Encontré un cuestionario que me compele

¿Por qué empezaste a escribir?

Porque las historias se escapaban y me atosigaban desde cada sueño despierto, de toda la vida. El fantaseo era el aire que exhalaba. Y cuando crucé el umbral de la lectura con El Hobbit (1989), pos la cosa se puso tenebrosa. Las historias se apilaban y luchaban entre sí, y al rato se convertían en pesadillas. No lo digo como metáfora.

Mis pesadillas ocurren solamente cuando estoy bajo mucho estrés, o cuando se apilan las historias sin contar. Eso lo sé ahora, luego de muchos años con sueños feítos y terapia. Y cuando comencé a escribir las historias, incluso como escenas sin contexto, las horribles pesadillas se diluyeron.

En retrospectiva —en un acto de revisionismo autobiográfico—, me sale fácil decir que comencé a escribir porque el acto creativo era liberador.

¿Cuál es tu género favorito para escribir?

Se me da más fácil la Fantasía Urbana, creo, seguido por la ciencia ficción «no dura». El Terror es difícil, porque es un ejercicio estético y atmosférico, que me sale bien, pero con el triple de trabajo y edición. Por eso mis libros de cuentos y las novelas publicadas son así. Mías.

¿Qué género jamás escribirías?

No me gusta el grimdark. No me agrada leerlo, lo sufro y me deja con heridas que no sanan. Lo escribí, o intenté escribirlo, en una época en que no sabía tanto de mí mismo; y sé de lo que hablo. Así que supongo que es mi escogido para «jamás».

¿De qué va tu historia más reciente?

Estoy avanzando con lentitud en una auto ficción novelada, acerca de los años de mi infancia temprana. Una forma de venganza «soft» hacia los hostigadores de mi juventud, a quienes recuerdo con dolorosa claridad; y también una celebración de las pequeñas cosas que me hacían tan feliz y que recuerdo con dulzura. Eso nomás diré.

¿En qué proyectos estás trabajando ahora?

Junto con la novela, a ratos reviso la docena de otras historias que se van acumulando.

Antes de la pandemia, permitía que los objetos brillantes me encandilaran con su promesa, y así abandonaba una historia para perseguir otra.

Ya no lo hago, en su lugar las voy apilando, las trabajo, les agrego y les sustraigo, en un documentito donde puedo darme el lujo de no escribirlas (todavía).

¿Cuál es tu mayor sueño literario?

Antes tenía sueños ambiciosos, incluso delirantes. Ahora estoy libre de todas esas ensoñaciones faranduleras. Lo único que quiero, lo que más deseo, es escribir mis historias y lanzarlas al mundo una tras otra, enfocado en la claridad y la calidad; sin importar si alguien las lee o no.

¿En qué programa escribes?

Para planificar los proyectos uso Notion, así mantengo todo ordenado y no se me pierde nada.

Para organizar las ideas, utilizo Workfkowy; es una herramienta de escritura anidada que me ayuda a montar piezas más pequeñas dentro de otras genéricas, en forma de listas. Hermosura.

Y para escribir, empleo Documents de Google Drive. Una hoja simple. Separo las escenas y capítulos con títulos numerados. Lleno con notas a medida que voy escribiendo (para avanzar en vez de quedarme pegado). Y si el documento se pone pesado, lo divido en varias partes. No me hago problemas.

Me apoyo con herramientas como Grammarly (solo en inglés) y LanguageTool (español y portugués) para tener un mínimo de decencia ortográfica al escribir. Creo que tengo excelente ortografía, pero estas herramientas me demuestran lo contrario, una y otra vez.

¿Eres de sagas o de obras autoconclusivas?

Me gustan las historias autoconclusivas que «habitan» en universos compartidos (que son todos universos míos).

A veces pienso mis historias como series. Otras veces, como sagas. Pero lo normal es que terminen sin un «continuará».

¿Qué momento del día es el mejor para escribir?

La madrugada, cuando el resto de la familia duerme.

¿Escribes en silencio o con música de fondo?

Con sonido de pajaritos primaverales, o con sonido de lluvia sobre el tejado, y a veces con sonido de olas y viento en el mar. Estos acompañamientos me llevan a «la zona» donde escribir se me hace más simple.

Uso una app en el teléfono y me pongo audífonos.

¿Qué proceso disfrutas más de la escritura?

Uhhhhh me hace mucha ilusión ponerme a escribir conociendo la ruta de antemano, y descubrir los personajes, ambientes y más detalles a medida que escribo. Me satisface mucho el descubrimiento de detalles que no había planificado. Incluso me emociona cuando la historia quiere ir para otro lado, aunque luego tengo que corregir la ruta porque me estresa no saber hacia dónde va la historia.

¿Qué es lo que menos te gusta de escribir?

Desaparecer, y no darme cuenta de las cosas que ocurren a mi alrededor, al punto que me agrede alguna punzada después de mucho tiempo sentado en una mala posición.

¿Cuál es tu tipo de personaje favorito?

Ese que pasa por la vida pretendiendo que lo tiene todo resuelto, pero en realidad está igual de perdido que el resto de nosotros.

¿Eres más de escribir héroes o villanos?

Mis personajes no suelen ser ni lo uno ni lo otro. Sino un poco de ambos. Yin y Yang.

¿Qué tres escritores de Twitter admiras?

No. O sea, admiro a varias escritoras y algunos escritores, pero no los sigo en Twitter porque los admire. Mi proceso de admiración es más audiovisual, más de YouTube.

¿Cómo te enfrentas a un bloqueo?

Mis «bloqueos» (que no son tal) ocurren cuando las historias exigen una información, un detalle, una minucia, que no poseo. Lo supero investigando, o trabajando otras partes de la historia que aún no escribo, para reconocer la pieza ausente. A veces me detengo en ese ejercicio y no escribo nada por meses; pero es una decisión, no es un accidente. Decido detenerme.

El tipo de bloqueo en el que no sale nada de la cabeza al papel/teclado/pantalla, ya no me pasa. Lo baipaseo con notas del tipo «aquí va este coso» y sigo escribiendo.

¿Cuál fue la primera historia que escribiste?

Un cuento de fantasía urbana, en hojas de cuaderno, donde el prota salvaba al mundo con poderes adquiridos en un mundo paralelo. Año 1991 ó 1992.

¿Qué autores te sirven de inspiración?

En la última década, leo solamente novelas ganadoras de premios reputados; así escojo solamente historias que sé que tienen muy bajas probabilidades de que me vayan a decepcionar. Pero aun así algunas «no me enganchan» en el primer 10%, y las suelo abandonar.

¿Con quién escribirías a cuatro manos?

Una vez escribí una novela junto con Sergio Amira. Fue un trabajo de dos años. Recuerdo ese tiempo con nostalgia, porque escribir con un partner me permitió sobrellevar algunos estreses personales. Pero no sé si volvería a escribir una novela.

En el 2018 hice un diplomado de guion para TV y ahí trabajé a 8 manos con el equipo, haciendo y deshaciendo. Fueron ocho meses muy satisfactorios. Volvería a trabajar con un equipo en esta misma modalidad, hoy mismo si me lo propusieran (septiembre 2022).

Lo que me gustaría probar, es «ceder» una historia mía a otra escritora o escritor y permitir que la desarrollen, dentro de las reglas y límites del mundo que yo creé, pero con autonomía de escritura, y operar como «show-runner» para luego publicar en modo de co-autoría. Dejo esta idea aquí, en la mesa, por si alguien la quiere recoger.

¿Qué libro publicado te gustaría haber escrito?

Nunca tan osado.

¿Cuál es tu picoteo de escritura favorito?

Prefiero no comer mientras escribo, me distraigo comiendo y pierdo el hilo. Prefiero llenarme la panza con té o mate.

¿Cuál de todos es tu personaje preferido?

Todos mis personajes son mis preferidos, mientras los estoy escribiendo.

¿Qué personaje te costó más escribir?

Juanito, de «Los Niños Monstruo». Me costó encontrar su núcleo emocional, qué le dolía. Lo descubrí recién a la mitad del libro; y con eso volví al principio y reescribí y mejoré varias escenas, y me permitió avanzar hasta el final con ligereza.

¿Publicación tradicional o autopublicación?

Soy de auto publicar todo lo mío. Pero no descarto la publicación tradicional. Me explico:

Prefiero siempre mantener el control sobre cada etapa del proceso editorial de lo que publico. Mis libros quedan disponibles para todo el mundo en formato ebook y print-on-demand. Imprimo varias copias y las tengo acá como trofeos en mi biblioteca; las demás las vendo y/o las regalo.

Pero si una editorial tradicional quisiera, por ejemplo, publicar uno de mis libros en papel para un territorio X, estoy abierto y disponible para conversar. Sepan que no soy ambicioso ni espero regalías improbables, pero tampoco espero menos de lo que corresponda por ley.

Algo que no haré es «bajar» mis libros que se venden en Amazon u otras tiendas online, como parte del trato con una editorial tradicional. Nope.

¿Escribes a mano o a ordenador?

Lleno mis libretas con ideas, a mano. No me gusta tomar notas en el teléfono, a pesar de que tengo varias apps que son una maravilla.

La escritura de cuento y/o novela va directo en la compu.

¿Qué es lo más difícil de tu proceso?

Comenzar.

¿Qué piensas primero: el personaje o la trama?

A veces el personaje, a veces la trama. Una cosa lleva a la otra. No tengo preferencia. Me doy permiso para descubrir la historia y sus personajes a partir de una idea.

¿Y en cuál de ambos trabajas más?

En ambos, siempre. Antes de comenzar, mientras escribo, y durante la edición.

¿Hace cuánto que escribes?

En mi cabeza se siente bien decir que «desde siempre», pero la verdad es que comencé alrededor de los 12 años de edad.

¿Dónde podemos leerte?

En guajars.cl hay algunos cuentos y extractos. Para comprar mis libros, pueden buscarme en Amazon, Kobo, iBooks, o cualquier tienda de libros digitales donde consigan sus lecturas. O también pueden ir directamente a monstruito.cl y comprar mis obras.

Deja un comentario