Mi crisis personal con la literatura fantástica

Actualización de diciembre 2016, más abajo.

Este fin de semana leí unos artículos de Emilio Araya acerca de la crisis de la literatura fantástica chilena (lamentablemente ya no están disponibles online). El primero va al hueso del asunto y parece que unos lectores/autores con problemas de comprensión de lectura no se dieron cuenta que habla solo de la “literatura fantástica” en particular, excluyendo la ciencia ficción y otras variantes que no caben en este párrafo. Y como no lo dijo específicamente, tuvo que publicar otro post con un extenso pie de página.

Es un ejercicio interesante el hacer un llamado de atención a [email protected] quienes les calce el zapato y leer también cómo se defienden y atacan y lloran porque sienten que les hacen bulling cibernético, cuando en realidad nadie está hablando de ellos. Si Emilio tiene guardados esos comment en un documento secreto, pago un café con torta por leer.

Me quedo con la conclusión de esos dos artículos, que dice “creo que la verdadera crisis podría definirse como nuestra incapacidad para sentarnos a articular propuestas personales”, en torno a la literatura de fantasía y nuestra identidad. Y me quedo con esa frase porque es la que me llevó a hacer una pregunta importante que no había formulado, o sea, digamos… NUNCA, y es ésta: ¿Tengo una propuesta personal?

Tengo historias que contar, muchas, demasiadas, ordenadas desde las que me quitan el sueño completamente a las que menos. Tengo estructuras bien definidas de cómo las quiero contar, incluso me doy el trabajo (y con gusto) de explicarlo en un blog. Tengo sueños onanistas en los que me veo presentando libros que todavía no escribo (y supongo que eso es normal, ne?). Pero no sé, no estoy seguro, no puedo asegurar ni describir cuál es mi “propuesta personal”, incluida en esas novelas que quiero escribir, y que podría estar incluida también en las novelas y cuentos que ya escribí.

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Mi propuesta personal

Actualización de diciembre 2016. Me pongo a pensar en mi propuesta personal, analizando lo que llevo escrito, lo que estoy escribiendo y lo que quiero escribir, y veo algunos temas recurrentes:

  • Personajes jóvenes que buscan un lugar de pertenencia en su entorno cercano.
  • La ilusión de pertenencia a un contexto mayor.
  • Seres parásitos de los que no se puede escapar y en cierta forma se aprende a vivir con ellos.
  • Heridas emocionales durante la adolescencia, que demoran muchos años en sanar.
  • Un mundo extendido, complejo y extraño, demasiado enorme para que una persona pueda experimentar una fracción de su grandeza (y sus horrores).
  • Un mundo interior rico, fascinante y aterrador, en constante evolución, invisible para el resto.
  • Miedo paralizante a la pérdida de un ser querido.
  • Miedo a la intrascendencia estructural, a una vida sin un objetivo, a solo existir porque sí.
  • Aceptación a ser mestizo y descubrir que no influye en nada (que solo es preocupación de otros mestizos acomplejados con su ascendencia no-europea).

El ejercicio de analizar en retrospectiva mi producción literaria para encontrar y adjudicar un propósito a mis temas recurrentes, resultó de lo más satisfactorio.

Sé que hay más temas, pero estos me parece que son los principales. Y el patrón que veo en ellos es extraño, porque sé que a nivel personal no vivo pensando en estos temas, porque ya están resueltos.

Pero la evidencia dice otra cosa, dice que mi elección subjetiva de los temas que escribo demuestra que son temas que me obsesionan, que no puedo escapar de ellos. No porque no estén resueltos, sino porque hay mucho más por saber y entender y cada vez que escribo una historia, estoy explorando estos temas.

Mi propuesta personal en la literatura de fantasía, terror y ciencia ficción es súper personal, es interna, es reflexiva. Exploro mis cicatrices, mis tatuajes, mis tapaduras. Exploro el mundo de un introvertido contumaz y propongo un modo de curar las heridas que deja el proceso de vivir en una sociedad que nos exige ser extrovertidos.

En mi propuesta personal trato de interiorizar y aceptar el miedo y el sufrimiento emocional como parte del hecho de estar vivo, y que las heridas sanan y dejan marcas y eso es normal. Esos son mis temas. Ésa es mi propuesta.

Auto publicar un libro no es caro, tampoco es…

Actualización de diciembre 2016: corregí los precios a la fecha actual y puse una imagen en vez de la tabla con números, que se veía tan mal en móviles.

Actualización de marzo 2015: ¿Cuánto cuesta publicar un libro? Si quieres saber cuánto deberías pagar de tu bolsillo para que te publique una editorial, la respuesta es CERO. No recomiendo que pagues a ninguna de las editoriales chilenas para publicar libros, nunca, ni por John Lennon. El resultado es malo y siempre sales perdiendo.

Ni siquiera pienses en vender un libro a una editorial. Las editoriales no compran libros inéditos, con suerte pagan adelanto si es que eres un autor/a con promedio de ventas conocido; a no ser que seas Youtuber y tengas un público cautivo de unos cientos de miles de fans locales que hagan rentable una tirada de 5 mil ejemplares.

Si quieres pagar para que tu libro sea publicado, lo mejor que puedes hacer es contratar “servicios editoriales”, que incluyen edición profesional, corrección de estilo, diagramación y maquetación para imprenta; luego imprime tu libro bajo modalidad print-on-demand o en una imprenta local (ve a la librería y busca libros chilenos, en las primeras páginas dice dónde se imprimió el libro, anota los datos y cotiza) y véndelo o regálalo y haz una gran fiesta. Acá te digo cómo vender un libro.

Auto publicar un libro

Auto publicar un libroSeguí mi propio consejo y auto edité mi libro En la Sangre siguiendo un proceso simple.

Ante la pregunta “¿Cuánto costó?”, puedo dar un atisbo de lo que realmente cuesta auto publicar un libro, cuando se sigue la senda independiente.

Derecho de Propiedad Intelectual

Lo primero a saber, es que tu obra tiene que estar inscrita en el Derecho de Propiedad Intelectual de tu país. Eso no es gratis, en Chile la inscripción de una obra literaria cuesta el 10% de una UTM, alrededor de $4.618 pesos por obra. Eso sin incluir los pasajes de locomoción o la bencina que gastes en llegar a sus oficinas, o enviarlas por correo.

Esta inscripción es importante, pero no obligatoria. Si alguien te acusa de plagio, porque tu obra tiene una temática o escena o algo que alguien más considera copiado de su obra, la mejor manera de resolver este problema es mediante un arbitraje en el mismo Departamento de Derecho Intelectual; y si tu obra no está inscrita (en una fecha específica), este arbitraje se puede volver en tu contra. Las evidencias de originalidad que puedas tener publicadas en Internet, la mayoría son editables así que son poco fiables.

ISBN

Lo segundo es tomar una decisión: ¿ISBN propio (pagado) o ISBN gratuito del distribuidor? El ISBN no es obligatorio para publicar un libro, tampoco protege tu propiedad intelectual y no es sinónimo de calidad. El ISBN identifica una edición de tu trabajo, por ejemplo la edición electrónica o la edición impresa o la edición traducida a otro idioma; esos son tres ISBN distintos para la misma obra. Si tu libro impreso de 6×9 pulgadas tiene un ISBN, la versión de bolsillo en tamaño A5 debería tener un ISBN distinto.

Smashwords, Drasft2Digital y Createspace ofrecen un ISBN gratuito por publicar con ellos, y KDP no lo exige. Eso no implica ningún problema para ti. En mi caso, pagué por mi propio ISBN para un tipo de edición específica de En la Sangre (libro impreso). Y sinceramente no hace ninguna diferencia, así que para la próxima usaré el ISBN gratuito y listo. Si quieres pagar por tu ISBN, eso cuesta $8.000 por tipo de edición. Como yo hice una versión impresa y una digital, pagué $16.000. No recomiendo comprar el ISBN local, a no ser que sea requisito para algún fondo concursable con fondos públicos.

Formateo de libro e ilustración de portada

Lo tercero es formatear los documentos para su publicación digital y print-on-demand. Yo cobro 2 UF por un formateo estándar de eBook y PoD. No sé si alguien cobra más o menos por el mismo servicio, si conocen ese dato me gustaría saberlo.

La ilustración de portada es muy importante, y lo mejor es que lo haga un/a ilustrador/a profesional que tenga experiencia ilustrando portadas. El costo va desde USD $75, y es importante que entiendas que los buenos ilustradores cobran caro, desde USD $150.

En mi novela corta Sordomudo hice mi propia ilustración de portada. No tenía intención de gastar plata con ella, pero tal vez debería hacer una nueva portada para el libro antes de lanzar mi próxima novela. Porque sí, puedes cambiar la ilustración de portada sin cambiar nada del libro.

Hágalo usted mismo

Lo más probable, como fue mi caso, es que prefieras hacerlo todo tú. La valorización del tiempo que demores en aprender y aplicar las directrices de Smashwords y Createspace para poder subir sus libros sin errores, debería estar incluida en tu planilla de gastos. Porque el tiempo dedicado a un trabajo, cualquiera que éste sea, debe tener un valor en HH (horas-humano). Por esta misma razón recomiendo valorizar el tiempo que te tomó escribir, corregir, editar y terminar la novela o colección de cuentos.

No voy a contar cuánto me costó escribir mi libro En la Sangre o Sordomudo, porque por muy pequeño que parezca el libro, se trata del esfuerzo de una vida.

Imprimir un libro

Imprimir libros desde Createspace para vender y/o regalar, tiene un costo relativo al tipo de edición, cantidad de hojas y destino del envío. El precio de costo por unidad de En la Sangre fue de aprox. USD $7, incluyendo gastos de envío e impuestos de ingreso.

Como ven, la cosa no es GRATIS, pero si lo calculan con detenimiento tampoco es tan caro.

Cuánto cuesta imprimir un libro

Las copias impresas que tengo de mi libro son principalmente para promoción, regalo para amigos y familia, y para vender en ferias y donde sea que me lo permitan. Pongámonos en la situación hipotética que vendo esos 33 ejemplares a $7.000, obtengo $231.000; descontando el costo planteado en la planilla, gano $10.628.-

Si en cambio imprimes 100 libros, tu gasto es de $358.000. Tienes que vender 60 libros a $6.000 ó 72 a $5.000 cada uno para recuperar esa inversión, y el resto es “ganancia”. Personalmente creo que a este nivel de producción, y con pocos títulos para ofrecer como es mi caso, tener números azules es una hazaña improbable.

Y recuerden que en esa planilla no está incluido las HH de producción del material, ni las que gastas haciendo Marketing por redes sociales ni el tiempo que pases sentado esperando a que alguien te compre el libro en una feria literaria.

Bloqueo de escritor, por qué ocurre y cómo sobrepasar ese obstáculo

Los gringos le llaman Writer’s Block, Bloqueo de Escritor, y se dice que estás bloqueado cuando eres escritor y no eres capaz de escribir (duh!). Se especula que ocurre porque tu cerebro está cansado, obstruido por otras ideas, y muchas otras teorías que están relacionadas con una mirada mecánica del trabajo del escritor.

Pues sepan que tal cosa SÍ existe, pero las razones están lejos de ser mecánicas o patológicas.

Me pasé dos años en un bloqueo espantoso, y sé de lo que hablo. Ahora sé también por qué estaba bloqueado. A continuación les contaré mi experiencia, y cómo superé el problema.

[ACTUALIZACIÓN Octubre 2016: Escribí este artículo en noviembre de 2013; han pasado tres años y no he publicado nada relevante desde entonces, aparte de algún cuento en una antología o capítulos sueltos de proyectos que no avanzan en Wattpad. Esta vez no es bloqueo, sino simple falta de tiempo; es la vida boicoteando mi pulsión creativa. Sigo creando, haciendo talleres, escribiendo aunque sea un párrafo al día, para no enloquecer. No estoy en pausa, ni estoy bloqueado. Espero que la vida me permita concretar alguno de mis proyectos antes que pase algo terrible y no pueda escribir nada más.]

La inspiración surge en cualquier lugar y en cualquier contexto. Lo sé, lo vivo todos los días. Pero eso no me lleva a escribir a cada rato y en todo lugar —aunque me gustaría hacerlo—. Mi cerebro tiene una manera fascinante de lidiar con las ideas y creo que nunca llegaré a entenderlo del todo. Me gusta imaginar que es una gran juguera, las ideas entran por diferentes medios, se quedan, se mezclan, se resignifican, adquieren cuerpo en la medida que otras ideas las nutren y así de pronto aparece una criatura que lucha por ser liberada en forma de cuento o novela. Es apenas una proto-historia, que podría ser algo mayor o fundirse con  otra. Una maravilla.

Pero no importa cuántas ideas tenga, cuántas ideas interesantes o con mucho potencial. Si el proceso de escribir esa historia pierde su gracia, cuando escribir deja de ser entretenido, cuando ya no me divierte, mi cerebro se bloquea. Así de simple. No importa cuánto tiempo pase frente al monitor tratando de extraer más palabras al teclado, esa historia no seguirá escribiéndose sola porque mi cerebro no está motivado y NO QUIERE ESCRIBIR. Punto. Se acabó.

Este fenómeno también explica por qué tengo tantas historias sin terminar, que comenzaron a chorro y llegado cierto punto ya no pude continuar y en vez de forzar al duende que me la dictaba, comencé una nueva igual como avión y vamos repitiendo el mismo error, por años.

En 2011 se me ocurrió Blonda. Era una idea ambiciosa que trataba de abarcar mucho y es por esa misma ambición que me pasé todo el año 2012 jurando que escribiría tres novelas y al final no terminé ninguna. Me apasiona la historia, pero algo en el proceso de escribirla no me apasiona tanto, al punto que no era capaz de escribirla. Así que recién en noviembre de este año volví al origen de Blonda, al papel, a la hoja con una ficha muy extensa de 42 capítulos ultra densos. Y en la tarea de releer y re ordenar esas ideas profundas, entendí otro tipo de bloqueo: el que surge cuando está todo planeado y no queda espacio para ser creativo.

La historia puede ser tan ambiciosa como la ideé al principio. Pero al momento de escribir ese primer borrador debe ser más simple, básica, enfocada en el argumento principal solamente. Los mismos personajes, las mismas escenas, pero la mitad o menos del esfuerzo mental para plasmar las imágenes en palabras, porque ya no existe la misma presión por lograr algo tremendo en el primer intento.

Soy escritor. No estoy atado a las leyes del tiempo y el espacio. Puedo escribir la historia de principio a fin con los elementos necesarios para que tenga sentido, y luego puedo viajar en el tiempo y plantar los argumentos secundarios, forjarles un contexto, un desarrollo y resolución dentro del mismo cuerpo literario. No solo soy escritor, también soy editor de mi propio trabajo. Tengo mi propia Tardis, no hay Dalek que me detenga.

Bloqueo de ideas

Si estás en un bloqueo y no puedes escribir, propongo que hagas lo siguiente:

  1. Deja de forzarte a escribir. Relaja la mandíbula y descansa.
  2. Vuelve al origen de todo, al mapa de la historia, y analízalo hasta que encuentres esa pieza(s) que no calza(n).
  3. Corrige el mapa.
  4. Revisa la historia como está escrita hasta ahora, NO EDITES y tampoco escribas lo que falta; solo quita lo que ya no va y mueve lo que haya que mover. Deja una marca para no olvidar dónde tienes que agregar algo y sigue adelante.
  5. Vuelve a escribir desde el punto donde quedaste. AVANZA y termina esa novela.
  6. Con el borrador terminado, ve a llenar los vacíos. Luego tendrás tiempo para editar.

Y si quieres comenzar a escribir y tienes miedo al bloqueo, porque ya lo has vivido o porque prefieres prevenir, sigue este consejo:

  1. Construye el mapa de la historia con cuatro líneas argumentales básicas: Mundo (setting), Idea, Protagonista (Character) y Evento.
  2. Céntrate en dos: Protagonista (porque sin protagonista no tienes nada) y otra más que sea relevante para el desarrollo de la historia.
  3. ESCRIBE ESE BORRADOR.
  4. Al terminar, viaja en el tiempo al principio de la historia y siembra los elementos que falten de las otras dos líneas argumentales.

Espero que les sea de utilidad. ¡Gracias por leer y no paren de escribir!

The-Silence

Lo que ganarás vendiendo eBooks online

Luego de cinco meses con mi libro En la Sangre a la venta en diversos palacios, hice el ejercicio de calcular cuánto es lo que efectivamente gané vendiendo ebooks en el periodo. He vendido suficientes libros como para entender la mecánica de las distintas plataformas y aquí les presento los resultados.

Lo primero que deben entender, es la estructura de descuentos antes que el dinero llegue a tu bolsillo. El retailer (Amazon, Kobo, Barnes&Noble, Apple, Smashwords, Createspace) cobra un porcentaje de tu venta. Cuando utilizas un solo distribuidor que a su vez distribuye a otros retailers, como es el caso de Smashwords, hay dos cobros escalonados sobre la venta de tu libro. Y si además no eres ciudadano estadounidense y no tienes un ID de impuestos en EE.UU., te descuentan otra tajada de 30% solo en impuestos. Suma a eso la comisión de la tarjeta o de Paypal por retirar dinero. Y agrega al final el pago del 10% en impuestos en tu país (y sí, tienes que pagarlo).

Si tu libro está a USD $0.99, , para recibir en tu bolsillo un poco más de $1.000 pesos chilenos, tienes que vender online alguna de las cinco opciones a continuación:

  • 10 libros en Amazon (Kindle)
  • 7 libros en Kobo
  • 5 libros en Barnes&Noble
  • 5 libros en iBookstore
  • 4 libros en Smashwords

Si el mismo libro está a la venta a USD $7, en formato print-on-demand, para recibir poco más de $1.000 pesos chilenos tienes que vender online una u otra de las dos opciones que siguen:

  • 5 libros en Amazon
  • 2 libros en Createspace

Con esta información puedo concluir lo siguiente:

Dejaré todo en manos de un solo retailer, en este caso Smashwords, que además distribuye a los otros retailers de la lista (y más). No me preocupa perder otro poco en la tajada, teniendo en cuenta que lo que recibo por las ventas es miserable. No me duele ni me molesta. Y lo bueno es es que paga en Paypal trimestralmente.

El formato print-on-demand es interesante y lo seguiré usando, pero solo porque me gusta tener el libro de papel en las manos. Lo bueno es que Createspace distribuye los libros a través de su propia plataforma y a vía Amazon, lo que también me ubica en un lugar distinto al de mis competidores que solo publican en digital. Lo malo es que se necesito una cuenta bancaria en EE.UU. para recibir los pagos, o esperar a que se junten USD $100.00, y pagar USD $8, para que me envíen un cheque de USD $92.00, por correo.

Me han contado que cobrar esos cheques es un parto sin anestesia, pero no estoy tan seguro si sea mala idea. Esperar ese cheque de , versus abrir una tarjeta de débito que cobra CLP $30 al año y CLP $3 cada vez que saco plata… me quedo con el cheque, por ahora.

Las ocho etapas en la creación de una Novela

Acerca de la creación de una novela, desde cero. Hace unos días encontré este post que habla de lo mismo y me apropié de los títulos de la lista; todo lo demás es de mi cosecha.

Primera fase: conociendo la novela.

Es simple, es entretenida, te mantiene despierto en las noches y ensoñando durante el día.

1) Concebir: es cuando se asienta la semilla de lo que luego será tu novela. Es una idea, una epifanía, un concepto que se instala y no te abandona.

2) Incubar: esa semilla que se asentó, ahora germina. Otras ideas se acercan y se alejan, se mezclan y hacen crecer tu novela-que-será. Aparecen personajes. Aparecen diálogos, se gestan escenas y secuencias.

3) Investigar: puede ser en una biblioteca o en tus recuerdos y sentimientos, todo depende del tipo de novela que planeas escribir.

Segunda fase: escribiendo la novela.

Es la parte en que te torturas diariamente.

Componer: es el momento en que haces todo lo que sea necesario para construir y escribir la historia. Es la parte difícil del trabajo de escribir, porque tienes que escribir. Es muy satisfactoria también, cuando al fin terminas ese primer borrador.

Amplificar: aquí profundizas lo que ya escribiste. Primero lees tu novela-que-es-pero-le-falta, buscas los puntos débiles, las piezas que faltan en la descripción de personajes y en la construcción del mundo donde ellos habitan, te aseguras que no falte nada y te dedicas pacientemente a corregir y agregar sobre el borrador. El secreto para que funcione es que debes profundizar sobre la historia, no agregar elementos que la hagan más compleja y te obliguen a volver a la etapa de borrador una y otra vez.

Tercera fase: revisando la novela.

Es la parte en que te asustas de ti mismo.

Clarificar: ahora tu única preocupación debe ser que eso que escribiste (y profundizaste) antes, sea entendible para la mayor cantidad de personas posible. Cambias palabras, reescribes frases o párrafos completos, editas diálogos, sin modificar el fondo, solo cambia la forma en que lo dices. Lee en voz alta, te ayudará a reconocer el ritmo y tus oídos reconocerán mejor que tus ojos lo que “suena mal”. Elimina la voz pasiva (“había dicho” por “dijo”) y otras obviedades y repeticiones innecesarias.

Completar: consigue beta-readers que lean tu novela, gente que no te conozca y gente conocida también (los familiares y amigos no son ideales, pero también aportan al proceso). Toma sus consejos y corrige la obra una última vez. Luego lee tu novela de principio a fin, seguro que encontrarás detalles por corregir. Y escribe TERMINADO en la primera página con plumón rojo.

Cuarta fase: publicando la novela.

Es la parte en que celebras, incluso sin haber triunfado.

Publica: puedes enviar tu texto a una editorial grande o una pequeña; puedes autopublicar con una editorial y pagar por el servicio; puedes autopublicar por tu cuenta y asumir el riesgo. De cualquier forma, debes publicar tu novela, incluso si no estás 100% satisfecho, o de otra manera nunca la publicarás.

Personalemnte recomiendo

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Escribir una historia soñando con “la película”

Es una tendencia ineludible de mi generación y las posteriores, que crecimos pegados al televisor: imaginamos la historia en un contexto audiovisual, con una estructura de película.

En mi fuero ególatra sueño que esas historias que invento acaban como película. ¿Entonces por qué no escribo guión cinematográfico en vez de cuento o novela? Hoy no escribo películas porque la temática específica de mis historias no es lo suficiente épica como para que llame la atención de productores o directores. Solo ayer encontré un extracto de una nota en Io9 que resume el tipo de película que tengo en mente y que seguramente NUNCA ESCRIBIRÉ.

(…) los ejecutivos de desarrollo (development executives) suelen exigir lo mismo siempre:

1) El protagonista debe ser la única persona que puede ser el héroe en el guión. Tiene un destino épico o una serie de cualidades muy específicas que le hace perfecto para el rol. Se acabaron los días cuando el protagonista podía ser un cualquiera que se encontraba en el lugar adecuado en el momento equivocado.

2) Las apuestas tienen que ser elevadas. No importa cuán altas sean las apuesta ahora, deben ser mayores. La historia no puede ser acerca de un pueblo pequeño, sino que debe tener la posibilidad de afectar al mundo entero. No puede ser acerca de un padre o madre salvando a su hijo. En el proceso, además deben detener al antagonista de apoderarse del gobierno (o del mundo) …

La traducción es mía. Luego de leer ese artículo y otro relacionado (¿Por qué todas las historias tienen que ser tan aterradoramente épicas?) llegué a una conclusión tranquilizadora. Soy incapaz de escribir en una épica.

Entiéndase por historia “épica” toda aquella que conlleva un cambio a nivel global. En el Señor de los Anillos la reaparición del anillo único y todo lo que desencadena, pone en juego la paz en la Tierra Media, y el desenlace de esa historia cambia el mundo para siempre; en los Vengadores, el mundo es amenazado por fuerzas extraterrestres y pase lo que pase, el mundo no volverá a ser el mismo!!!!!! Y así. El mundo está en peligro. El mundo cambia para siempre. Eso es “Épico”.

Las historias que no son épicas son aquellas más cercanas, que se ubican en un contexto de cambios importantes para una comunidad o grupo de personajes, y sin importar el desenlace, la situación es contenida y sus efectos son a pequeña escala.

Yo prefiero esas historias “pequeñas”, me gusta leerlas y escribirlas. No niego que mi corazoncito sueña con la gran obra épica repleta de secuelas que se escriben solas, pero tal historia no podrá ser mientras no aglutine un público que esté dispuesto a leer todas mis patrañas.

Por lo tanto, ya no pienso en las historias en términos de cómo se vería si la hicieran película, porque ese tipo de historia difícilmente llega a la pantalla grande. Es posible que en una década tengamos un rebrote de las historias más íntimas y personales en el género fantástico, y que la épica de gran escala ya no sea la norma. Pero no recomiendo escribir haciendo un cálculo de lo que será moda el año que viene. Esto de escribir es una ruleta rusa. Escriban lo que quieran escribir, incluso historias épicas. Solo tengan esto en mente y no se desmotiven porque no llegan a ser la lumbrera del género en lo que queda de esta década. Escriban mucho, lean mucho más, y sigan a su genio que les dicta esas historias fascinantes.

Escribir fuera de la pantalla

Esto es un ejercicio difícil. Soy uno de los millones que se pasaron gran parte de la infancia viendo series y películas en horario familiar. Mi cerebro está cableado para imaginar cierto tipo de historias usando un formato que en realidad no conozco. Escribo prosa, no soy dibujante ni guionista. Escribo cuentos y novela, no escribo películas. Tampoco escribo comics, aunque ése es un terreno en el que me siento cómodo y creo que viajaré al mundo de las viñetas muy pronto.

Escribo prosa. Me es fácil imaginar una escena en un contexto cinematográfico, pero al momento de escribirla otra parte de mi cerebro se hace cargo y ésta no escribe imágenes en movimiento; escribe palabras que representan momentos e ideas y pensamientos de personajes que solo existen en una versión imaginada de mi multiverso. Escribo prosa, no escribo guión cinematográfico.

Gran parte de mi proceso de aprendizaje, prueba y error a lo largo de las décadas que llevo imaginando y transcribiendo al papel lo que imagino, ha sido romper con esa dependencia de la imagen encuadrada para describir lo que los personajes hacen y dicen y sienten. Veo tanta televisión como me permite mi escaso tiempo libre, porque gran parte de las historias que me fascinan están en formato audiovisual, pero eso es parte de esto de ser escritor de fantasía y ciencia ficción, supongo.

El televisor con su programación idiotizante es mi enemigo. El computador conectado a Internet y un ancho de banda suficiente para recibir streaming, son mis mejores amigos ahora. Veo lo que quiero cuando quiero. Veo lo que me sirve, no lo que quieren que vea. Y así también me instruyo en algunos aspectos en los que no soy experto.

Aún así mi escritura sigue atada a lo audiovisual, aunque no lo quiera, aunque reniegue de ello. Pasarán otras décadas antes que lo corrija, me temo.

 

Estrategia de redes sociales para escritores

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Si quieres evitar el discurso introductorio, puedes ir directamente a la estrategia: ¿Qué quieres hacer con tus redes sociales?.

Las redes sociales son una gran ayuda para todos nosotros autores desconocidos. Escribimos el libro, queremos que la gente nos encuentre, que se interesen por nuestro trabajo, y llenamos las redes sociales con spam acerca de nuestro libro. El objetivo es simple, pero la manera de lograrlo no es práctica y juega más en contra que a favor del objetivo.

Los espamers me aburren, aparecen con su mensaje, reaparecen al rato, los veo una y otra vez con la misma monserga, y la decisión de dejar de seguirlos me nace natural y sin remordimientos. Si resucitan en mi TL a través de los retuits de otras personas, los bloqueo. Es así de grave. El poco tiempo que puedo dedicar a leer en redes sociales, quiero que sea satisfactorio. Las niñitas quejándose de todo y de nada a la vez, los adolescentes que publican vagas descripciones de su estado emocional solo para que les pregunten qué te pasó gallo, los que tuitean su odio patológico por quien piensa distinto, a todos ellos (y muchos más) los dejo de seguir o los bloqueo. Y desde que lo hago, mi timeline de twitter es mucho más interesante.

Como yo, muchas personas siguen la misma estrategia, es una tendencia, los usuarios de redes sociales también evolucionan. Entonces es obvio que si hago spam (publicar repetitivamente el mismo contenido) acabaré perdiendo seguidores. Como escritor, quiero que más gente me siga, gente que se interese por mis libros. Es una tarea lenta, que me ha tomado años. Y gracias a mi estrategia, mis contenidos se viralizan más que el año pasado, mucho más que el anterior.

¿Cómo se hace para tener más seguidores?

Primero, define qué redes sociales usarás y con qué objetivo.

En Facebook están tus amigos cercanos, compañeros de colegio, tu familia; piensa en Facebook como tu círculo de contacto humano, personas que conoces o con quienes conversas regularmente, incluso si no se ven en persona. Si tienes muchos “amigos” en Facebook que realmente no conoces y que no son un aporte a tu timeline de contenidos, piensa seriamente en sacarlos de tu lista. Yo lo hice, un tercio de mis contactos eliminados, y ahora mi TL de Facebook está compuesto por información relevante de personas que conozco.

Linkedin es un espacio más formal para profesionales. Si te la pasas publicando chistes, videos de gatos y farándulas, esa tendencia de comportamiento se verá reflejada en tus oportunidades de trabajo. Imagina que estás cesante, hay una oferta de pega, postulas, y en recursos humanos van a revisar tu perfil de Linkedin. ¿Qué van a encontrar? Cuando agregas contactos, son personas con las que has trabajado, personas que conoces y personas que están en tu industria. Tu timeline de Linkedin debe reflejar tus intereses, por supuesto, pero filtrados de tal manera que destaquen tus aptitudes creativas, investigativas, o lo que sea que se considere valioso en tu rubro.

Twitter aguanta de todo. hay espamers y hay perfiles falsos y hay marketeros y doppelgangers y un sinfín de personajes que no representan ningún aporte a tu carrera profesional ni de escritor/a. Twitter es un foro libre y puedes seguir a quien te dé la gana. De la misma manera te puede seguir cualquiera. Puedes conversar, pelear, discutir, razonar, y todo en no más de 120 caracteres.

Pinterest ha demostrado ser un canal muy útil para el marketing de productos. Un buen post de tu libro, con reseñas, precio, lugares de venta, un post que invite a leer y comprar tu libro, con la mejor imagen que puedas proveer del arte de tu portada, es el tipo de contenidos que otros usuarios de Pinterest suelen replicar y viralizar.

No incluyo Google+ porque es una plataforma de baja penetración (hoy). Quizá en el futuro pueda decir cómo es útil. Pero en mi experiencia, no hace mucha diferencia el tenerla o no.

No es malo mantener informado de tus andanzas a tu círculo cercano. Pero a tu círculo profesional no le va a interesar una imagen de lo que vas a almorzar o lo terrible que te parece el maltrato animal. En cambio tu círculo ampliado puede tolerar de todo. Entonces…

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¿Qué quieres hacer con tus redes sociales?

Esto es lo que hice con mis redes sociales, lo comparto como experiencia paso a paso, con la esperanza que les sea útil.

  1. Convierte tu nombre de autor en tu marca personal. No se trata de hacer una inscripción de marca comercial. Se trata de construir un “aura” específica en torno a tu nombre o pseudónimo. En mi caso, llevo casi dos décadas usando el apodo Guajars. Me pareció natural convertirlo en mi nombre de autor. Dan Guajars. Ésa es mi marca personal. Y todo lo que tenga que ver con mi producción literaria, está relacionado con esa marca. Con este sitio Web (o blog). Está todo centralizado y estructurado. Que no haya confusión entre el Daniel Guajardo que opina de política y el Dan Guajars que habla de cómo escribir un cuento.
  2. Elige una categoría temática. En mi caso, más que una categoría genérica, analicé lo que me gusta leer, lo que me gusta investigar, lo que ansío conocer; y resulta que son temas que están relacionados con mi literatura y el perfil de mis lectores, así que no fue difícil.
  3. Define los temas tabú. Es decir, todo aquel tema sobre el que no vas a comentar, no vas a postear, no vas a viralizar, bajo ninguna circunstancia. Hay temas que simplemente no me gustan a título personal, la violencia en cualquiera de sus formas, los deportes que arrastran fanatismo religioso (saben a cuál me refiero), el propio fanatismo religioso intolerante y la intolerancia ideológica también. Esos temas no me interesan ni una pizca, porque no son parte de mi vida y mientras no sean una amenaza para mi convivencia cotidiana con las personas que aprecio y que amo, pues que sigan en la nebulosa. Entonces voy a hacer el esfuerzo de no hablar de eso, no opinar, no caer en la tentación de comentar sobre esos temas. Porque son el tipo de conversaciones que separan a la gente. Y mi opinión personal en esos temas podría ahuyentar a mis lectores. De hecho los ahuyenta, cuando me dejo llevar por el entusiasmo y opino sin recordar mi propia ley anti tabú.
  4. Define qué temas van en qué redes y con qué regularidad. Tengo la suerte que mis temas son aptos para mi circulo cercano, mi círculo profesional y mi círculo ampliado. Pero no suelo publicar lo mismo para mi círculo personal que para el resto. Cosa mía. Con ayuda de Bufferapp posteo artículos que me parecen interesantes, de mi “categoría temática”, en Twitter, Linkedin y Google+. A veces quito Linkedin del pool de opciones, cuando los post son “poco profesionales”. Y no me refiero a post míos, sino a cualquier cosa que encuentre por ahí que sea interesante (para mí). La regularidad está programada en el Bufferapp (un post cada media hora). Mantengo la aplicación llena al tope, uso el shuffle para evitar que un post publicado a la misma hora aparezca igual en todas las redes. ASí ahorro tiempo y aumento las posibilidades de lectura.
  5. Usa la regla de 1/10. Solo uno de cada diez artículos que publiques en tus redes sociales, puede ser tuyo. O dicho de otra manera, por cada nueve artículos interesantes para tu público, publica uno de los tuyos. Tu artículo puede ser promocional o informativo o educativo.

Es una estrategia simple, pero no por eso es fácil. Yo suelo fallar en los temas tabú. Hay más herramientas que sirven para viralizar y repostear en redes sociales, pero no quiero marearte más.

Con estas simples reglas he aumentado la viralización de mis contenidos personales, he aumentado las ventas de mi único libro (por ahora) y he conocido mucha gente interesante que está en el mismo lugar que yo, tratando de darse a conocer en un mundo plagado de información y cortinas de humo. Si quieres compartir tu experiencia, los comentarios están abiertos.

Y si quieres invertir unos dólares en lecturas educativas, te recomiendo estos libros:

¡A trabajar!

En el tortuoso camino del autor independiente, tus pares son el enemigo

Ésta es una reflexión que surge desde distintas experiencias como autor independiente. Me temo que será una lata para [email protected], sorry, pero es necesario. Las enumero:

  1. Tus amigos y familiares son los peores críticos de tu obra.
  2. Cuando rebasas al segundo en una carrera, ¿en qué posición quedas?
  3. El que sobrevive no es el que corre más rápido que el oso hambriento, sino el que corre más rápido que el resto de los que escapan de la bestia.

El mundo del autor independiente y los escritores de literatura fantástica es un miniverso, es una burbuja. Dentro de ella están nuestros amigos, nuestra familia, nuestros compañeros de estudio o de trabajo y nuestros lectores que, de una manera u otra, forman parte de los tres anteriores. De paso, hago la separación entre compañeros de estudios y trabajo con los amigos, porque no todos los del grupo A pertenecen realmente al grupo B; para ser un “amigo” hay que ser algo más que una entidad que está presente la mayoría del tiempo en el mismo lugar que uno.

Digresión aparte, el mundo de los escritores es pequeño. Ni hablar de las solitarias y solitarios, introvertidos, y antisociales que también los hay; la burbuja social de estas personas es demasiado pequeña. Eso no es negativo, a algunos nos gusta el silencio y disfrutar del canto de los pájaros y el sonido de las olas en la playa.

Entonces el punto 1 de la lista es súper relevante.

¿Quién lee lo que escribes?

La familia y los amigos son especialmente difíciles a la hora de obtener críticas constructivas. Tal vez no quieran herir tus sentimientos. O quizá eres un idiota conflictivo y no quieren acabar en una discusión contigo.

Esto no significa que no puedas obtener buenas críticas de ellos de vez en cuando. Pero si tu objetivo es mejorar, y asumo que no te consideras “perfecto” porque nadie lo es, entonces necesitas buenas críticas que vengan de personas a las que no les importe tu pobre corazoncito ni tu insoportable ego.

Necesitas que alguien te patee el trasero (en un contexto literario). Necesitas que alguien te muestre dónde está lo aburrido de tu obra, dónde está lo que no se entiende; necesitas a alguien que te diga dónde puedes mejorar. Y eso es poco probable que te lo diga tu pareja o tu mejor amigo, incluso si es exactamente eso lo que esperas de ellos.

No basta con que te digan lo bueno, lo interesante, o lo entretenido. Se agradece, pero no es útil. Porque para eso tienes a tu familia y a tus amigos que te quieren y puede que les guste tu obra porque la escribiste tú, por sobre otras razones más objetivas.

La solución: busca lectores que no te conozcan, ¡en Goodreads está lleno! Pregúntales si pueden leer tu cuento o los primeros capítulos de tu novela, y si aceptan, pídeles expresamente que te digan dónde se aburrieron y qué cosas no entendieron. La gramática es irrelevante en esta etapa.

Y que no sean escritores, por favor, no. Otros escritores, especialmente los que escriben en tu mismo registro, solo te dirán lo grandiosa que es tu pluma, porque en el fondo se están validando ellos mismos. Defenderán corporativamente cualquier obra tuya que reciba crítica, porque en realidad están defendiendo la obra propia. Te mantendrán en un gueto de endogamia, en otra burbuja que no crece en lectores, que solo se alimenta de otros escritores alabándose mutuamente. ¡Eso es EL INFIERNO!

Y acá entra en juego el segundo punto, que es un chiste de lógica, usualmente la gente responde “primero”. Si rebasas al segundo en la lista, lo cierto es que quedarás segundo. Escribir y publicar es una competencia, es una carrera. No me refiero a qué ubicación tiene tu novela en la lista de los más vendidos de Amazon. Me refiero a que estás compitiendo por un puesto “entre los primeros”.

No quiero que se confunda esta idea con un deseo de ser el primero o estar entre los best sellers. Es cierto que me haría feliz, y podría financiar el sueño de dedicarme de lleno solo a escribir y crear. No, mi intención va más por el lado de entender a dónde quiero llegar. ¿Cuál es tu objetivo como escritor? ¿Sólo te interesa escribir?

¿Quieres ganar plata o quieres tener muchos lectores? La opción B lleva paulatinamente a la A. Y para lograrlo tienes que destacarte, publicar por tu cuenta, demostrar que tienes calidad y que tu literatura es interesante para muchas personas (aparte de tus familiares y amigos). Recuerda que tu miniverso es una burbuja. Tienes que ampliar esa burbuja, de alguna manera. Tienes que superar a tu competencia.

Y así llego al tercer punto. ¿Quién es tu competencia?

No estás compitiendo con los maestros ni con los best sellers. En el mezquino mundo de la literatura súper ventas, hay unos pocos nombres que se destacan por ser lectura de públicos variados. Escribir fantasía y que te lean personas que no están interesadas particularmente en la fantasía, ¡y que les guste lo que escribiste!, eso es una hazaña. Me sueña Neil Gaiman como un eco. ¿Quieres competir con Gaiman, en serio?  Puedes aspirar a brillar como brilla él, que puede romper las reglas como le da la gana (a nivel de argumento literario, punto de vista y otras) y salirse con la suya. Pero antes tienes que tener una base de lectores que crean en ti y en la calidad de tu obra.

Hoy, tu competencia son todos los otros autores de fantasía y terror y ciencia ficción que están en tu misma posición. Son tus pares. Son tu enemigo. Incluso si tus mejores amigos son también escritores, seguramente son tus amigos porque tienen tantas cosas en común. Ellos también son tu “enemigo” en esta carrera por destacar en la literatura fantástica.

No lo vean como una lucha despiadada, es mucho más simple y humano y se explica con la siguiente imagen: la bestia es la inacción, el aburrimiento, la depresión, el no hacer; te persigue y se va a comer tu cabeza un día de estos. Acabarás decidiendo que escribir “no es lo tuyo”, que la crítica es insensible, que nadie te lee. La bestia te hará creer esas cosas y muchas más. Dejarás de ser escritor.

Para escapar de esa bestia tienes que escribir, tienes que acercarte a tus lectores y realizar acciones concretas para que ese grupo que te lee crezca y viralice su gusto por leerte. ¡No es tan difícil! Evita escribir lo aburrido y lo difícil de entender, pon atención al detalle, a la forma y la estructura de lo que escribes, a la profundidad de tus ideas. Sé consecuente. ¡Publica! Autopublica, no es tan terrible. Y de a poco llegarán esos lectores.

No te desveles pensando en cómo llegar a esa cúspide, preocúpate más por sobrepasar a todos los otros escritores y escritoras que no tienen el músculo literario que se necesita para escapar de la bestia. Y para hacerlo ya sabes, mejoramiento continuo, amplía tu burbuja, crea una marca en torno a tu presencia literaria, sé abierto y generoso con otros autores que no quieren ser devorados. Y te va ir bien.

Te va ir bien.

 

 

Una estrategia (que funciona) para vender más libros

Investigué cómo vender más libros, me adentré en los blog y podcast de editores y expertos en marketing de libros y absorbí toda su sabiduría.

De verdad existe una manera para vender más libros y lo lamento mucho, porque eso no quiere decir que vayas a ganar más plata.

Paso 1: escribe un libro y publícalo muy barato

Parto de la base que estás auto-publicando y que eres dueño(a) de tu trabajo y todo tu material. De otra manera esto que planteo no te será fácil.

Supongamos que tienes un solo libro, tu primer libro. Lo publicas como eBook en Smashwords a US $0,99. De cada venta recibirás solo US $0,32. Tienes que vender más de 630 libros para ganar CLP $100.000.-

Más caro que eso no te van a comprar un primer libro en formato eBook. Por eso decía en el primer párrafo de esta entrada que no vas a ganar mucha plata.

Si tu libro es de buena calidad y tus lectores no te critican al punto que piensas seriamente no publicar nunca más, entonces vas por buen camino. ¡Sigue adelante!

Paso 2: escribe más libros y publícalos

Es el gran secreto de todos los y las autores de renombre: publicar muchos libros a intervalos regulares (uno cada año es lo mínimo que se espera de un autor “prolífico”). Un solo libro habla únicamente de sí mismo. Dos o más libros hablan del autor, de su calidad, de su estilo y su creatividad.

Cuando compras un libro y al leerlo te gusta, vas a buscar otros libros del mismo autor o autora. Y un libro nuevo de un autor favorito tiene público cautivo. De toda la gente que leyó tu primer libro, ¿cuántos estarán dispuestos a comprar el segundo? Si tienes más de un libro a la venta, la probabilidad que compren tu segundo libro es superior.

Y si tienes tres o más libros publicados, ese lector cautivo podría comprarlos todos si le gusta al menos uno de los que leyó.

Con tu primer, segundo y tercer libros a US $0,99 en Smashwords, la meta de vender más de seiscientas unidades se vuelve más cercana, menos difícil.

Claro que todo depende de tu calidad como escritora o escritor. Si publicas mamarrachos, restarás en vez de sumar y toda tu estrategia acabará en fracaso.

Paso 3: regala libros

Cuando tengas tres o más libros publicados, debes pensar seriamente en regalar uno de tus libros, free compadre. Cuando regalas un libro por Smashwords, las descargas aumentan exponencialmente y las ventas de tus otros libros también aumentan. Regalar un libro no significa perder dinero, en este caso.

Una vez que lo declares gratis, déjalo gratis para siempre. Lo que tienes que decidir es cuál de tus libros regalar, el primero, el último, ese libro al que no le tienes fe, o ese otro que no se vende… ¿Cuál? No lo voy a decidir por ti.

Conozco el caso de éxito de un autor gringo que tenía una trilogía que se vendía poco. Puso uno de sus libros free y los otros dos quintuplicaron sus ventas. El truco fue que ese libro gratis era el segundo de la saga. La gente lo descargaba y de inmediato compraba los otros dos, para no quedar cojos. Nadie quería comenzar la lectura por el segundo libro.

Paso extra: permite el “préstamo”

Este punto es discutible y no lo impongo a nadie, es solo una propuesta ideológica.

Neil Gaiman explica en el siguiente video que la piratería es buena. Sí, tal como suena.

“No estás perdiendo libros, no estás perdiendo ventas, cuando tu libro es pirateado” dice Gaiman. Porque la mayoría de los lectores conocieron a su autor favorito a través de un libro que NO COMPRARON, sino que se los prestaron.

Cuando un amigo te presta un libro, confías en que te están prestando un libro bueno, que le gustó a tu amigo y te recomienda que también lo leas. Obvio.

Lo que postula Gaiman no es que permitas o fomentes la piratería de tu libro ni de ningún otro. Las plataformas digitales que venden eBook actualmente te permiten proteger tu libro para que solo lo lea alguien que pagó por él. Mi estrategia no incluye este resguardo. Mis libros, incluso los que están a la venta, se pueden prestar y eso es bueno para mí. No lo considero un riesgo ni que esté perdiendo dinero.

Mi principal objetivo es obtener muchos lectores, y eso no lo voy a lograr vendiendo mis eBook a US $9.99.

Para saber más, puedes leer el artículo Una estrategia (que funciona) para vender más libros, o el artículo Cómo vender un libro. También podría interesarte saber Cómo vender eBooks online.

Mi experiencia publicando un libro independiente

Hice mi primera publicación independiente en 2013, la auto-edité y auto-publiqué con éxito. Cometí algunos errores y aprendí un montón

Este artículo de 2013 tiene una versión actualizada en Agosto de 2015: Cómo ser un Escritor Independiente.

1) Tenía algo que publicar

Recorrí todos mis cuentos publicados e inéditos, los catalogué y les puse nota. Elegí lo mejor de lo mejor (lo digo así no por soberbia, sino porque también había cuentos regulares y algunos muy malos). Los metí todos en un Word e imprimí cinco copias. No me tomé la molestia de leerlos ni de tratar de editarlos, porque eso sería trabajo para después (paso 3).

2) Puse los cuentos a prueba

Para lograrlo pedí ayuda, y excluí del proceso a mis amigos y mi familia. Mis beta-readers leyeron todos los cuentos y me dijeron su opinión. Tomé en cuenta sus comentarios y a partir de ellos seleccioné a los diez finalistas.

3) Edité los textos a fondo

Quité texto, agregué otro tanto, puse especial atención en aquellos elementos que mis beta-readers consideraron interesantes o aburridos. Y edité una y otra y otra vez hasta que quedé conforme.

4) Di formato al libro para cada plataforma

Esto me consumió muchas horas. KDP de Amazon requiere un formato particular, o podría rechazar el documento. Smashwords también exige un formato estándar mínimo, que no es tan complejo pero requirió muchas horas de prueba y error. Y Createspace es otra cosa, tuve que trabajar muchas horas en el diseño de la portada con Inkscape y Photoshop; estructurar el texto impreso y editar las viudas y huérfanas; elegir el tipo y tamaño de letra adecuado; y un largo etcétera que de verdad me sacó canas verdes.

Para cada formato me di el trabajo de leer los manuales oficiales y de atender a tutoriales en Youtube. Ese conocimiento acumulado ahora es parte del capital de trabajo que pondré al servicio de mis proyectos editoriales.

5) Publiqué el eBook primero

Lo hice así porque el libro impreso requería una aprobación externa que demora días, y debía solicitar la impresión de un libro de prueba que demoraba una semana en llegar. Esto también me permitió encontrar algunos problemas que se me escapaban por la ceguera del autor; de verdad podía leer mis cuentos mil veces más y no encontraría otro error.

6) Establecí estrategias de mejora continua

Esto se lo aprendí a Cory Doctorow. Al principio de mi libro, en su versión impresa y eBook, agregué un mensaje sugerente, una oferta de recompensa a cada lector y lectora que encuentre al menos un error de tipeo y/o falta de ortografía. Esta estrategia me trajo muy buenos resultados, porque al menos tres lectores ya enviaron sus hallazgos y sinceramente, me muero de vergüenza. Juraba por mi sangre que el libro estaba libre de piojos.

Paralelamente envié copias del libro a [email protected] especializados en reseñas de literatura fantástica y les solicité una reseña, sin compromiso. Hasta el momento tengo dos reseñas positivas en Goodreads. Y si hubieran sido negativas, no me había desmotivado, porque esto es sin llorar, no se puede ser un personaje público y ser tan delicado de piel que no se pueda sobrevivir a ninguna crítica.

7) Hago márketing social

Programé mi fiel robot para que publique al menos tres tuiteos diarios, promocionando el libro independiente. Uno de esos es una cuenta regresiva hasta hoy, que es el día en que hago el “lanzamiento oficial” del libro impreso. Y los otros dos salen en horarios específicos, uno para el público americano y otro para el europeo.

Además puse en marcha este sitio Web. Tengo otros Blog repartidos en la Web y no valía la pena recurrir a ninguno de ellos, porque son muy personales o son muy específicos en su temática. Este Blog es acerca de Dan Guajars, Escritor de Fantasía y Ciencia Ficción. Solo hablo de mí y de lo que escribo, y entre medio publico algún tutorial explicando el “cómo se hace”.

Mantengo actualizada mi Fanpage en Facebook y tuiteo constantemente (con ayuda de mi robot). Soy transparente y respondo a cualquier pregunta que llegue.

8) Planeo mis próximos libros

Ya lo tengo claro, dónde voy a enfocar mi esfuerzo y cuál es la prioridad. Si todo sale como tengo planeado, habrá tres libros más de mi autoría, publicados durante el primer semestre de 2014. Estoy trabajando desde hace algunas semanas en ello.

Conclusiones importantes

No volveré a hacer una edición especial para KDP, por lo menos no para los libros que indico en el punto 8 ni tampoco para la Antología de Fantasía Urbana en la que estoy trabajando. En su lugar, solo construiré la versión de Smashwords, que se promueve automáticamente en Amazon y otras plataformas de venta; y seguiré usando Createspace porque su calidad y formato me dejaron muy conforme.