Reseña: Ready Player One, de Ernest Cline

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¡Oye el libro pa bueno!

La idea es espectacular, y el autor escribe entretenido. Comienza disparando un capítulo completo de infodumps, a lo largo de la historia saca deus ex-machina debajo de la manga uno tras otro, a ratos me preguntaba por qué estoy leyendo esta brutalidad… y después llegaba la acción, y la trivia ochentera, y de nuevo más acción y la pelea más nerd y fascinante que he leído desde que leí el Señor de los Anillos (cuando tenía diez años).

Ready Player One, de Ernest ClineY con todos los errores de autor “principiante” (esos que apenas le tolero a Gaiman, porque es Gaiman), con toda la maraña obvia y desesperante, con todo eso, el final me tuvo en un estado de emoción y expectativa constante.

Y de verdad, con todo eso que reclamo, si fuera otro libro lo echaría a la basura y ni me molestaría en comentarlo, pero me gustaron los ingredientes y la presentación, aunque no me declaro fanático de la preparación.

Para todos nosotros ñoños que alcanzamos a vivir lo que dejó la ola de los 80 a principios de los 90, es un libro que devuelve a la infancia.

Me vi programando juegos y animaciones en el Atari 800XL, grabando mis programas en cassette, a finales de los 80. Y ese recuerdo me hizo feliz. Este libro me hizo feliz, mientras duró. Lo amé y me quedo con esa idea.

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