Fantasía Contingente Chilena

Ensayo: En búsqueda de una Fantasía con Memoria

Primero, algunas definiciones. Para este ensayo entendemos «la Fantasía» como ese macro-género literario que engloba todo lo fantástico: la fantasía clásica, el terror, la ciencia ficción, el steampunk y el cyberpunk y el solarpunk y el hopepunk. Más todas las variantes y mezclas conocidas y por conocer, sean punk o no. ¿Crees que tal o cual subgénero es fantástico? Probablemente lo es. Y automáticamente es parte de «la Fantasía».

También entendemos «la Memoria» como el ejercicio activo de mantener en el recuerdo las experiencias colectivas de un presente o pasado cercano y que forman parte de la memoria generacional de un pueblo. Y que no queremos que caigan en el olvido. Porque hay dolores y alegrías que no deben ser olvidados, aunque haya grupos que los nieguen.

Hay una Memoria del trauma, de los horrores, de los miedos, de las fobias, de las cicatrices que nos dejó nuestra historia. Y también hay una Memoria del bienestar, de los tiempos mejores, de la nostalgia, de la normalización y la estandarización mediática y cultural. Ambas son la misma Memoria, aunque «selectiva». Las dos nociones chocan entre sí por contraste. Queremos recordar lo bueno y olvidar lo malo. Pero hay un peligro cancerígeno en esta amnesia selectiva de todo lo malo, lo triste, lo traumático. ¿Quién decide cuál recuerdo es positivo y cuál es negativo? El olvido te corrompe. Y los traumas se manifiestan, tarde o temprano.

La «Fantasía con Memoria» se opone activamente al negacionismo.

Hay una conjura de ciertos grupos de poder que quieren imponer una des-memoria. Lo vemos en la televisión todos los días. En el periodismo. Y en los libros de historia. Los relatores e historiadores escogen unos eventos por sobre otros y desestiman los que no calzan con sus hipótesis e ideologías. Los canales de televisión escogen la entretención banal de corto plazo, por sobre los contenidos de valor persistente. Las radios transmiten más música anglosajona y relatos de fútbol, mientras van desapareciendo los programas de crítica y conversación política.

En la literatura el ejercicio de la des-memoria es similar: las autoras/es desmemoriantes delatan en su acto de omisión selectiva su propia intención ideológica; las obras con des-memoria no son más que una la versión descafeinada y edulcorada de un discurso ideológico rancio que se mantiene vigente por simple repetición contumaz: «Confórmate, porque no hay nada más de dónde elegir».

Entonces «Fantasía con Memoria» es aquella literatura fantástica que nos habla de las experiencias recientes, individuales o grupales dentro de una población, en relación con el territorio donde habita, sus traumas y también sus alegrías… y que son parte de la memoria colectiva.

La «Fantasía con Memoria» es territorial y colectivista.

Esta «Fantasía con Memoria» literaria es la que se ocupa de recordarnos los temas relevantes en un escenario local. Es el tipo de literatura que se hace cargo de las heridas abiertas de la historia reciente, pero bajo un prisma fantástico. Y que no busca necesariamente sanar dichas heridas. La Fantasía es un medio para expresar la Memoria. Porque a veces escribir la Memoria duele demasiado. Y escribirla con Fantasía resulta liberador.

No es «literatura de evasión», sino todo lo contrario. Y tampoco relega la contingencia de su discurso a un estatus decorativo. Se hace cargo de los temas y problemas de la sociedad como contexto y también como subtexto dentro del relato.

La «Fantasía con Memoria» se hace cargo de los temas y problemas de la sociedad.

Es literatura de la memoria. Recupera y mantiene los recuerdos de un tiempo que no tiene que ser olvidado.

Si nos ponemos en la tarea de analizar o incluso sobre-analizar la literatura fantástica local reciente, podríamos encontrar elementos que parecen formar parte de una «Fantasía con Memoria», pero sin llegar a adjudicarlos completamente. Porque los elementos que se cuelan desde el inconsciente colectivo se confunden con el acto intencional de la autora/or.

Pero si no es intencional, el ejercicio de Memoria no ocurre.

La «Fantasía con Memoria» es intencional.

No es secreto que los escritores escribimos lo que queremos leer, escribimos acerca nuestras pasiones, y describimos lo que conocemos mejor. Y que además los olores, sabores y colores de nuestro mundo se cuelan en las historias que escribimos. Pero esto último rara vez ocurre de manera intencional.

Por eso es que no todas las obras que podrían ser «Fantasía con Memoria» son realmente esto. Sino que su Memoria surge del roce inevitable de la autora/or con su entorno y su identidad personal. Y desde las características del relato, como los escenarios donde transcurre la historia, los personajes y los vericuetos del argumento (plot). Mas no hay intención de implantar un ejercicio de Memoria consistente en el relato, de manera directa o indirecta.

Se siente escasa la intencionalidad de la autora/or de literatura fantástica para exponer «los temas y problemas de su tiempo». Es difícil enfrentar estos temas. Y las autoras/es no tienen por qué hacerlo. De las obras que he leído, éstas apelan a temas globales, universales, como haría una película de distribución masiva. Y eso también está bien. Pero no es Memoria.

¿Dónde están las obras de Fantasía con Memoria?

Es una pregunta abierta. Es el reconocimiento de mi ignorancia. Porque he leído obras de género fantástico escritas por autoras/es chilenas/os, y me cuesta encontrarlas.

Es más común encontrar obras literarias de género «realistas» que ocupan «lo contingente» como ejercicio de memoria. Que recurren al trauma de una generación para canalizar el relato literario. Que utilizan los códigos del activismo para conectar con sus lectores, a partir de un sedimento común. ¿Pero dónde están las obras de fantasía, de terror, de ciencia ficción?

La «Fantasía con Memoria»

La «Fantasía con Memoria» es aquella literatura de género fantástico que afronta los temas, problemáticas y satisfacciones de una generación. Que busca activamente prevenir el olvido de la historia generacional reciente. Esto mediante la utilización de «lo fantástico» para exponer y representar la memoria colectiva de dicha generación.

Guajardo, D. (2020) Ensayo: En búsqueda de una Fantasía con Memoria. Dan Guajars, Escritor, (1). https://guajars.cl/blog/8153/ensayo-en-busqueda-de-una-fantasia-con-memoria/

*Este es un primer intento de decantación de las ideas expuestas previamente; es mejorable, por favor comenta sus ideas al final del post*

One comment

  1. Hola, me gusta lo que intentas defender en este ensayo y concuerdo que la Fantasía podría ser una vía para sanar, pero estoy en desacuerdo con que uses Fantasía para englobar ciencia ficción y su subgénero ciberpunk, además de igual meter el terror, omitiendo el horror, en el mismo saco; porque cada uno tiene una finalidad estética y creativa diferente. Así que podríamos hablar que cada texto abordará la memoria de forma distinta siguiendo sus parámetros: un ejemplo sería el relato de Ken Liu «El hombre que puso fin a la Historia: documental».

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