Reseña: 5,000 Words Per Hour: Write Faster, Write Smarter; de Chris Fox

Compré este libro porque me pareció que era la solución a mi problema de baja productividad literaria. Mi promedio histórico, medido a lo largo de muchos años, siempre ha sido de 750 palabras por hora. Es un número bajo, que demuestra que dedico demasiado tiempo a corregir y editar a medida que avanzo.

Así que escuché un podcast en el que entrevistan a Chris Fox, autor del libro, y me convenció. Me dije que lo peor que podría ocurrir es que sea un charlatán y que no salga de mi límite histórico de 750 palabras por hora. Así que compré el libro.

Resultó ser un libro corto de unas 10k palabras en letra grande, que leí de corrido en una sentada. Eso me causó una interesante decepción apenas lo recibí, casi una sensación de estafa. Pero cuando lo leí mi reacción fue distinta, comprendí que es un libro pensado para ir al grano, ser directo y preciso, sin tanto ejemplo ni relleno, y al final aprecio más esta modalidad que un grueso manual lleno de challa y aserrín, como otro manual que compré por curiosidad y del que obtuve apenas diez páginas útiles de un total de trescientas. No diré cuál. No insistan.

El libro trata exactamente de aumentar la productividad y alcanzar las 5.000 palabras por hora. Escribir más y mejor en el mismo tiempo que uno solía dedicar a escribir, corregir y editar una misma página de Word. Su metodología consiste en cronometrar cada sprint (carrera), partiendo por sprint de cinco minutos. Y dedicarlos solo a escribir, sin retroceder, sin mirar, sin editar, sin importar el error obvio que acabas de cometer. Solo escribir como un energúmeno que tiene que cumplir con una meta.

Prometo, juro por mis dedos, que el primer día, practicando con los sprint de cinco minutos, llegué a 2.448 palabras por hora. Y al día siguiente alcancé las 3.168 palabras por hora.

De 750 a 3.168 hay una tremenda diferencia. Y es todo lo que necesito saber y entender, porque esto resuelve mi problema de una vez. Efectivamente puedo lograr un promedio de tres mil palabras por hora como base, hoy, y eso me llena de esperanzas.

Para practicar escribí un cuento que llevo años queriendo escribir. En total escribí 7.175 palabras en cuatro sesiones de varios sprint consecutivos, con breves descansos entre cada uno. El borrador está lleno de errores, pero es un borrador cero, la versión previa al borrador real que luego editaré para que se convierta es un cuento. Y ese es el gran salto: pasar de escribir una historia que quede casi lista en la primera etapa (750 palabras por hora), a asumir que no es necesario escribir con total perfección el primer borrador, sino que solo hay que escribir, sacarlo fuera y terminarlo (3.000 palabras por hora).

Hay que entender que 750 palabras por hora no está mal, incluso si es lento y difícil. Pero en mi caso, que tengo escasas horas en la semana que puedo dedicar a la escritura, 750 palabras por hora es una vergüenza. A ese ritmo, con apenas 6 horas por semana (en promedio), me da un total de 225.000 palabras al año, sin descontar todos los días que no podré escribir por cualquier motivo. En cambio con 3.000 palabras por hora, son 900.000 palabras al año, escribiendo solo 6 horas por semana. Cualquier mejora en ese promedio dispara el total de palabras al año a números que no quiero ni calcular, porque me dan ataques de ansiedad.

La cantidad de borradores que podría producir en un año… A esto no le estamos agregando ni descontando nada. Faltan las horas de corrección, análisis y edición, que es el equivalente al tiempo de escritura por tres. Eso es otro universo completamente distinto. Pero la diferencia entre tener un borrador de 50k terminado en 4 meses (y por ende un manuscrito listo para publicar en un año), y ese mismo borrador en 3 semanas (con el manuscrito terminado en tres meses), me vuela la cabeza con posibilidades.

Y esto es solo el comienzo. Debo seguir practicando, porque no basta con sacar todo ese texto afuera. Es necesario entrenar el cerebro para que cada sprint sea completo, lleno de sentido, y no solo una improvisación contextualizada en torno a una historia. Según el libro de Fox, y es a lo que aspiro, llegará el momento en que el borrador cero tendrá muy pocos errores, y podría llegar a escribir 5000 palabras por hora.

El método es simple, y creo que puedo compartir con ustedes lo mismo que el autor explicó el el podcast, sin miedo a que me demande.

Cuando aprendes a conducir una vehículo, sea un auto, moto o bicicleta, tu cerebro tiene la elasticidad suficiente para aprender las reglas y los métodos asociados a la conducción. Con la práctica te vuelves experto. Y llega el día en que puedes conducir sin tener que estar pendiente de cada detalle, cómo mueves tal palanca o cuándo presionar qué botón, porque tu cerebro ya lo sabe y de cierta manera esos comportamientos se vuelven conscientes y automáticos. Lo vivo todos los días, durante mi trayecto en auto de la casa al trabajo y luego de regreso. Tengo un auto mecánico, con palanca de cambios, espejos, tres pedales y pasajeros.

El proceso de escribir más y mejor sigue la misma lógica. Si entrenas tu cerebro para escribir sin parar, siguiendo la estructura lógica de la historia que tienes definida de antemano, conociendo los detalles de plot, personajes y escenario, entonces la historia debería fluir por tus dedos. Si entrenas lo suficiente, tal como yo estoy haciendo y no me voy a detener hasta alcanzar las 5.000 palabras por hora, lograrás escribir con suficiente claridad y rapidez para transcribir ese libro que tienes en la cabeza, directo desde tus dedos hasta el procesador de texto.

Hay otras partes del libro que te podrían interesar, como técnicas de estructuración y escritura, metodología de trabajo y etc, pensadas para escritores que tienen poco tiempo para escribir y mucho texto por tipear, tal como yo. Si estás en la misma situación, te recomiendo que lo leas, está en inglés, en formato ebook e impreso. Puedes conseguirlo aquí:

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