porque sí no son terror

final-destination-3Tanto el gore como el porno de violencia apelan al morbo y la vergüenza y la náusea. Pero no al terror. Las series como Viernes 13 y Pesadilla en la calle Elm comenzaron como historias de terror, y por causa de su éxito se fueron degenerando hasta convertirse solo en espectáculos porno.

Personalmente evito este tipo de narrativas, en las que los eventos explícitos de violencia, dolor, humillación, tortura y muerte están presentes solo para agregar “colorido” a la historia, son un condimento, o son el imán que atrae a un tipo de audiencia específica que disfruta este porno sin sexo.

Hay veces en que estos elementos son necesarios para la historia, y se pueden manejar sin convertirlos en el foco de la atención del lector. Pero no todos los autores lo logran sin caer en excesos que luego dañan su obra.

El terror se muestra, no se dice

La narrativa decimonona de Lovecraft está repleta de ejemplos en los que el narrador nos dice que algo es “ominoso” o “aterrador”, pero no llegamos a sentir ese terror. Por ejemplo, en su cuento “Desde el más allá” encontramos este párrafo:

[…] vi la detestable máquina eléctrica brillando con una apagada y siniestra luminosidad violácea. Estaba conectada a una potente batería química; pero no recibía ninguna corriente, porque recordaba que, en su fase experimental, chisporroteaba y zumbaba cuando estaba en funcionamiento.

Lovecraft nos dice que la máquina eléctrica es “detestable” y que brilla con “apagada y siniestra luminosidad violácea”, en vez de mostrar por qué la máquina es detestable y por qué su brillo de luminosidad violácea es siniestro. Entiendo el contexto del relato, se escribió en otra época, los adjetivos eran la herramienta predilecta de los autores y los editores preferían textos cortos, porque pagaban por palabra.

Pero hoy la manera de escribir es otra. El autor Brandon Sanderson en sus clases de escritura explica la idea detrás de la Pirámide de la Abstracción, que es una manera elaborada de mostrar la descripción concreta versus la descripción abstracta, y cómo afecta a la narración y la velocidad del relato.

Pirámide de la Abstracción para Escribir Terror

A mayor descripción de un “algo”, éste es más concreto. No es lo mismo “la chica guapa de cabello dorado” que “la rubia de veintitantos de jeanns ajustados, camisa semi transparente, lentes de marco grueso y pañuelo de seda anudado al cuello”; la descripción abstracta dice algo genérico del personaje y deja que el lector imagine todo, mientras que la descripción concreta muestra mucho más del personaje y deja menos para la imaginación.

Escribir terror es mostrar el ambiente con los cinco sentidos, todo lo que sienten los personajes debe ser utilizado de distintas maneras para generar un ambiente sensible que se conecte con el lector(a). Y esto solo se logra “mostrando”, siendo más concretos con nuestro lenguaje.

En conclusión, escribir terror es…

Para escribir terror tienes que escribir acerca de un miedo personal, tuyo, extrapolando sus características en la forma de un monstruo (1). El monstruo es una metáfora, y la historia es tu manera de enfrentar el miedo. Debes escribir con un lenguaje concreto, cargado de elementos sensoriales que se conecten con el lector a un nivel subliminal.

(1) “El Monstruo en la Casa” es uno de diez tipos de argumento (plot) definidos por Blake Snyder en su libro “Salva al Gato“, manual de guión cinematográfico.

Un ejemplo

Cuánto gana un escritor en Chile

En otro artículo explicaba dónde deberías invertir tu dinero (1) y en éste explico cuánto gana un escritor en Chile, auto editado, con el dólar actualizado diariamente (dólar de hoy: ; si no ves el valor aquí, es que es día feriado).

Existen las editoriales tradicionales, que no tienen suficiente personal para leer y rechazar todos los manuscritos y borradores no solicitados que llegan por correo (2). Los mecanismos por los que una editorial tradicional elige a sus autores, son puramente comerciales.

También existen las editoriales vinchuca (concepto acuñado por mi), que cobran por todo y no aseguran calidad, ni siquiera cuando pagas el monto más alto.

Si no tienes un afán comercial, puedes acudir a alguna editorial no tradicional, como las editoriales cartoneras, o las que publican libros objeto, o las que solo publican ebooks (1).

Y también puedes auto editar y auto publicar tu libro (1).

Cuánto gana el autor

Cuánto gana un escritor en ChileSin importar el modelo editorial que sigas, nunca vas a ganar más del 45% del PVP.

Una editorial tradicional por ley tiene que pagar el 10% del PVP (Precio de Venta a Público, sin IVA). Su estructura de costos no le permite pagar más, o perdería dinero. Y si quieren mi opinión, no me parece mal que sea así. Ellos se hacen cargo de todos los costos y asumen todos los riesgos.

Una editorial vinchuca encontrará la manera de pagar menos; a un autor que conozco le pagaban el 10% de la utilidad neta, que en rigor era poco menos del 2% del PVP, de los libros que él mismo había financiado. Y su libro estaba repleto de errores (4).

Las editoriales no tradicionales funcionan bajo las mismas reglas de las editoriales tradicionales, así que no esperes más del 10% del PVP. Tal vez las editoriales online que solo publican ebook puedan negociar un porcentaje mayor en función de las ventas de tu libro.

Cuánto gana un escritor auto editado

Si te decides por el camino de la auto edición, podrías obtener hasta el 45% del PVP. Supongamos que un ebook auto publicado cuesta USD $2.99, ; con esto obtendrás 75% del PVP desde Amazon, USD $2.24, . Pero ojo, porque ese 75% está afecto a impuestos en EE.UU., y a no ser que seas ciudadano estadounidense, debes pagar el 30% de la utilidad al IRS, USD $0.67, .

De los restantes USD $1.57, , debes pagar 10% al SII cuando recibas el dinero en Chile (en peso chileno, mediante boleta de honorarios a Amazon como cliente extranjero (5)) USD $0.16, , y debes guardar el 3% para pagar la diferencia por imposiciones en AFP USD $0.05, . Lo que te deja con USD $1.36, , el equivalente al 45% del PVP.

Redondeando, para saber cuánto gana un escritor en Chile, si HOY vendes 100 ebook a USD $2.99, obtendrás una ganancia neta de… USD $134.55, .

Personalmente, prefiero la opción de la auto edición. Pero recuerda que si eliges este camino, todos los costos y todos los riesgos son tuyos (1).

(1) Cuánto cuesta editar y publicar un libro.
(2) 12 verdades que todo escritor debe conocer antes de publicar.
(3) Cuánto cuesta un libro.
(4) Quién es responsable de los errores en un libro impreso.
(5) Si emites una boleta de honorarios para cliente extranjero, el SII ha dispuesto un RUT genérico, válido para cualquier cliente extranjero, y que debes solicitar llamando directamente a la mesa de ayuda telefónica +56223951115.