El Escritor-Cocinero versus el Escritor-Chef

Brandon Sanderson explicó en una ponencia reciente que hay dos tipos de escritores: los cocineros y los chefs. Resumiendo su explicación, «el cocinero es el que sigue una receta para obtener cada vez el mismo resultado, mientras que el chef es el que conoce los ingredientes y los usa de manera experta para crear nuevos platillos».

El cocinero es el que sigue el checklist del Camino del Héroe o el consejo de cualquier otro autor que dice cómo tienes que escribir tu historia y en qué punto tiene que ocurrir qué cosa. En cambio el chef entiende el proceso del personaje (character) y el conflicto, entiende la influencia del contexto y del ambiente (setting) y trabaja para que la trama sea consistente y atractiva (plot).

Checklist del camino del héroe
La muerte del mentor

El chef reconoce los elementos que hacen interesante un conjunto de novelas similares (por género o temática), y es capaz de mezclar los mismos ingredientes, cambiar algunos y/o agregar ingredientes nuevos para obtener resultados fascinantes. Por otro lado el cocinero necesita que alguien le diga cuáles son los ingredientes para escribir una novela de determinadas características.

El cocinero escribe según la tendencia de mercado; el chef escribe lo que más le entusiasma sin importar el género literario… Creo que ya quedó clara la diferencia.

El año 2010, justo después del terremoto en Chile, compré un excelente libro acerca del proceso de escritura del guión cinematográfico: Salva al Gato de Blake Snyder. Tiene buenos ejemplos, me abrió los ojos a la estructura del guión cinematográfico y aprendí un montón de cosas que me acompañan hasta hoy. Pero también encontré una receta específica para crear un guión de cine exitoso. Usé esa receta para construir la maqueta de mi novela Blonda Stál. Demoré un tiempo en lograr una estructura coherente, y cuando estuvo lista me di cuenta que no era lo que quería escribir. No era el tipo de novela que me gusta leer.

Antes y después he intentado seguir recetas y mientras más específicos son los ingredientes, menos atractivo es el proceso de construir esa historia. Hay estructuras que son muy útiles, como la fórmula M.I.C.E. o la fórmula de los 7 pasos, pero a diferencia de la estructura de 42 escenas de Blake Snyder, estas fórmulas no son recetas. Son más bien guías genéricas, que suelo usar para conocer mejor la historia antes de comenzar a escribirla.

No está de más decir que no existen recetas para el éxito. Pero sí hay un camino que puedes seguir. Si quieres saber más, lee mi artículo Cómo ser escritor/a.

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