Cómo hacer una autoficción

Si estás aquí, es porque te intriga el proceso de creación de una autoficción. Pero antes, recordemos que la autoficción no es una autobiografía. La autoficción es una historia de ficción donde el o la autora es protagonista y el relato contiene lugares y situaciones reales de la vida de quien la escribe, aunque ficcionadas. Y no está de más recalcar que «toda autoficción es fantástica».

Para hacer una autoficción necesitas:

  1. Una colección de situaciones y sitios importantes para ti y que quieres contar.
  2. Un tema central que reúna estas situaciones en el contexto de la ficción.

El «tema central» lo trato en otro artículo, ve a leerlo antes de continuar, y después regresas.

Regresemos a la colección de situaciones y sitios relevantes para ti. Algunos seguramente se conectan con el tema de la historia, pero otros pude que no. Y en esos casos puedes alterar tu historia para que se conecte con el tema y con el resto de las situaciones para construir un relato coherente.

Alterar tu historia, convertirla en FICCIÓN

«Alterar tu historia», esa es la clave de la autoficción. Porque tu historia tal como ocurrió es una autobiografía o memoir y no tiene nada de ficción. Al alterar tu historia, el/la protagonista puede hacer y pensar cosas que tú sabes ahora. Aunque no las hayas pensado entonces y que, si las hubieras pensado, «otro gallo cantaría».

Esa autoficción que vas a escribir ya no es tu historia. Es la historia de un personaje similar a ti, que vivió eventos en lugares parecidos a los tuyos. El resto de los personajes se parecen a las personas que conoces o que conociste, pero no son ellas. Las puedes fundir, dividir, eliminar, o puedes agregar personajes que no tienen correlato con tu historia.

¡Es una ficción! Puedes hacer lo que quieras con ella.

¿Qué tanto de tu historia tienes que agregar a la ficción para que sea una autoficción? Eso lo decides tú.

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