Escribir guion para TV

Un lugar para escribir

Este artículo crecerá con el paso del tiempo. Estoy cursando un diplomado en Guión con mención en Series de Ficción para TV en la PUC y he aprendido un montón. Acá va la tanda (actualizada el 30 de noviembre de 2018).

Escribir Guión es muy diferente de escribir Novela o Cuento… pero ni tanto

Llevo años leyendo y escribiendo y entrenando mi cerebro en la novela y el cuento. Pero al momento de enfrentarme al guión audiovisual a fondo durante este 2018, comprendí que son dos lenguajes que utilizan los mismos códigos pero que son completamente distintos entre sí.

Por ejemplo, en un párrafo narrativo literario puedo describir a un hombre que camina por un paisaje soleado, él siente el olor de las flores, en su mayoría lavandas, y el sol se impregna en su rostro con la calidez de la primavera mientras el recuerdo de estas mismas sensaciones durante su infancia le llena el corazón con felicidad incalculable (es un pésimo párrafo, pero sirve para expresar mi idea).

Mismo ejemplo en un guión audiovisual, al escribir la acción puedo mostrar que el protagonista bajo el sol de primavera avanza por un paisaje florido. Él inspira con fuerza, su mano se pasea sobre los pétalos de las flores. Delante suyo vemos a un niño que ríe y corre, su risa tiene ecos y su movimiento es en cámara lenta; la visión del niño dura unos segundos y se desvanece de la mirada del protagonista, pero su risa se mantiene en el aire. El protagonista mira con con añoranza el lugar donde vio al niño y sonríe.

El mensaje es el mismo, pero la manera de contar una historia con elementos visuales concretos es mucho más compleja de lo que creía y todavía me descubro escribiendo párrafos de acciones con elementos que no son visuales; o dicho de otra manera, un experto en guión, un(a) productor(a) audiovisual, un(a) director(a), me mandaría a reescribir el párrafo completo. En el guión elegí mostrar el recuerdo de su infancia con un niño que corre feliz por el mismo lugar, y con ello muestro esas ideas en una sola imagen. En un cuento podría decir lo mismo con una sola oración.

En el guión, la visualidad expresa interioridad, mientras que en la narrativa literaria podemos interiorizarnos sin ser para nada visuales. ¿Cuánta filosofía cabe en la imagen de un personaje mirando con felicidad absoluta un campo de flores? La respuesta a esta pregunta está en la mente del espectador, la persona que ve esa imagen se conecta con la experiencia visual de una manera distinta a la que lo hace una persona que lee un texto descriptivo. Y dos personas viendo la misma imagen tienen experiencias ligeramente distintas y hacen interpretaciones diferentes del mismo evento.

El lenguaje audiovisual es concreto, no admite vaguedades, ni siquiera en los guiones del cine arte más experimental.

Escribir para TV no es lo mismo que escribir para Cine

En series para TV se crea y escribe en equipo. Existen algunos casos aislados de guionistas que producen series completas en solitario, como Aaron Sorkin, pero ésa no es la norma.

En el Cine puedes idear, planificar, escribir, editar y promover tu guión de 100 páginas promedio, sin compañeros de escritura. Igual que con una novela o cuento. Es tu idea, tú la escribes, tu problema y tu triunfo.

En TV puedes escribir el borrador del piloto sin ayuda, por supuesto que sí, tal vez ésa es tu labor dentro del equipo. Pero luego llega otro guionista de tu equipo y edita el texto completo. Luego viene otra persona y corrige los diálogos. Luego otra se asegura que se mantenga la continuidad entre escenas y secuencias. Luego alguien validará que eso que se escribió no se salga del presupuesto al momento de grabar.

Estos equipos pueden estar compuestos de dos personas que se van turnando, o de cuatro personas promedio, cinco cuando incluyen un editor en plató (visto en España) que está disponible para corregir lo que sea necesario durante la grabación para cumplir con los calendarios de producción.

Los personajes de TV son distintos de los que escribes para el Cine

En el Cine, la novela y el cuento, se espera que el o los protagonistas tengan arcos claros conclusivos. Esto es así porque el tiempo en el que se cuenta la historia es concreto… El o la protagonista inicia la historia en un punto de su vida y termina la historia como una persona diferente; el cambio no puede ser sutil, debe ser visible y relevante para el personaje y la historia.

En la televisión también tenemos arcos de personaje, pero son lentos, tan lentos como temporadas completas o ciclos de temporadas predefinidas. En general el personaje no cambia entre el comienzo y el final de un capítulo, aunque se puede dar la excepción en el capítulo piloto. Lo que ocurre en TV es más interesante, los personajes son lo que son y lo que vamos descubriendo son aspectos de su personalidad.

Doctor Jeckyl es también Mister Hyde*. De eso se trata, un personaje relevante en una historia de TV alberga una serie de características armónicas que le permiten sacar lo mejor y lo peor de sí en determinadas situaciones. Y esas situaciones conflictivas las van habilitando otros personajes a lo largo de la historia.

*Esto no es una regla, sino un ejemplo. Los personajes de TV intentan parecer complejos como las personas reales, pero el nivel de complejidad no puede exceder la capacidad del espectador para entenderlos. Si el personaje realiza acciones sin justificación o «fuera de personaje» o porque sí, entonces estamos ante un error de escritura, probablemente un error que viene desde el principio mismo de la creación de la serie.

El personaje quiere algo (de alguien) y alguien obstaculiza su deseo**. Es a partir de esta ecuación que obtenemos el conflicto en cada escena, y los distintos aspectosa de un personaje se van revelando al público.

**Para analizar una escena de una serie o película o libro, nos preguntamos «quién quiere qué de quién». Todos los personajes presentes quieren algo de alguien. Ésa es la clave de la construcción dramática de los personajes y su función en cada escena. Y si el personaje está ahí pero no actúa, eso solo dice que no tiene agenda en lo que ocurre en ese momento pero siempre, SIEMPRE, va querer algo de alguien que tal vez no está presente. Y cuando lo obtiene o deja de quererlo, su función en la escena y las siguientes escenas de la historia deja de ser relevante.

En TV la improvisación es el enemigo

Visto desde la perspectiva de la escritura y la producción. Antes de comenzar a escribir un guión para TV, los y las guionistas deben pasar por un proceso de creación y aprobación de las ideas y del argumento completo para toda la temporada, junto con fichas exhaustivas para cada personaje.

Antes de comenzar a grabar el primer capítulo o piloto de una serie para TV, todos los capítulos de la temporada tienen que estar escritos, validados y disponibles para el equipo de producción. Esto es escencial***, porque permite conocer de antemano todas las locaciones, las vestimentas, la cantidad de horas que se necesitará de tal actor, quiénes interactúan entre sí, en qué periodo de la continuidad de cada personaje interactúan, y mucho más.

***En TV el dinero para producir una serie es preciso. Conocer todos los detalles de una temporada completa antes de comenzar a grabar es una ventaja significativa, al igual que lo es un guión de Cine terminado antes de comenzar a rodar. Las oportunidades de ahorro de presupuesto y optimización del tiempo están en los detalles, y un guión escrito para TV se preocupa también de lo que costará grabarlo.

Pero antes de comenzar a escribir el primer párrafo del guión, los y las guionistas de una serie tienen que tener total claridad acerca de los personajes y sus conflictos interiores, el universo donde se desarrolla la serie, y el tema acerca del cual todo está relacionado****. Como escritores siempre volvemos a él una y otra vez cuando no sabemos cómo seguir.

****El Tema es la piedra fundacional. Cada escena, secuencia, trama, capítulo, cada elemento de la serie está construido sobre esa piedra. Los guionistas lo saben, los productores lo saben, uno o más directores lo saben, las actrices y actores también. Toda la serie gira en torno a un Tema, que en algunos casos es un «high concept», pero que la mayoría de las veces es una hipótesis sociológica que se puede aplicar en lo social y lo individual.

Lo interesante del Tema, es que suele mutar durante el proceso creativo y en algunos casos no se descubre o reconoce hasta ya avanzada la escritura de los capítulos. Como guionistas nos podemos exigir un Tema al comenzar el proceso, pero no está escrito en piedra.

El Tema es una afirmación, que se puede transformar en una pregunta. Ejemplos de tema:

  • El amor sana cualquier herida.
  • Una causa justa puede unir a los rivales.
  • El sufrimiento transforma a una persona.
  • La culpa persigue al que hace el mal.
  • Con gran poder viene gran responsabilidad.
  • No somos iguales ante la ley.

En TV el director es un ejecutor

En el Cine el director puede incluso reescribir tu guión para que se adecúe a su visión. Y eso es aceptado y está regulado por el derecho de autor; tú no pierdes tu autoría, pero tienes que compartirla.

En televisión el director no tiene mucha injerencia en las decisiones de guión. Por supuesto que su labor es escencial, sin dirección no hay grabación de la escena y entonces no hay capítulo ni serie. Pero ya no tenemos a un Kubrik haciendo de las suyas. En el momento que se graba una escena de un capítulo, ese guión ya pasó por varias docenas de manos que lo revisaron y retocaron mucho tiempo atrás.

En TV el guión también puede mutar

Sí claro*****, porque un actor se enfermó o se murió, porque una locación ya no está disponible y se cambió, porque se puso a llover, o porque es muy caro… el guión de TV se puede adecuar al nuevo escenario, en función de los objetivos de producción. Pero siempre manteniendo el foco en la historia.

*****Y no es lo mismo que improvisar. Improvisación es comenzar a grabar sin saber todo acerca de los personajes y las tramas y las locaciones y los diálogos. Improvisación es que al público no le guste un personaje o un actor que en la vida real está acusado de abuso, y que los ratings de la serie se vengan abajo y los productores toman una decisión (en vez de justificarse y aguantar pasmados a que los saquen del aire); en este caso hay que «matar al personaje» y reescribir los guiones, o fundir al personaje con otro, todo esto tratando de mantener la narrativa original. Esto me recuerda la aparición de Pachino en el Ministerio del Tiempo, de la mano con la desaparición de Julián.

A veces estas modificaciones forzosas agregan valor a la producción en general, y lo que al público le parece premeditado en realidad fue una decisión desesperada para salvar el día.

つづく

Por Daniel E. Guajardo Sánchez

Santiago, 1977. Dan Guajars escribe las historias y su otro yo, el tenebroso, las disfruta. Se lo puede encontrar con el nombre de Daniel Guajardo en Providencia, Chile.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *