Cómo perdí la primera edición de mi novela Sordomudo

Fascinante. Cómo pude ser tan idiota.

Tenía la novela en una Intranet. Y embalado como estaba por cumplir la meta, la abrí directamente y olvidé guardarla en el Escritorio… o en cualquier otra parte. Se quedó en los temporales.

Avancé mucho, estaba orgulloso de mi logro. Guardé y cerré todo.

Me iba a acostar cuando se me vino a la cabeza una idea, ¡genial! volví al computador para llevarla a cabo… abrí el archivo en Escritorio…

Y era el mismo, el original, sin los mil cambios que había hecho en las últimas cinco horas.

¿Dónde estaba mi archivo con los mil cambios?

Al cerrar todo, la carpeta con los archivos temporales se limpió. Yo mismo la tengo configurada así para ahorrar espacio de disco duro.

Y así fue que perdí cinco horas de trabajo. Muchas páginas de creación inspirada.

Qué ganas de llorar.

Mañana intentaré hacerlo todo de nuevo.

Pfff…

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