Reseña: The Strange Affair of Spring Heeled Jack, de Mark Hodder

The Strange Affair of Spring Heeled Jack, de Mark Hodder

Esta es una novela Steampunk fascinante que abrió mi perspectiva a un sinnúmero de posibilidades literarias. Está escrita en la tradición del Steampunk clásico… pero con un giro potente que agrega al relato una característica más “convincente” (entendiendo el concepto dentro del contexto propio de la obra).

Usando personajes conocidos de principios de la era Victoriana, el autor urde una historia intrincada y fascinante que incluye todos los elementos de obras clásicas, la historia relatada en los almanaques y varios toques innovadores, incluso humor tiene, sadismo e insinuación de violencia sexual. Si bien no ahonda en los detalles escabrosos o morbosos, están ahí y son relevantes para entender por qué esta versión Steampunk del mundo es posible.

Y está bien escrito, incluso cuando retrocede a contarnos la historia particular de algún personaje, o cuando hace uno de esos brutales saltos en el punto de vista, incluso con esos motes no pude dejar de leer. Me atrapó y me entretuvo tremendamente. Imaginen a Darwin con dos cerebros. Es un spoiler, sí, pero sin leer la novela no tendrían idea de dónde ni por qué existe semejante criatura.

La recomiendo totalmente. Y tiene cinco secuelas que procedo a leer en el acto.

Reseña: Wizards, varios autores

Wizards, varios autores

Cuando Luis Saavedra me dio la oportunidad de pedir unos libros por Amazon a su nombre, elegí éste (de los tres que pedí) por dos únicas razones: tenía el cuento de Neil Gaiman que dio origen a la novela El Libro del Cementerio, libro que me encantó y me permitió entender que se puede trabajar el terror y la oscuridad sin caer en lo macabro; y porque uno de los antologadores es Gardner Dozois, de quien leí otra antología hace algún tiempo llamada “La Nueva Space Opera” que removió los cimientos de lo que creía que era el space opera. Me voló la cabeza, así que vamos con una antología de pura fantasía.

Primero debo decir que hay de todo, desde la fantasía más clásica a la más vanguardista. Todos son cuentos (y una novela corta) bien escritos y trabajados, aunque algunos tienen detalles que les restan mérito, a mi ni tan humilde parecer.

“The Witch Headstone” es el cuento que mencionaba de Neil Gaiman. Es una historia redonda, perfecta, que no necesita mayor introducción ya que a medida que se avanza en la lectura se comprende el ambiente y el contexto en el que se desarrolla. Claro que haber leído la novela antes del cuento me dio cierta ventaja. Pero es un excelente cuento y entiendo que se lo eligió de los primeros por esa misma razón.

“Holly and Iron” de Garth Nix me sorprendió al mezclar la historia de Inglaterra con el mito del Rey Arturo y Robin Hood en un mismo relato, donde aparecen dioses furiosos y manipuladores y donde la magia es algo natural de la realeza pero también sus características están arraigadas a los poderes propios de cada linaje. Aunque el final es predecible, la historia fluye y en realidad no importa que sepa cómo podía terminar, porque importa más saber cómo el autor logra que todo se conjugue. Tremendo.

“Color Vision” de Mary Rosenblum es la típica historia que crece a partir de una idea que va cambiando a medida que se la escribe. El cuento funciona bien, una niña que es hija de dos mundos (pero no lo sabe) es acosada por un ser poderoso. Pero al mismo tiempo es como obvio cómo va a terminar y eso me defraudó, porque la historia prometía y me golpeó con la solución más obvia.

“The Ruby Incomparable” de Kage Baker es otra de esas historias que crecen según se le va ocurriendo al autor. Es entretenida, bien contada y en este caso lo que parece una telenovela resumida, va asumiendo nuevos rumbos a medida que el relato avanza y de verdad que va sorprendiendo. Incluso con ese final que no termina. Mi impresión general de este cuento es que la protagonista es una excusa para mostrar a sus padres: el hombre más malo del mundo, casado con la mujer más buena, ambos dioses, claro.

“A Fowl Tale” de Eoin Colfer me engañó, pensé que tendría algo que ver con Artemis Fowl, pero no. Usted no se engañe. Es una historia simple y escueta, con un grado de humor que la redime y la salva a un pelo de no quedar en la antología (supongo).

“Slipping Sideways Through Eternity” de Jane Yolen es mi primer cuento temático de fantasía judía. Así como lo oye. Aparte de explicar algunos interesantes detalles acerca del judaísmo en el siglo XXI y llevarme por un mundo donde soy un completo ignorante (siendo el mismo mundo donde habito), utiliza de manera bastante ingeniosa el viejo truco de la paradoja en el tiempo.

“The Stranger’s Hands” de Tad Williams es una historia que está al borde de ser cómica, al borde de ser inteligente, al borde de lograr que le dé una estrellita plateada… y lo logra justo al final. Magos de grandes poderes que no pueden vivir sin sus archienemigos. Esa onda.

“Naming Day” de Patricia A. McKillip es un cuento que bien podría ser el primer capítulo de una novela, y deja con una sensación de cojera. No es un mal cuento, hay que decirlo.

“Winter’s Wife” de Elizabeth Hand es el cuento más interesante del lote, lo digo en serio, porque muestra una serie de sucesos mágicos desde la perspectiva de un niño, sucesos que podrían ser simple prestidigitación o alguna estafa basada en ilusionismos, y se relatan como verdaderos actos de magia que no sorprenden a nadie (en la historia). Cuenta un episodio mundano, en una ciudad aburrida, y aún así se las ingenia para ser interesante hasta el final. Wow.

“A Diorama of the Infernal Regions, or The Devil’s Ninth Question” de Andy Duncan… debo admitir que no me enganchó y no lo terminé de leer. O sea, me aburrió profundamente desde el principio y ante la desesperanza mejor no seguí leyendo. Nada que hacer. Tal vez en el pool de historias y la montaña rusa de estilos, tenía que venir un cuento penoso. No digo que sea malo, simplemente no logró que me interesara y ándate cabrito que este libro está lleno de cuentos interesantes.

“Barrens Dance” de Peter Beagle también habla de magos súper poderosos que siempre logran lo que quieren… excepto cuando lo que quieren está más allá de su poder. Diré que es interesante y hace un juego arriesgado con el narrador, que resulta ser algo que ni me imaginaba. Entretenido.

“Stone Man” de Nancy Kress es otro de esos cuentos que son interesantes por las características de la fantasía y la magia, en contraposición con una historia mundana que luego se transforma en la primera etapa del camino del héroe. En este caso está bien trabajado y el uso de ese modelo manoseado pasa inadvertido.

“The Manticore Spell” de Jeffrey Ford es de esas historias que ni fu ni fa, sin ser mala ni fome ni mal escrita, simplemente pasó.

“Zinder” de Tanith Lee es una historia bella, un cuento de hadas con un protagonista tan bueno que da rabia.

“Billy and the Wizard” de Terry Bisson me sorprendió y me hizo reír, porque sin ser un cuento escrito por un niño, es muy infantil y se nota que es a propósito, al borde del surrealismo. LA repetición de frases es hilarante, porque lo imaginé todito.

“The Magikkers” de Terry Dowling muestra un mundo donde la magia es un bien escaso, pero aquellos que poseen el extraño don, como un único cartucho que luego se extinguirá, pueden hacer grandes cosas. Y lo mejor/peor del cuento, es que al final nunca se sabe lo que ocurre.

“The Magic Animal” de Gene Wolfe usa la leyenda del Rey Arturo a su pinta y dibuja un mundo de magia impresionante, y una historia de amor que trasciende al tiempo. Muy buen relato, intrincado y autocontenido (lo que ocurre al final afecta a lo que ocurre al principio, a ver si me explico, todo tiene que ver con todo en una estructura no lineal).

Y

“Stonefather” de Orson Scott Card es uno de esos cuentos muy largos que querían ser novela, pero que en algún punto dejaron de ser interesantes para el autor o ya no le dio el pellejo para continuar, sabiendo que sería una pobre novela. Sé que Orson ocupa el viejo truco de escribir un cuento y, dependiendo de la aceptación de éste, lo transforma en novela. En este caso se nota que era novela (corta) y que algo le pasó, quizá su editor le quitó el piso, qué sé yo. ¡Pero la historia es muy buena! Iba lento pero seguro, veía que se estaban acabando las hojas del libro pero no podía admitir que algo estaba mal… Malo Orson, malo, 4/5 de introducción para presentar un personaje interesantísimo y su ambiente, y paf que me arrojas un Deus ex machina, Neo otra vez salvando a la Matrix. ¿Por qué me haces esto? Igual es un gran cuento (introductorio, supongamos) a un universo de magia particular donde el precio de la magia es algo muy difuso y al parecer no significa un verdadero costo. Y para, que el que me enseñó que la magia siempre le cuesta algo al mago, es Orson Scott Card.

Es fascinante como estos autores siguen usando lugares comunes de la literatura fantástica, pero los acomodan para que no se parezcan en nada a las historias que otros escriben usando los mismos elementos. En serio, Rey Arturo hasta en la sopa, magos con varitas, hadas y gnomos. Pero al mismo tiempo otros evitan esos lugares comunes y presentan un mundo muy parecido al nuestro donde ocurren cosas justo debajo de nuestras narices. Magia por montones en un contexto que se siente más cercano.

Todas son buenas historias (aunque no puedo dar fe de esa que no leí, por aburrida). Algunas me sorprendieron o me hicieron reír y en general me entretuve un montón (menos con esa que ya dije). Y me enojé con Orson, porque estoy seguro que este cuento no era su mejor trabajo e igual lo publicaron. Malo Orson, malo Gardner Dozois.

Como conclusiones, admitiendo que soy un lector exigente:

1) Puedo aceptar que un cuento vaya encaminado hacia un final predecible siempre que me sorprenda en el camino y que ese final predecible no sea tan fácil para los personajes ni para la historia.
2) Prefiero las historias que parecen cercanas, por sobre las que se ambientan en paisajes exóticos.
3) Me matan los Deus ex machina, me repudren, echan a perder toda la historia.
4) Alabo la magia que cuesta, detesto la magia gratuita.

Nota aparte, el antologador hace un ejercicio que pocos editores se atreven a hacer: ordenar los cuentos para crear una experiencia a partir de su propio criterio, y no alfabéticamente para que ninguno se enoje. Y funciona como una montaña rusa, cada cuento se conecta de alguna manera sutil con el que le antecede y el que le precede, creando una sensación de continuidad donde realmente no la hay. Además que la calidad de las historias y de la pluma de cada autor/a superan cierto estándar y ningún cuento sobra.

Reseña: The Windup Girl, de Paolo Bacigalupi

The Windup Girl, de Paolo Bacigalupi

** spoiler alert ** Tengo dos opiniones de esta novela. La primera, es que se pasó pa buena, me voló la cabeza tres veces y ahora que escribo esto me dan escalofríos, así de potente la historia. Y la segunda, es que hay pocos detalles por los que me puedo quejar, pero son detalles enormes y me hacen mucho ruido.

Partamos con lo bueno. Es el siglo 23, las compañías calóricas (que ahora conocemos como “corporaciones multinacionales”) son dueñas de productos estériles a prueba de enfermedades y plagas, y estas plagas que algunas veces mutan y diezman poblaciones famélicas de humanos, son producto de las mismas corporaciones. Así nomás, igual que ahora, pero en la novela nadie trata de esconderlo. Es Tailandia, en una ciudad junto al mar protegida por diques antiquísimos que evitan la entrada del mar post derretimiento de los casquetes polares. Y en esta ciudad un espía de las compañías calóricas encuentra una pista hacia una fuente de riqueza fabulosa: un banco de semillas secreto.

Así parte la novela. Distintas historias contadas desde la perspectiva de su protagonista se entremezclan, dando pinceladas a este futuro distópico que suena tan apocalíptico y corrupto. Por ahí leí que se trata de una “biopunk”, la versión biológica del steampunk, donde la función de una persona se mide por las calorías que consume en relación con las calorías que gasta, donde las máquinas funcionan con motores a cuerda, donde la genética es un juego y cada día hay una nueva plaga, donde los japoneses usan “mujeres a cuerda” y otras criaturas pensadas para trabajar, hombres de diez brazos capaces de desarrollar trabajos pesados pero incapaces de alimentarse por sí mismos.

En este contexto el personaje que da nombre a la novela, Emiko, es una mujer a cuerda (windup girl). No es que sea mecánica (ojo con la versión traducida de la novela, ése es un error contumaz de traducción), sólo es “artificial”, New People, incapaz de reproducirse e incapaz de sobrevivir sin un amo que la cuide, seguramente a causa de los genes caninos embebidos en su sistema. Sus movimientos parecen los de una máquina mal engrasada, como un tartamudeo, lo que la hace muy obvia a los ojos de los humanos. Y la pobre Emiko fue abandonada en Tailandia por su anterior amo, al que le salía más barato comprar una nueva de vuelta en Japón que pagar los costos de aduana por transportar la suya. Son objetos, ni siquiera se les considera humanos. Por ello trabaja en un puticlub, humillada cada noche porque no importa, porque para eso existe.

Ya me pasé de la raya con los spoilers. Hay más personajes, hay más historias, y la novela despliega cada trama y subtrama de manera magistral, es espectacular. A tal punto que esta novela ganó los premios Hugo, Nébula y el Locus, más unos cuantos más que no me suenan.

Lo malo es su lentitud. O sea, la novela no deja de avanzar, en ningún momento se queda pegada. A lo más los personajes hacen algún raconto hacia alguna imagen o momento de sus vidas y con eso nos dan una imagen parcial de su mundo. No es una novela de acción, es acerca de los personajes y cómo hacen para sobrevivir. Sigo pensando que es fascinante, pero se demora en llegar. Hay acción al principio y al final, y el resto es un arco amplio en el que se des anudan problemas que interactúan y generan una conclusión esperada.

Otro problema, del que tal vez nadie más se dio cuenta, es Emiko. No quiero dar más spoilers, sólo diré que en dos oportunidades le ocurre algo terrible, algo que debería dejar alguna huella… pero que al siguiente capítulo es como si no hubiera ocurrido. Eso es grave. Y aunque no me crean, casi no se nota y por poco pasa inadvertido. La marea de sucesos es tan abrumadora y los personajes tienen mochilas tan pesadas, que un error así de absurdo pasa a segundo plano y se justifica a sí mismo sin que haya ninguna justificación. Así de formidable es la novela. Si ya leíste la novela y no sabes a qué me refiero, manda DM a @guajars y te contaré, sin divulgarlo.

Entre las dos opiniones, todo lo bueno apaña y reduce lo “malo” a una anécdota ridícula. La lentitud del relato es necesaria. Los personajes desplegaban sus irregularidades ante mis ojos y me hacían sospechar de cada uno. Ningún personaje es un héroe, al contrario, todos son monstruos que han cometido atrocidades para sobrevivir. Y a pesar de ello son queribles, son imperfectos y bellos. Por la CTM la novela pa buena.

Fanart de Windup Girl

Reseña: Embassytown, de China Miéville

Embassytown, de China Miéville

Fue una lectura difícil. China Miéville escribe complicado y esta novela, leída en inglés, me presentó algunas dificultades. Creo que no es un problema de vocabulario, sino de construcción de frases.

Miéville es un tipo elocuente y esta novela es acerca de lenguajes y comunicación en un ambiente tan extraño y complejo como lejano en el tiempo y el espacio. Dos especies separadas no solo por la biología, sino por las estructuras paradigmáticas que se definen solo mediante el lenguaje.

El autor presenta estas historias con tanta naturalidad que me muero de envidia, ya quisiera escribir así (aunque no tan complicado).

De verdad es una obra fenomenal. No sé cómo será traducida al español. Y de todas maneras la recomiendo.

Reseña: Fangirl, de Rainbow Rowell

Fangirl, de Rainbow Rowell

Es un libro “para chicas” en la categoría New Adult. Lo leí porque me llamó la atención el tema: la historia de una autora de slash-fanfictions, introvertida, con una hermana gemela, y que entra al college (universidad). Hasta aquí nada muy especial, excepto que esta autora de fanfiction es fanática y solo puede pensar en sus personajes, que son una transmutación de la serie Harry Potter. Me divertí mucho con los extractos del “texto original” y de los fanfiction de la serie.

Con respecto al personaje, a medida que la leía me sentí identificado, yo era así tal cual durante mi primer año de universidad, introvertido, habitaba en mundos fantásticos la mayoría del tiempo, enamoradísimo de alguien que ni conocía mi nombre. Aunque Cath tiene más recursos sociales, incluso si no sociabiliza, y es su entorno el que la obliga a salir del ostracismo, cosa que no ocurrió conmigo.

El romance es súper acartonado, el enamorado de la protagonista tiene defectos y es interesante, pero es un personaje de fanfiction al final, mucha sonrisa y ojos expresivos pero poca sustancia. Lo mismo me pasa con el resto, tienen características definitorias y es como si fueran solo eso, personajes que solo son una cosa a lo largo de todo el libro (en lo que su relación con Cath representa). Eso no es un error ni está mal, pero me deja con un sabor a personajes sin profundidad. Porque solo Cath es completa, compleja y “profunda”.

Igual me entretuvo. Al principio puse que es un libro para chicas, y sí lo es. Claramente no soy el target. También dije que es New Adult, una categoría similar a Young Adult, pero “más adulta”, para gente de 18 a 25 años aprox, que es la edad en que se sale de la casa (en ee.uu.) y que estudia en el college (universidad) o sale al mundo laboral “serio” por primera vez, como mayor de edad; ciertamente este libro cumple con esa categoría, pero es tan Young Adult (y sexo no-explícito) que tengo mis dudas.

Entretenido y rápido de leer.

Reseña: Trigger Warning: Short Fictions and Disturbances, de Neil Gaiman

Trigger Warning: Short Fictions and Disturbances, de Neil Gaiman

Me gusta lo que escribe Gaiman. Me gusta su estilo. Me fascina la manera en que toma historias de la cultura popular y las retuerce, deconstruye,y recicla para construir sus propias creaciones intertextualizadamente empoderadas.

Dicho aquello, este libro y sus historias me aburrió. Mucho. Hay una historia del Doctor Who que capturó toda mi atención, y hay un par más que tenían elementos interesantes. Por eso le di dos estrellas en vez de una sola.

Se supone que son historias perturbadoras, y hasta cierto punto tienen algo que podría perturbar a un adolescente; pero me quedé con la sensación que se esforzaba demasiado en ser oscuro y retorcido, al mismo tiempo que echaba mano a recursos literarios de conocimiento público. Forzado.

No es como leer El Océano al final del camino; ese libro sí que es perturbador, porque nace de sus miedos personales y creció orgánicamente mientras lo escribía. Éste no tiene ese brillo, carece de esa genialidad. Solo recomiendo la historia del Doctor Who, porque echaba de menos a Amy Pond.

Reseña: Kindred, de Octavia Butler

Kindred, de Octavia Butler

Hace tiempo que no leía un buen libro de ciencia ficción acerca de un viajero en el tiempo. En este caso, una mujer afroamericana del siglo XX que es arrastrada hacia el pasado de su ancestro esclavista en pleno siglo XIX.

Me recordó otro de mis libros favoritos, El Libro del Juicio Final de Connie Willis, acerca de una historiadora que viaja a la época de la plaga, en Inglaterra.

No puedo explicar mucho del libro sin dar spoilers. Solo basta decir que la historia me atrapó, y que la representación de una época en que los negros no eran considerados personas es bastante dura y aterradora como para mirarla con liviandad.

Un libro totalmente recomendado.

Reseña: 5,000 Words Per Hour: Write Faster, Write Smarter; de Chris Fox

5,000 Words Per Hour: Write Faster, Write Smarter. By Chris Fox

Compré este libro porque me pareció que era la solución a mi problema de baja productividad literaria. Mi promedio histórico, medido a lo largo de muchos años, siempre ha sido de 750 palabras por hora. Es un número bajo, que demuestra que dedico demasiado tiempo a corregir y editar a medida que avanzo.

Así que escuché un podcast en el que entrevistan a Chris Fox, autor del libro, y me convenció. Me dije que lo peor que podría ocurrir es que sea un charlatán y que no salga de mi límite histórico de 750 palabras por hora. Así que compré el libro.

Resultó ser un libro corto de unas 10k palabras en letra grande, que leí de corrido en una sentada. Eso me causó una interesante decepción apenas lo recibí, casi una sensación de estafa. Pero cuando lo leí mi reacción fue distinta, comprendí que es un libro pensado para ir al grano, ser directo y preciso, sin tanto ejemplo ni relleno, y al final aprecio más esta modalidad que un grueso manual lleno de challa y aserrín, como otro manual que compré por curiosidad y del que obtuve apenas diez páginas útiles de un total de trescientas. No diré cuál. No insistan.

El libro trata exactamente de aumentar la productividad y alcanzar las 5.000 palabras por hora. Escribir más y mejor en el mismo tiempo que uno solía dedicar a escribir, corregir y editar una misma página de Word. Su metodología consiste en cronometrar cada sprint (carrera), partiendo por sprint de cinco minutos. Y dedicarlos solo a escribir, sin retroceder, sin mirar, sin editar, sin importar el error obvio que acabas de cometer. Solo escribir como un energúmeno que tiene que cumplir con una meta.

Prometo, juro por mis dedos, que el primer día, practicando con los sprint de cinco minutos, llegué a 2.448 palabras por hora. Y al día siguiente alcancé las 3.168 palabras por hora.

De 750 a 3.168 hay una tremenda diferencia. Y es todo lo que necesito saber y entender, porque esto resuelve mi problema de una vez. Efectivamente puedo lograr un promedio de tres mil palabras por hora como base, hoy, y eso me llena de esperanzas.

Para practicar escribí un cuento que llevo años queriendo escribir. En total escribí 7.175 palabras en cuatro sesiones de varios sprint consecutivos, con breves descansos entre cada uno. El borrador está lleno de errores, pero es un borrador cero, la versión previa al borrador real que luego editaré para que se convierta es un cuento. Y ese es el gran salto: pasar de escribir una historia que quede casi lista en la primera etapa (750 palabras por hora), a asumir que no es necesario escribir con total perfección el primer borrador, sino que solo hay que escribir, sacarlo fuera y terminarlo (3.000 palabras por hora).

Hay que entender que 750 palabras por hora no está mal, incluso si es lento y difícil. Pero en mi caso, que tengo escasas horas en la semana que puedo dedicar a la escritura, 750 palabras por hora es una vergüenza. A ese ritmo, con apenas 6 horas por semana (en promedio), me da un total de 225.000 palabras al año, sin descontar todos los días que no podré escribir por cualquier motivo. En cambio con 3.000 palabras por hora, son 900.000 palabras al año, escribiendo solo 6 horas por semana. Cualquier mejora en ese promedio dispara el total de palabras al año a números que no quiero ni calcular, porque me dan ataques de ansiedad.

La cantidad de borradores que podría producir en un año… A esto no le estamos agregando ni descontando nada. Faltan las horas de corrección, análisis y edición, que es el equivalente al tiempo de escritura por tres. Eso es otro universo completamente distinto. Pero la diferencia entre tener un borrador de 50k terminado en 4 meses (y por ende un manuscrito listo para publicar en un año), y ese mismo borrador en 3 semanas (con el manuscrito terminado en tres meses), me vuela la cabeza con posibilidades.

Y esto es solo el comienzo. Debo seguir practicando, porque no basta con sacar todo ese texto afuera. Es necesario entrenar el cerebro para que cada sprint sea completo, lleno de sentido, y no solo una improvisación contextualizada en torno a una historia. Según el libro de Fox, y es a lo que aspiro, llegará el momento en que el borrador cero tendrá muy pocos errores, y podría llegar a escribir 5000 palabras por hora.

El método es simple, y creo que puedo compartir con ustedes lo mismo que el autor explicó el el podcast, sin miedo a que me demande.

Cuando aprendes a conducir una vehículo, sea un auto, moto o bicicleta, tu cerebro tiene la elasticidad suficiente para aprender las reglas y los métodos asociados a la conducción. Con la práctica te vuelves experto. Y llega el día en que puedes conducir sin tener que estar pendiente de cada detalle, cómo mueves tal palanca o cuándo presionar qué botón, porque tu cerebro ya lo sabe y de cierta manera esos comportamientos se vuelven conscientes y automáticos. Lo vivo todos los días, durante mi trayecto en auto de la casa al trabajo y luego de regreso. Tengo un auto mecánico, con palanca de cambios, espejos, tres pedales y pasajeros.

El proceso de escribir más y mejor sigue la misma lógica. Si entrenas tu cerebro para escribir sin parar, siguiendo la estructura lógica de la historia que tienes definida de antemano, conociendo los detalles de plot, personajes y escenario, entonces la historia debería fluir por tus dedos. Si entrenas lo suficiente, tal como yo estoy haciendo y no me voy a detener hasta alcanzar las 5.000 palabras por hora, lograrás escribir con suficiente claridad y rapidez para transcribir ese libro que tienes en la cabeza, directo desde tus dedos hasta el procesador de texto.

Hay otras partes del libro que te podrían interesar, como técnicas de estructuración y escritura, metodología de trabajo y etc, pensadas para escritores que tienen poco tiempo para escribir y mucho texto por tipear, tal como yo. Si estás en la misma situación, te recomiendo que lo leas, está en inglés, en formato ebook e impreso. Puedes conseguirlo aquí https://www.amazon.com/000-Words-Per-Hour-Smarter/dp/1512047376/ref=as_li_ss_tl?ie=UTF8&qid=1439036256&sr=8-1&keywords=5k+wph&linkCode=sl1&tag=guajars-20&linkId=9ad5072c22979287efd8d3d40d1ec44d)

Reseña: I Am Not a Serial Killer, de Dan Wells

No Soy un Asesino en Serie

Acabo de ver la película. Wow.

Debo decir que leí el libro hace bastante tiempo y me había olvidado de toda la tensión y el suspenso. La película es calcada al libro, aunque el libro es mejor. Hay cosas que no me gustaron del libro, y que no están en la película, lo que podría ser bueno en un contexto conematográfico; pero ya no estoy tan seguro por qué no me gustaron en el libro.

Si no tenían idea que existía ni de qué trata, pues acá les dejo el trailer. Y debajo está mi reseña del libro.

[Leído en marzo de 2013] Llevo un año escuchando de este libro, y recién la semana pasada pude conseguirlo. Dejé lo que estaba leyendo (una crónica muy aburrida acerca de todo lo que ocurría durante los años de la peste negra, menos la peste negra misma) y dediqué todo mi tiempo libre a devorar este libro.

No es tan fabuloso como había imaginado, pero se nota que hay mucho trabajo invertido en él, en el protagonista, en el estudio de la mente del asesino serial y otros detalles interesantes. Dado que el protagonista solo tiene quince años, se puede esperar que sea torpe, incluso si tiene este perfil tan espantoso.

Algunos elementos me parecieron forzados, y otros parece que están de más, aunque tiene sentido durante la primera mitad del libro. Luego desaparecen, tal vez para retomarlos en la secuela.

Es un libro interesante, en el que cada aspecto de la narración se nota trabajado con lupa, estudiado y perfeccionado. Para los que escriben y quieren saber cómo es un libro escrito con un outline y objetivos por escena y etc, por un profesional del texto efectista, pero bien escrito y entretenido, en resumen que cumple con su objetivo como novela, pues hay que leerlo.

Recomiendo buscar en youtube los “seven points” de Dan Wells, en los que explica con ejemplos simples cómo escribe sus novelas. Yo uso ese método desde hace poco y me han ahorrado muchos dolores de cabeza.

Acá les dejo también la reseña de la secuela, Mister Monster.

Reseña: The City & The City, de China Mieville

The City & the City, de China Mieville

Es una fantasía urbana sorprendente, aunque para mi gusto todo aquello que le otorga un aura fantástica es decepcionante al final, no por completo, pero suficiente. El truco, así como los personajes deben no-ver la ciudad que está cruzando una línea imaginaria, es que el protagonista tampoco suelte la lengua acerca de aquello que debe no-ver y no-oír. Fascinante.

The City & the City, de China MievilleNo puedo decir los contras sin declarar un spoiler que eche a perder la novela completa a los ojos del lector. Por lo tanto en ese aspecto seré vago, por respeto a quienes no la han leído.

La novela no es ni fantástica ni de ciencia ficción, aunque instala la idea de lo sobrenatural e incuestionable en un lugar del planeta que podría existir y donde alguna vez en el pasado quizás habitó una cultura más avanzada que la nuestra.

Es una novela inteligente, la historia está muy cerca de la novela negra aunque imaginada para un público adolescente, una historia policial que incluye ese elemento sobrenatural intangible en su desenlace. Y a medida que la novela avanza y va desplegando estas ideas acerca de lo prohibido y lo no-visible a plena vista, se vuelve muy absorbente.

Imagina una ciudad, Santiago por ejemplo, y que en alguna parte hay una barrera imaginaria, del otro lado está otro Santiago, con otro nombre, con otras características culturales y de idioma, y aunque sabemos que está allí, no lo debemos mirar. No es tan simple como “ignorar” lo que está del otro lado de esta barrera, es algo tan complejo como engañar a tu cerebro y no-ver y no-oír lo que está ahí a plena vista y tú no debes mirar por ningún motivo. En algunas partes las calles se conectan, en otras los edificios están aquí y allá, la gente camina en una vereda haciendo de cuentas que en la otra vereda no ve nada. Lo que mueve a los habitantes a no transgredir esta ley básica es el miedo a un poder invisible que les observa desde siempre, que mantiene las ciudades separadas y ejecuta la ley sin miramientos. Si tú cruzas al otro lado, aún sin saber, estás jodido.

Y este extraño fenómeno instalado en la base contextual del ambiente y la cultura de los personajes y la historia, hace que la novela se destaque y haya ganado el Premio Hugo. Así nomás.

En el primer párrafo dije que me decepcionó al final. No puedo decir por qué sin el spoiler auto-censurado, pero es una decepción leve, es más un “pucha la lesera” en vez de un “puta la weá”, relacionado con la manera en que el autor trabajo mí psiquis durante la lectura para luego des-trabajarla. Es como el momento inevitable en que un niño descubre que en viejo Pascuero no existe.

Es una novela de las imperdibles. Creo que podría releerla dentro de algunos años y disfrutarla tanto como ahora, aunque sin la misma sensación de sorpresa. Son dos historias trenzadas con una tercera que las acompaña en silencio, de la misma manera que hay dos ciudades y una oculta en el medio. Y sobre todo lo demás, me hizo feliz reconocer la manera en que el autor trabaja estos elementos, demasiado obvio a ratos, pero sin soltar la trampa hasta el final. Benísimo.