Ciclo de Lecturas de Ciencia Ficción ~ Imagen tomada por Rodrigo Juri

Esa vez que leí un cuento y al público le gustó

Publicada el 27 de Julio de 2018.

En la imagen: Gonzalo Robles, presentador; con autores invitados, Armando Rosselot, Jorge Alberto Collao, y Daniel Guajardo (yo).

Así fue. El evento ocurrió el 18 de octubre de 2017 y el detalle se puede leer en el blog del colega escritor Rodrigo Juri (ver al final de este artículo; el texto original fue eliminado).

Para escuchar el cuento, pos den play al video.

  • 00:00 -> Presentación.
  • 01:36 -> Cuento: El Adiós de Alicia.
  • 12:30 -> Preguntas del público.

Algunos conceptos que aparecen en la ronda de preguntas:

  1. Me acomoda la ciencia ficción y fantasía para contar historias humanas. Todos los autores que he leído hablan de la naturaleza humana. Aunque los personajes sean algo extraño y no-humano. Me acomoda mostrar desde la extrañeza algo que para nosotros es normal.
  2. No trato de abarcar todos los aspectos de lo humano, me enfoco en un aspecto particular de la naturaleza humana. Este cuento trata de la soledad, de un personaje que no está solo, pero se siente solo. El protagonista es un bicho raro. 
  3. En este mundo todo es vegetal, los animales son vegetales animados. La “araña” es otra cosa, la nombran así porque se parece a la araña terrestre.
  4. El volón es profundo, pero trato de no enrollarme en la cantidad de planetas que giran en torno al sol. Las estaciones duran 40 años, me fui más a la fantasía, no es mi estilo ser tan duro en la ciencia ficción. Prefiero usar la sociología en vez de la física cuántica.

La lectura, presentación y video ocurrieron gracias al esfuerzo de Letras de Chile.

En esta cuarta sesión del Ciclo de Lecturas previa al Primer Encuentro de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción los escritores invitados fueron Jorge Alberto Collao, Armando Rosselot y Daniel Guajardo (Guajars). Pero antes de sus intervenciones primero habló Diego Muñoz Valenzuela, del directorio de la Corporación Letras de Chile, dando la bienvenida al público e introduciendo a Gonzalo Robles, también de Letras de Chile, quien oficiaría como moderador de la mesa. Gonzalo Robles, a su vez, presentó a los autores y en cada ocasión ofreciendo una breve reseña de cada uno.
Jorge Alberto Collao, quien había venido desde La Serena para participar en el evento, eligió dos relatos de su obra “¿Podremos Reírnos en el Silencio del Cosmos?”; “Disipador” y él que le da el título al libro. Collao muestra una prosa rica en sustantivos y adjetivos que evidencian su formación científica, pero sin caer en empalagosas descripciones. Al contrario, se establece una cierta cercanía y complicidad con el oyente gracias a su tono a veces irónico, a veces humorístico, pero siempre elegante. En cuanto a los argumentos, destaca su reflexión sobre la condición humana, pero mirando desde afuera, desde la percepción de otra especie imaginada, revelando aspectos de nuestra humanidad que a veces por evidentes dejamos de considerar.
Armando Rosselot también ofreció dos textos recogidos de su saga 8128, partiendo con el primer capítulo de la tercera parte, “El Orden”, y cerrando con un fragmento de “Eva”, el cuarto libro. En el primer texto el autor se dedica a definir una realidad, y lo hace describiendo de manera precisa y eficiente, mientras que en el segundo profundiza en los personajes y las relaciones entre ellos. En ambos casos, sin embargo, Rosselot destaca por conferir a su narración un carácter épico que es un poco como escuchar antiguas leyendas llenas de enigmáticas referencias.
Finalmente, Daniel Guajardo leyó “El Adiós de Alicia”, un cuento que formará parte de un próximo libro, y donde según sus propias palabras, se dedica a explorar el tema de la soledad. Un relato intenso, donde destaca la construcción de personajes y las descripciones, llenas de detalles preciosos que son los principales encargados de crear la extrañeza en la mente del lector. A través de las imágenes y las emociones Guajardo nos conduce a lo largo de una historia donde ya anticipamos su triste final, pero donde lo que importa es el tránsito del peculiar protagonista a lo largo de ella.
Tal como señale yo mismo en la ronda de preguntas, me parece que si hay un factor común entre estos tres exponentes no es solo el hecho de que escriban ciencia ficción, sino que lo hacen con una intención reflexiva sobre la naturaleza humana, incluso de carácter filosófico. Cada uno claro, desde su propio prisma; Collao desde una mayor cercanía con la ciencia dura, Rosselot generando esa atmósfera épica y trascendental, y Guajardo desde la intensidad emocional desplegada por sus personajes.

Rodrigo Juri, 19 de octubre de 2017