Escritores que escriben… y mucho más

En el “mucho más” está el problema.

Con las puertas abiertas de la auto-edición, los escritores se han convertido en emprendedores y ahora diseñan sus portadas, maquetean el interior del libro, construyen los eBook, hacen marketing, organizan lanzamientos y presentaciones… ¿Pero a qué hora escriben?

Es un dilema tremendo. Por un lado la auto-edición nos da control sobre la obra y somos directores de nuestra propia orquesta. Si al libro le va bien o mal, es todo responsabilidad de la misma persona. Y para qué darnos tantas vueltas, si ninguna editorial acepta tu manuscrito, entonces no te quedan muchas opciones.

Y por otro lado tenemos una montaña de títulos nuevos que se publican cada día, con un nivel de calidad mínimo y lamentable. El objetivo es publicar, lo entiendo. No hay tiempo ni dinero para hacer que el contenido quede libre de ripios, a a los ojos del autor “no hay nada más que corregir”, pero tenemos como resultado una colección de portadas espantosas, historias inconexas, faltas de ortografía, sinopsis mal redactadas. Es impresionante la cantidad de escritores que creen que su primer borrador es un manuscrito terminado. ¡Y no lo es!

Si le dedicas una buena cantidad de horas de trabajo exclusivo a cada una de las tareas de la auto-edición, aparte de todas las horas que dedicaste a escribir y corregir tu obra, es probable que tu producto sea todo lo bueno que podría llegar a ser. ¿Pero quién tiene todo ese tiempo?

Los escritores escriben

Y los ilustradores ilustran, los diseñadores diseñan, los correctores de estilo corrigen, los editores editan. No es necesario que seas una orquesta humana para lograr que tu libro alcance un estándar de calidad profesional.

Por lo tanto, si eres escritor o escritora, tu tarea principal es escribir. Y cuando termines de escribir una obra (no mientras la escribes, espera a que la termines), tu tarea secundaria es revisar.

Luego tienes que poner el texto a prueba con tus los beta-readers; estos son un grupo de lectores que se ofrecen voluntariamente a leer tu obra, para entregarte retroalimentación positiva y negativa acerca de libro, sus personajes, la historia y todo lo que se encuentre en el texto. Y con esa información regresas a revisar. Ya escribiré un artículo dedicado a los beta-readers.

Cuando terminas de revisar el texto, después de todas tus revisiones y con ayuda de los beta-readers, ya tienes un manuscrito. Tu trabajo como escritor no termina aquí, pero al menos ya puedes cerrar una etapa. A partir de este momento puedes enviar tu manuscrito a una editorial, o a un concurso, o auto-publicar. Pero hagas lo que hagas, no olvides pasar el texto por el filtro de un corrector de estilo (profesional) y de un editor (profesional).

El editor es optativo.

Escritor
Persona que escribe.

Gracias, RAE.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *